Viola-arte: El “arte” del seductor
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26 de enero de 2015

- Reflexión-es... -

La prevención de las violaciones no pasa porque las mujeres se eduquen en cómo evitarlas, sino en que los hombres no las cometan.” (Burnet III; 2014)

El papel del seductor, rol asignado a lo masculino mayoritariamente, es aplaudido, glorificado, enseñado y perpetuado por generaciones, traspasando culturas y naciones. Este rol del seductor, chichara chero (juguetón), conquistador, mujeriego (polígamo), alcohólico, etcétera, no es otro que una serie de comportamientos que va matando poco a poco a quien lo lleva a cabo, pues sus requerimientos incluyen conductas de riesgo a la salud física y mental.

seductorEn varias ocasiones navegando por el internet nos topamos con artículos que prometen en 5 ó 7 pasos hacer de cualquier persona el seductor irresistible; también a través de películas, revistas y libros se observa la formación de estereotipos de seductores. También nos encontramos con los consejos de otros “seductores” o incluso aconsejando a otras personas en el “arte de la seducción”, asignándonos comportamientos de animales: “ser como el león”, “el oso”, “el lobo”, etc. Los cuales no son otros que consejos de cacería, de invasión, de conquista. Los seductores son cazadores sistemáticos de mujeres, acosan a sus víctimas utilizando diferentes estrategias, el objetivo es que la víctima se someta a sus deseos sexuales, cuando ellos quieran, gusten y manden, es decir, se convierten en agresores sexuales y la cultura les da la idea de “poder” al volverlos héroes de sus hazañas, sin darse cuenta que crea violadores sistemáticos de sus parejas. Estos seductores se vuelven psicópatas o viceversa, “Los Psicópatas son grandes seductores: si no, nadie querría estar con ellos. Estamos ante un "Casanovas", aquel hombre muy envalentonado que presume de sus conquistas, y de las que no ha podido conquistar como conquistadas. (Gardenias; 2004). Esto es parte de la cultura de la violación, como lo explica Burnet III (2014): “La cultura de la violación es el entorno en el cual la violación ostenta una posición preponderante y en la cual la violencia sexual infligida contra la mujer se naturaliza y encuentra justificación tanto en los medios de comunicación como en la cultura popular. La cultura de la violación se perpetúa mediante el uso de lenguaje misógino, la despersonalización del cuerpo de la mujer y el embellecimiento de la violencia sexual, dando lugar a una sociedad despreocupada por los derechos y la seguridad de la mujer.” Es mediante esta cultura que el seductor se hace agresor sexual y no sufre las consecuencias de sus actos, ni ante la ley y/o la sociedad, hablando sobre las características de los seductores o casanovas Gardenias (2014) comenta:

“Nadie habla del implacable sadismo de estos seres "encantadores". Son maestros del lenguaje, de una simpatía arrebatadora, locuaces y fascinantes, eso sí, en la superficie.” (...) “En una salida "normal" en un entorno social variado (senderismo, activismo político, actividades deportivas...) podemos observar en estos hombres como su comportamiento a veces se puede notar a simple vista y sin necesidad de ser una de las piezas a batir: ojos perdidos en búsqueda para ligar, excusas para quedarse a solas con una mujer, "caballerosidad" exagerada para llamar la atención, adulación extrema de las virtudes del objetivo. Pero una vez conquistada la mujer es abandonada.” (...) “Estos hombres son inseguros y carentes de madurez afectiva, buscan con esté comportamiento el llenar el vació que tienen de amor maternal, son machistas por mucho que se llenen la boca con el término libertario, verdaderos depredadores capitalistas de los afectos y la sexualidad.”

Me refiero a los seductores/violadores en términos masculinos pues “No somos los hombres los únicos que violamos, como no son las mujeres las únicas víctimas. Hay hombres que violan a otros hombres y mujeres que violan a hombres, pero lo que nos convierte a los hombres en sus máximos responsables es que somos los que cometemos el 99% de las violaciones denunciadas” (Burnet III; 2014). Los violadores se ven a sí mismos como seductores irresistibles, ya sea por la fuerza o la “gracia” se convierten en conquistadores de su objetivo. ¿En que se justifican estos comportamientos acosadores? En el “deseo sexual animal” / “bajos instintos”, como si años de evolución y el razonamiento no separaran a personas de los animales, acerca de este tema nos narra Olavarria en el libro compilado por Careaga G. Y Cruz Sierra S. (2006) Debates sobre Masculinidades. Poder, desarrollo, políticas públicas, y ciudadanía:

“La interpretación del cuerpo del varón poseído por un instinto sexual animal permite muchos agresores sexuales y violadores intentar justificar sus comportamientos, más allá del dolor que digan sentir y del que efectivamente experimenten. Ellos no serían responsables de un cuerpo que no pueden controlar (su propio cuerpo), que los empuja a acciones que van más allá de su voluntad. Tanto es así que en distintas legislaciones, durante muchos años, se ha liberado de responsabilidad penal a los sujetos que, luego de cometida la violación contra una mujer, se casan con ella. El matrimonio los libera de la cárcel. La violación de niños y el incesto estarían también, en gran medida, justificados por esta necesidad apremiante de los varones”.

