9 de mayo de 2016
Código 3…policía en Camino
Mal y de malas, caray, qué pena que en una entidad como la nuestra, nuestro bien querido Estado de Puebla, estemos viendo campañas políticas que tienen de todo, menos de propuestas, programas ni presentaciones serias que bien se merece nuestra ciudadanía y que muchos, o a algunos de los participantes, solo les falta tirarse al suelo y bailar el gallinazo como en los tiempos de Paco Stanley y su patiño Mario Bezares.
En fin, una falta total de respeto a la ciudadanía, a nuestra inteligencia y si me apuran a la investidura que las autoridades que resulten electas deberán de tener.
Es una lástima ver las campañas que deberían de estar repletas de propuestas, diálogos y serios foros a fin de mejorar nuestros Municipios, nuestros Estados y en lo general nuestra Nación, convertidas ahora en una competencia de canciones al nuevo emperador/a y de ver quién hace las mejores ridiculeces para hacer reír al respetable, que por cierto, difícilmente se traga ya esas payasadas, (claro, con el debido respeto a los payasos profesionales y no a quienes los pretenden emular).
Denostaciones de uno a otro candidato, enfrascándose en que si tienen más lana, en que si robaron o no y (háganme el favor) qué tanto, en que si están más guapos o guapas, en competencias de argumentos y acciones populistas a lo gringo, como es lo de andar besuqueando a niños y niñas, pequeñines que jamás dejarán que se les acerquen de nuevo, y si no…al tiempo.
Por otra parte, también acciones populistas a la mexicana, como andar con escobas barriendo la corrupción por todos lados, menos en sus propias oficinas, o los que, por no tener recursos, no salen ni siquiera de la ciudad (al menos no lo suficiente) con el fin de platicar con la ciudadanía, que en su momento le comunicará sus problemas y peticiones.
No señor, aquí lo que importa, es quién regala más “chingaderitas”, artículos inútiles y quién da más besitos de melocotón, quién es artista de la música y quién del drama novelesco, pero de presentar programas y soluciones a los votantes, serias y factibles… nada simplemente nada.
Se habla de la seguridad como moneda de cambio, cuando hace rato que no la sentimos, al menos en nuestra Puebla Capital, se dice que para disminuir a la delincuencia organizada, se pondrán más lámparas y más cámaras en las calles, en una de esas hasta más drones de esos que compraron en el CERI con el presidente anterior a una millonada, un verdadero engaño y ¿qué ha pasado? no lo sabemos.
Ya veo a los líderes de las grandes organizaciones delincuenciales en el orden nacional e internacional, preocupados por comprar las fábricas o concesiones de focos para que no vayan a alumbrar a sus lamparitas, no sea que se vayan a acabar así sus negocios, y yo que pensaba que eso era prevención básica… bueno ¡lo que uno aprende cada día!
En fin, que todo esto es una pena, políticos que no hacen política sino partidismo, ayudantes que desde hoy se están ayudando a sí mismos en sendos negocios, derivados de las inversiones que están haciendo en las campañas ¡ah! por que seguro habrá que pagar después esos apoyos… “Puebla que Dios te bendiga porque ni cómo ayudarte”
Ya no hay políticos, se acabaron los estadistas, y me refiero a los políticos estudiosos del fenómeno de la “Política” como medio de convivencia, superación, respeto y orden social, no como simples y encaprichados partidistas, que ahora están peor que los jugadores de futbol, que cual mercenarios se van de equipo en equipo cada temporada según sus conveniencias, cambiando de los colores que defienden y asegurando y jurando lealtad a los nuevos grupos, que con lana o curules los cobijarán.
No se equivocaba Otto Von Bismark, quien recuerdo que es mencionado en uno de los textos de Eduardo Lozano Tovar, en donde el general germano comentaría si viera este momento, (y yo agregaría que en Puebla principalmente), que: “Esta es la tragedia de un sistema, como el sistema occidental, que sólo produce políticos y no estadistas”.
Y agregaría Bismark “La diferencia entre un político y un estadista, es que el político piensa en las próximas elecciones y el estadista en la próxima generación…”
Y de esos al menos por el momento… no tenemos aquí.
¿O no?
Juzgue Usted
Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras
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27 de abril de 2016
Es triste y muchas veces hasta incómodo, el sólo estar dando la mayor parte del tiempo comentarios negativos, al menos en lo que se refiere a la seguridad pública, pero cómo no hacerlo, si es la realidad a la que nos han llevado los improvisados mandos que nos han llegado de otros lares a las corporaciones.
