La meditación
Minuto a Minuto

4 de enero de 2023

La mayoría de nosotros pensamos compulsivamente todo el tiempo, y al pensar solo en nuestros pensamientos vivimos en el mundo de los símbolos o representaciones en relación con la realidad. Si queremos llegar a sentir nuestra inseparabilidad básica del universo completo, necesitamos meditar, y eso requiere que nos callemos, es decir, que nos silenciemos internamente, y cese el interminable parloteo que se desarrolla dentro de nuestra mente.

Se puede decir que la meditación no tiene una razón, y en este sentido es diferente a todas las cosas que hacemos, excepto quizá por la música y el baile, porque cuando hacemos música, no la hacemos para llegar a cierto punto como el final de la composición. Si ese fuera el propósito de la música, llegar al final de la pieza, entonces los músicos más rápidos serían los mejores. De la misma manera cuando bailamos, no pretendemos llegar a un lugar particular de la pista, como si estuviéramos haciendo un viaje. Cuando bailamos la intención es el viaje en sí. Cuando tocamos música la finalidad en si es tocar, y lo mismo ocurre con la meditación.

La meditación es el descubrimiento de que siempre se llega, al propósito de la vida en el momento inmediato. Por tanto si meditas, por un motivo para mejorar tu mente, para mejorar tu carácter, para ser más eficiente en la vida, tienes la mirada puesta en el futuro, y simplemente no estas meditando, porque el futuro es un concepto, no existe, nunca existirá, porque el tiempo siempre es ahora, y eso es una de las cosas que descubrimos, cuando dejamos de pensar.

La forma más fácil de entrar en un estado meditativo es empezar por escuchar, solamente cierra los ojos y permítete escuchar todos los sonidos a tu alrededor. Escucha el zumbido general del mundo, como si escucharas música. No intentes identificar los sonidos que escuchas, no les pongas nombres, sencillamente permíteles jugar con tus tímpanos, y déjalos ir. Deja que tus oídos escuchen lo que quieran escuchar. No juzgues los sonidos, no hay sonidos apropiados e inapropiados.

Cuando comienzas a meditar permites que tu respiración fluya como quiera. En otras palabras, al principio no hagas ningún ejercicio de respiración, solo observa como tu respiración fluye de la forma que quiere.

La meditación no es algo que se hace por obligación. Cuando se hace correctamente, es como cavar en el presente, es hacer una especie de surco en el eterno ahora, que nos lleva a un estado de paz, donde podemos entender que el propósito de la vida, es estar aquí y ahora. ¡Ser este momento!

 Fuente: https://www.gaia.com/video/meditation-2?fullplayer=feature <Las conferencias esenciales de Alan Watts>


Dany Dharma
Instructor de meditación, coach de vida y escritor