Esta cultura de la violación existe en la calle (acoso callejero), en la casa, en el trabajo, en la escuela, en todas partes. Algunos ejemplos de esta cultura los expone Burnet III (2014): “Ejemplos de cultura de la violación. Echar la culpa a la víctima («lo iba buscando»). Dulcificar las agresiones sexuales («Estos hombres…»).Hacer chistes sexualmente explícitos. Tolerar el acoso sexual. Inflar las cifras de denuncias de violación falsas. Elaborar un estudio sobre los hábitos de vestimenta, salud psíquica, motivaciones e historial de la víctima de carácter público. Violencia de género gratuita en películas y televisión. Definir la «masculinidad» como dominante y sexualmente agresiva. Definir la «feminidad» como sumisa y sexualmente pasiva. Presionar a los hombres para que «consigan sus metas». Presionar a las mujeres para que «estén alegres». Presuponer que solo violan a mujeres promiscuas. Presuponer que no hay hombres violados y que los que hay son «débiles», no tomarse en serio las acusaciones de violación. Enseñar a las mujeres cómo no ser violadas en vez de enseñar a los hombres a no violar.

Al finalizar todo su proceso violento para obtener favores sexuales de sus víctimas generan una serie de estrategias que son vistas incluso “artísticas” por la dificultad con la que desarrollan como lo propone Gardenias (2014): “La adulación se convierte en un arte a cultivar y hacen de la seducción toda una ciencia reemplazando el romanticismo con la técnica y la pasión con la precisión.” Los seductores / violadores van utilizando sus “encantos” o estrategias para ir apartando a la víctima de sus redes de apoyo. Gardenias (ídem) explica: “el "secreto" reside en su habilidad especial para captar el tiempo de cada mujer. Puede llegar a mostrarse muy sensible y frágil, y esto es parte de su don camaleónico de transformación.” A veces ni siquiera será visible a sus víctimas hasta que sea demasiado tarde y su estrategia ya se lleve a cabo para que no sea oficialmente identificado como el perpetrador, ¿cómo? Porque buscará la colusión con otros seductores: “Maestros en la seducción”, “discípulos”, “condiscípulos” y/o antiguas víctimas para llevar a cabo su estrategia, estos seductores pueden ser conocidos, amigos, familiares, como lo refiere Burnet III (2014): “En el 73 por ciento de las violaciones, las víctimas conocían a su agresor, así que, si ni siquiera pueden fiarse ni juzgar acertadamente las intenciones de hombres a los que ya conocen”.

El ser seducid@ por este tipo de personas no es responsabilidad del/la sobreviviente sino del agresor, el acosador va buscando ciertos perfiles que permitan la vulnerabilidad de sus víctimas, se pondrá en situaciones que generen relaciones inequitativas de poder. Así lo expone Gardenias (2014):

“Es esta persona que llega a ti, de una manera muy sutil y sigilosa, que primero analiza tus necesidades y se convierte en eso que tú necesitas, debido a su gran experiencia con mujeres. Tiene la facilidad de leerte muy rápidamente, es astuto, más no inteligente. Su única satisfacción es la conquista de mujeres como trofeos, y regodearse de sus hazañas.” (...) “Sea cual sea la edad cronológica o el estatus que ocupa el hombre "buscador de emociones" no puede vivir sin novedad y excitación. Es por ello que cuando descubre a una mujer que le resulta atractiva comienza su estrategia de juego y habilidad para conseguir el trofeo ansiado; sus pasos son meticulosamente calculados, lo que requiere concentración y autocontrol.”

Así una persona se vuelve violador metódico, al estar en una intensa y larga búsqueda de la “mujer ideal” que le hará “sentar cabeza” va violando e incluso matando (por el daño físico, emocional, social, etc.) sistemáticamente a su paso a todas las mujeres que se le acercan para establecer una relación interpersonal, buscando solo los favores sexuales con esas personas que le darán “experiencia” para no fallarle a su ideal. Esta es la educación a la que millones de personas estamos expuestos continuamente, a que el violador, el agresor sexual, se vuelva elogiado por ser un seductor/casanova y juzgando a la víctima por caer en sus garras.

Para establecer relaciones no violentas y colaborativas, se propone renunciar a tal educación y buscar la reestructuración de las formas en cómo nos relacionamos con los demás, así como el de construir la manera en que nos percibimos como personas, renunciando a las tácticas y estrategias de los seductores / violadores.

• Gardenias E. (2014, Abril) LOS CABRONES, ¿NACEN O SE HACEN?: SEDUCTORES Y DEMÁS PSICÓPATAS QUE NOS VENDEN LA ESCLAVITUD DEL FOLLAR. Consultado noviembre 2014 en: <http://mujeressinfonterasysinbozal.blogspot.com.es/2014/04/los-cabronesnacen-o-se-hacen-seductores_23.html>

• Burnett III, Z. (2014) A Gentleman's Guide to Rape Culture (La cultura de la violación. Guía para el caballero). Consultado el 14 de noviembre en <http://eldemonioblancodelateteraverde.wordpress.com/2014/08/18/la-cultura-de-la-violacion-guia-para-el-caballero/> traducido del articulo publicado en: < http://www.huffingtonpost.com/zaron-burnett/guide-to-rape-culture_b_5440553.html

• Careaga G. Y Cruz Sierra S. (2006) Debates sobre Masculinidades. Poder, desarrollo, políticas públicas, y ciudadanía. PUEG-UNAM:México

Imagen: seduccionpositiva.com

Mario Alberto MondragonMario Alberto Mondragón Aguilera (@mayito33dc) es licenciado en psicología, presidente de la  Red de Estudiantes y Profesionistas en Psicología del Estado de Puebla.

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