Cómo no hacerlo, si gracias a estos tipos de dudosa credibilidad, se han perdido laboralmente muchos de los mejores elementos de nuestras diferentes Instituciones, solo por convenir a los intereses de estos pseudopolicías, en su bolsa y en sus amistades.
Lo malo de esto, es que tienen en el hilo de la indefensión a la ciudadanía en general no obstante sus declaraciones fantasiosas, cómo no señalar esos abusos aún a costa de, como me previenen amigos míos, “la propia seguridad personal”.
Sin embargo, cómo no hacerlo si aquí vive uno, si aquí es la casa grande donde habitamos todos y solo por caprichos e intereses personales de unos cuantos en la mayoría de los casos, se nos ha descompuesto por completo el panorama.
Por un lado, las recientes denuncias de la propia ciudadanía, en lo relativo a los probables casos de tortura que se han desarrollado en la Secretaría de Seguridad Pública en Puebla Capital, con el total encubrimiento de quien esto dirige.
Por otra parte, las incomentables apariciones de fotografías con carácter sexual, aparecidas en las redes, en donde se involucran integrantes de la seguridad cuando estos deberían de ser ejemplo de trabajo y responsabilidad.
Y por si fuera poco, había que sumar las acusaciones de muchos policías, en lo que se refiere a que a los responsables de las torturas, aún y con el aviso de que estaban suspendidos o dados de baja, no obstante ser los mentirosos mandos quienes lo dijeron, pues la realidad es que los tienen aparentemente protegidos en la academia “tomando cursos” a fin de esconderlos de la mirada de sus compañeros y de la opinión pública (dicho esto por un sinnúmero de elementos quienes los han visto).
En fin que una tras otra las burlas a la ciudadanía, ¿de esto sabrá el nuevo alcalde del que poco o nada sabemos en cuanto su capacidad para el puesto y que no elegimos? ¿lo sabía el anterior edil que ahora busca, brinca y lucha por ser el siguiente gobernador? ¿Cuál es la razón de su inactividad? ¿Les temen a estos tipos y a las historietas que nos vinieron a contar al respecto de sus currículos?, ¿Es mejor defenderlos a ellos que a la ciudadanía? ¿No se les ocurrió nunca preguntar por ellos a las instituciones donde dicen que sirvieron?
En fin, que es una pena que no se puedan dar cuenta de lo que nos aqueja, y que para los aspirantes de cualquier color, sea más importante la campaña que los supuestos beneficiados con el resultado de ésta.
¿Habrán leído nuestros últimos ediles, el excelente libro de José Antonio Meyer Rodríguez, “Narcotráfico, Medios de Comunicación y Opinión Pública”?, no lo creo, pues con tanta obligación lo único que leen son sus cheques y las encuestas.
Si lo hubieran hecho, se hubieran dado cuenta que desde sus primeras páginas se trata al respecto de la problemática delincuencial en 2011, Puebla estaba entre las de menor incidencia delictiva y que ya para el 2015 “Semáforo delictivo” había reportado un avance significativo y Puebla estaba ubicada entre las entidades más señaladas por este avance.
En Puebla las extorsiones habían crecido considerablemente a la par de Jalisco, Distrito Federal, Nuevo León y Estado de México, de igual manera hace comentarios acerca de los resultados de la “Guerra” de Calderón en cuanto a la percepción de la misma ciudadanía acerca de los resultados de ésta, el 50% de personas señalaban que el Presidente Felipe Calderón Había dejado al país peor que como lo encontró (Meyer Rodríguez 2015) y se califica a Puebla de manera nada conveniente (y conste que Fox ya había hecho de las suyas)
¿Dónde estaban los mandos policiales de estos últimos años? ¿A qué vino Lara Terrón invitado por su cuate Eduardo? ¿Qué hace Santizo y su camarilla? y lo peor de todo, la pregunta más triste de todas ¿Qué hará la ciudadanía poblana con los destrozos que nos dejan estos sinvergüenzas cuando se vayan?
Pues seguramente lo que siempre se hace aquí, trabajar y empezar desde cero, con todo el ahínco y dedicación que caracteriza a los que aquí vivimos, volver a empezar, trabajando duro por los nuestros y por esta tierra bella que a todos nos alberga generosamente, hasta a los que vinieron a esquilmarla y se llevan sus bolsas llenas, a dañar, o esconderse en otras partes.
¿O no? Juzgue Usted.
Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras
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