18 de abril de 2016
Que difícil es ver cuando los funcionarios que no funcionan, o los servidores que no sirven, cambian sus obligaciones en lo que se refiere a la calidad de garante (éstas en beneficio de la ciudadanía en general) y se pierden en los roles que les gusta desarrollar a fin de perpetuarse en el poder (éstos en beneficio personal) o simplemente para poder sobrevivir disimulando su perfecta ignorancia.
Más difícil, lo es aún, cuando estos problemas se ven reflejados en los mandos policiales que nos importaron, casi en su totalidad sin tener un plan de trabajo, sin conocer la entidad, pero sobre todo, sin saber nada de la problemática que nos aqueja.
Al menos, estos sucede en mi querida Puebla Capital, la que parece ya no importarle a nadie los retos y problemas a los que tenga que enfrentar, al menos en lo que a seguridad se refiere, hoy, todos están en su papel de ver que les toca “en la que sigue”, bueno, hasta quien juró cortarse las venas a fin de cumplir su compromiso con los poblanos y con nuestra Puebla “Patrimonio de la Humanidad”, ahora, simple y sencillamente, anda sin importarle nuestra ciudad asegurando la “chamba” que sigue.
Qué pena que nos hayan traído, igual que el extranjero anterior que trabajaba como edil, personas de fuera que no conocen la “o” por lo redondo en lo que a Policía se refiere y tampoco de lealtades, ni cuidados con su personal, a ellos, que no les toquen su burbujita de la amistad y ya está, los demás, que se aguanten y ya, el punto es venir a experimentar y hacerse ricos a expensas de los demás.
Es aquí en donde entran las calidades y los roles, las calidades de garantes que no tienen la menor idea de lo que significan y los roles que tampoco saben qué quiere decir, pero se divierten jugándolos.
Según Gunter Jakobs “Los seres humanos se encuentran en el mundo social en función de portadores de un rol”. Este rol en algunos casos, tiene además de otras cosas, la calidad de garante, como en el caso de los Policías.
Como ejemplo: si uno se encuentra con un policía uniformado, con un cura con sotana, o a un juez, o a un abogado con toga, ya sabemos, incluso sin conocer a la persona en cuestión cuál es su rol: porque el aspecto externo de su rol ya viene identificado por su vestimenta (Polaino Navarrete y Polaino Orts), pero continúan los Migueles Polaino (Padre e hijo, ambos especialistas en Derecho Penal y Política Criminal) “esos roles tienen un haz de derechos y obligaciones inherentes a ese concreto rol”.
Sin embargo, los recientes jefes de policía que hemos tenido y tenemos en Puebla Capital, solo han tenido en cuenta sus roles sociales y de diversión, sus roles políticos o partidistas y de posicionamiento, pero de las responsabilidades para las que fueron contratados nada, sencillamente nada de nada.
Sin embargo, el venir a nuestra Puebla Capital a jugar al policía, nos ha costado el adelgazamiento de nuestros cuerpos de seguridad, la falta de confianza de sus integrantes para con sus mandos y cumplir su trabajo, ya que saben que por sus voraces intereses e intenciones, en cualquier momento pueden ser dados de baja, y por supuesto la división de lo que antes era una sola corporación, en al menos dos categorías, los que aún y a costa de todo tratan de cumplir bien su trabajo y los otros, que cual tapetes se tiran al suelo para que sus actuales mandos los pisen, con tal de conseguir seguir manteniéndose en el pandero, pero se olvidan que esos panderistas están a punto de irse, y que como el tal Amadeo, Loya y otros que se lograron incrustar en otras esferas (para seguir succionando de la ubre gubernamental y de lo cual ya hablaremos) y que ellos se quedarán bailando con la más fea.
Sin domadores, panderistas ni música, y después, casi seguro sin dignidad...
¿O no?
Juzgue Usted.
Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
18 de abril de 2016
Ahora resulta, que con baños de pureza, el encargado o mandamás de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal en Puebla Capital, Óscar Santizo, tiene una política de “cero tolerancia” en cuanto a las faltas que su personal cometa, como se está llevando a cabo según los últimos e indebidos acontecimientos.
