Masculinidad y el ambiente G
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

 

27 de enero de 2015

Mucho se habla y se ha dicho del amor, muchos han hecho reflexiones sobre ello y quizá esto sea un artículo que apoye a este hábito, he comenzado a pensar últimamente, con respecto a la crítica hacia los hombres “feminizados” o “femeninos” incluso dentro de la misma población homosexual, se crean y reproducen estigmas que pretenden reafirmar una y otra vez “la hombría” que la heteronorma dice no se tiene por el hecho de tener una orientación sexual que es aceptada socialmente solo sí se oculta, pero en realidad, habría que pensar en aquello que realmente estigmatizamos, ¿de que es lo que realmente nos burlamos y a veces hasta nos alejamos?.

super hombreEs común oír en muchas ocasiones aquellas frases como “el hombre es más racional que la mujer”, “las mujeres se dejan llevar por sus sentimientos”, incluso, han llegado a decir que “las mujeres son de Marte y los hombre de Venus”, y es que son estos dichos en los que se esfuerzan por colocar en separaciones abismales a los individuos según el sexo y género, rigiéndose únicamente en las actitudes y conductas de algunas personas, es entonces, cuando caemos en aquellos argumentos en los que tanto hombres como mujeres son “incomprendidos” por su opuesto, ¿Tendrá alguna relación esto con el hecho que no somos educados de la misma manera?, es decir si se nace con pene no se te permite estar en contacto con tus emociones, te ofrecen mayor número de actividades extracurriculares y un sin fin de oportunidades que permitan estar en contacto con esa “racionalidad”, si naces con vagina, en cambio, se les marca el destino de la casa para toda la vida, en la cocina para ser más precisos, y si se le otorga el permiso de salir de casa solo será para cumplir tareas en las que “suavizar” a los demás, será su prioridad, actividades en las que debe de estar en contacto con sus emociones , con sus sentimientos con tal de tranquilizar a las personas, para cuidarlas y aconsejarles a través del amor, del corazón.

Entonces, cuando un hombre decide romper con esta norma, decide entrar en contacto con sus emociones, ser expresivo, se les dice “feminizados” o “afeminados”, se le hace la advertencia del “peligro de su hombría”, una advertencia que corre a partir de cualquier expresión o actitud que no le es correspondida según su género, lo mismo sucede cuando, un hombre es quién se encarga de las labores doméstica y cumple con todos los roles que se les ha asignado solo a las mujeres, se les llama entonces “mandilones”, ¿Sería posible entonces que estas expresiones y estos actos vayan más allá de la misoginia y la homofobia? ¿Podrían relacionarse estás limitaciones como producto de una sociedad violenta y no amorosa?

Entonces, cuando rechazamos cualquier expresión de amor no patriarcal, no opresor, y queremos escapar de esto ¿de quién huimos realmente?, porque, el cuerpo también habla y si este mismo se comprime cuando el amor que se nos demuestra es distinto al que nos han enseñado, el que trata del acompañamiento y no el “protector”, el que trata de compartir y no “celar”, ese que es no violento, cuando nos muestran una percepción que no encarcela, sino libera, un amor libre.

Cuando rechazamos y nos burlamos de un hombre por su “feminidad”, por romper con su “virilidad” y aseguramos que se convertirá en mujer, en un ser “no racional” sino puramente “sentimental” entonces ¿De quién nos burlamos realmente?, ¿Cuál es la idea y el acto del que en realidad nos alejamos, nos mofamos, repudiamos, asesinamos, olvidamos, criticamos ¿En realidad de que es lo que estamos escapando?..¿Qué representa este acto de misoginia y homofobia?, porque entonces un hombre que decide ser más expresivo con su sentir no es que sea “afeminado” o “femenino”, ha decidió jugar con el género, ha decido estar en contacto con sus emociones, con su sentir verdadero, ha decidido romper con esa regla que se la ha impuesto de que los hombres solo están hechos para “pensar”, son hombres que si deciden sentir son rechazados porque para algunos otros este acto expresivo es el recordatorio de lo que no se permite hacer, ya que se piensa que sentir, amar y demostrarlo es símbolo de alejarse de la virilidad, símbolo de debilidad, y esto no se es posible si se es hombre, según la norma social, pero esto solo pasa con el amor que se no ha mostrado, el que nos coloca en un abismo de desigualdad y difícilmente descubrimos otro, ¿Va más allá? ¿Nos hacemos duros y fuertes para la feminidad o podría ser que detrás de todo esto, también nos hacemos fuertes para el amor?

Imagen: terra.com

sastre

Abraham Sastré: Pasante de la Licenciatura en Psicología interesado en el área social y sexualidad, colaborador de Diverpsige A.C y REDefine Puebla.

 

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