Un nuevo resplandor del sol...
Minuto a Minuto

7 de febrero de 2017

Amanece en la ciudad.
Yo, me aferro a mi esperanza,
allá lejos:

tiemblan los bosques con sus alas grises y quemadas,                                     
seguidos del dolor latente de los ríos
y la oquedad inerte de buenos deseos,
con la alegría en la mano y un ramillete de leyes olvidado.

Desde lo más lejano allá en el universo
viene volando el sol con "radiación ultravioleta":
cruza en lo más alto del cielo despejado,
y otras veces permanece quieto: ahí, sólo observando.

Vienen después nuevas primaveras:
con doradas mariposas de lento vuelo
y sus flores de radiantes colores,
a disfrutar con inocencia del resplandor del sol.

Un nuevo resplandor emerge de las sombras,
ahora llegan enormes pájaros zumbando:
unos vuelan cansados por el inmenso mar,
y otros se refugian en antiguas ciudades.

Algo extraño e inaudito pasa aquí en la Tierra
donde los días viajan eternamente y sin retorno,
a las fugaces horas les crecieron alas
y vuelan satisfechas por tiempo indefinido.

El agua en el océano se encuentra embravecida
por toda la inmundicia que llega día tras día;
delfines y ballenas, ya temen por sus vidas;
el cachalote, cuelga su gran cabeza, y muere.

El aire envenenado se llena de tristeza..., y grita:
-¡sálvenme que me muero, parece que es asfixia!-;
serán rojos carbones, o serán centrales térmicas;
serán plantas nucleares, o será la misma muerte.

El suelo chorrea lodo, y sangre que lo mata:
respira sofocado y lleno de erosión;
son muchos los factores que lo han debilitado:
petróleo, sustancias químicas y tala inmoderada ...

El planeta cansado de bruces se cayó:
son tantas sus heridas, que anuncian  ya su muerte;
los nuevos habitantes, al verlo fatigado,
decidieron llevárselo entre cantos gloriosos:

¡gran planeta del alma que lloras por la noche!,
¡ojalá sobrevivas a esta prueba mezquina
del humano inconsciente que lleva en la mirada
la huella envenenada que no lo deja ver!...

Nuevas estrellas hay en el firmamento
titilando en espera de un nuevo renacer; ellas,
llegarán a la Tierra con luces de betún y el pelo suelto,
y con una sonrisa descalza en vez de pies.

Descenderán de naves extrañas y brillantes
en playas encantadas y remotas,
caminarán aprisa por toda la costera
de aquel inmenso océano que cruza la bahía.

Con devoción inaudita y por la noche
se detendrán a orar a su dios en el camino;
y ya con su alma renovada:
elevarán sus cantos por el mundo.

Lucharán los nuevos hombres con cubiertas de plata
montados en caballos genuinos y con brío:
irán hacia los montes, al reino de los pájaros
y bajarán al desierto a unirse con lagartos.

Una capa de ozono de enormes ojos rodea al planeta.
La mirada de ella parece que va herida;
el sol potente con rayos color ultravioleta 
cruza veloz y trémulo los azulados gases de la atmósfera!

Llegarán nubarrones y lluvias torrenciales,
se borrarán los límites entre el mar y las costas;
habrá un sol sofocante entre caminos y pueblos,
y la esperanza inquieta: vagará sola en el mundo!

Sombra que te levantas como alma piadosa
y reduces los gases y demonios de efecto invernadero:
¡urge contigo evitar una catástrofe de fauces negras y climática,
que reniegue de todo y acabe con la vida aquí en la Tierra!;

en fin,
¡urge que el ser humano!,  ¡vuelva a ser humano!,
y que sus obras le permitan disfrutar la vida aquí en la Tierra!

Imagen: in-peru.travel

  Erasmo Nava Espíritu ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es licenciado en Economía, egresado del Instituto Politécnico Nacional, obtuvo el grado de Maestro en Ciencias en Planificación del Desarrollo Regional, en el Instituto Tecnológico de Oaxaca.