Esto lo podemos constatar con la nota de e-consulta de fecha sábado, Abril 16, 2016 - 08:49 con el título de “Separan a subdirector de la SSPTM por agresión a detenido” y que a la letra dice:
“A fin de indagar la responsabilidad del subdirector de Seguridad Pública en la ciudad de Puebla, Francisco Javier Basurto Toledo, durante el interrogatorio y agresión a un detenido, la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM) lo separó de su cargo la madrugada de este sábado.”
En esta nota se precisa acerca del abuso cometido por algunos elementos policiales de la corporación (en términos aparentemente de tortura) que ya de por sí es realmente grave y termina con otro caso que a la letra dice:
“La dependencia, bajo el argumento de cero tolerancia, dio de baja la semana pasada a un agente por fingir el arresto de una edecán en un juego de béisbol, cuya imagen se difundió a través de las redes sociales.”
Esto estaría realmente bien, e incluso de aplaudirse, si no fuera porque faltaron algunas precisiones, como las que se refieren a las tristemente célebres fotografías de corte sexual que han aparecido, ¿en que terminó eso?, asunto que acabó denigrando al resto de los elementos que trabajan de manera seria y responsable, denigrando el uniforme de la institución que representan y que a la ciudadanía se debe.
Todo estaría muy bien, si no fuera que le faltó a Santizo explicar, el ¿por qué para él es más importante entre otras cosas, infraccionar y recolectar dinero, que capacitar a la ciudadanía en situaciones de tránsito como es su obligación?, en lugar de sentirse orgulloso y manifestarlo de haber logrado sacarle a la ciudadanía decenas de millones de pesos en multas, ¿porque él no explica cómo le falta el respeto al uniforme policial al vestirse como un completo ignorante de las reglas del uso y respeto de un uniforme, propio solamente de los improvisados que nunca han tenido el honor de ser verdaderos policías?.
Todo sería perfecto, si no fuera que nunca explicó el ¿por qué prefirió dar de baja a agentes de la corporación antes de responsabilizar a su amigo incondicional y director de Policía “ P. Quiroz” por los abusos cometidos en la Avenida Juárez al inicio de su administración? prefiriendo sacrificar a casi una decena de agentes (números más o números menos).
Todo estaría increíble, si no fuera que nunca dijo por qué ocultó el fundamento de la compra inútil de 50 innecesarias unidades “Interceptor” a precios exorbitantes y que por la falta de capacitación de los elementos de la que él mismo es responsable, en un mínimo de tiempo fueron chocadas casi en su mayoría, si no es que todas y de lo que nunca informó a la comunidad, y así como esto, la lista es interminable en cuanto abusos y errores atribuibles a ese mando.
Ahora, resulta que se da baños de pureza y a la usanza de Amadeo Lara, casi lloran en público por su alta preocupación por la seguridad del poblano y ahora sí aplican la ley en toda su extensión, “Cero Tolerancia” ¿y con las faltas que él y sus invitados a la fiesta en que se ha convertido su administración, y que lo ha solapado, también se aplicarán estos conceptos con ellos mismos?
Sabrá qué es “cero tolerancia”, ¿la teoría de las ventanas rotas?, ¿Juntos Podemos?, ¿la diferencia entre Política Criminal y Política Criminológica?, bueno aunque sea ¿sabrá qué es ser policía y como ser responsable por sus elementos?
Porque si no es así, menos sabrá cual que su posición y obligación en el Estado de Derecho y en ese caso, pues estamos como con “la Yunta del Tío Silao, nos salió tan Buey el Pinto como el Colorado”.
¿Qué pasará ahora?, ¿de verdad aplicarán los reglamentos y leyes? ¿lo harán también con sus cuates… lo hará con él mismo?, en fin, no lo creo, el único consuelo es que como a lo que se dedican en la actualidad, es más bien a proteger su hueso en las campañas que a los ciudadanos, de esto último, es poco lo que realmente hacen.
Que no se preocupen, porque los que realmente trabajan, los policías de verdad, sí saben de su responsabilidad y confiamos que ellos, seguramente harán su labor de tratar, con lo que les dejaron, de proteger a la ciudadanía.
¿O no?
Juzgue Usted
Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.