10 de mayo de 2013
Ayer mi querido amigo
me dijo que me callara
y la verdad
me vino un silencio del alma
Ayer mi querido amigo
me dijo que me callara
y la verdad
me vino un silencio del alma
Y no por el miedo que me daba
sino el sentir de sus palabras
mi amigo Eduardo,
ese con quien muchas veces luchara,
a amigo el valor se le escapaba.
¿Que te pasa Eduardo
desde cuándo esas palabras,?
¿desde cuando el desengaño?
¿desde cuándo tu pasión se te escapa?
¿Dónde quedó lo responsable?
¿en dónde está esa pasión bizarra?
¿en dónde tu valor?
Que ahora por genuflexiones cambias
"A mi no me pasa nada, contestó;
nadie me ordena nada,
no me interesa nadie,
que mi nombre no llevara".
Y me quedé callado,
a amigo el valor se le escapaba.
¿Que te pasa Eduardo
desde cuándo esas palabras,?
¿desde cuando el desengaño?
¿desde cuándo tu pasión se te escapa?
¿Dónde quedó lo responsable?
¿en dónde está esa pasión bizarra?
¿en dónde tu valor?
Que ahora por genuflexiones cambias
"A mi no me pasa nada, contestó;
nadie me ordena nada,
no me interesa nadie,
que mi nombre no llevara".
Y me quedé callado,
con esos silencios del alma
que duelen cuando el amigo que conocías
todos sus sueños
por conveniencias cambia.
Mi amigo Lalo,
que de esos lalos a mi lado varios estaban,
tenía tres, como los Pablos de Alberto Cortez
A quien tanto admiraba
Lalo Anguiano
El de corazón puro que a nadie fallaba
El que siempre esta contigo
El que a nadie abandonaba
El que siempre era tu amigo
Lalo Vázquez ,
gran médico y que en ese tema
a todos ayudaba,
al que conocí muy joven
y con sueños, esperanza,
que duelen cuando el amigo que conocías
todos sus sueños
por conveniencias cambia.
Mi amigo Lalo,
que de esos lalos a mi lado varios estaban,
tenía tres, como los Pablos de Alberto Cortez
A quien tanto admiraba
Lalo Anguiano
El de corazón puro que a nadie fallaba
El que siempre esta contigo
El que a nadie abandonaba
El que siempre era tu amigo
Lalo Vázquez ,
gran médico y que en ese tema
a todos ayudaba,
al que conocí muy joven
y con sueños, esperanza,
yY guerra en el alma
El que el conocer buscaba
el que a muchos apoyaba
el que siempre juró
no abandonar sus principios por nada
Y el otro, el otro, el que perdió el camino
que quiso ser presidente
el que perdió la brújula
y "El mimo" le decía la gente
Que pena que me digan calla con palabras
por qué sus hechos
sus hechos
no les alcanzan.
El que el conocer buscaba
el que a muchos apoyaba
el que siempre juró
no abandonar sus principios por nada
Y el otro, el otro, el que perdió el camino
que quiso ser presidente
el que perdió la brújula
y "El mimo" le decía la gente
Que pena que me digan calla con palabras
por qué sus hechos
sus hechos
no les alcanzan.

Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)
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