Una Red Informal de Poder
Minuto a Minuto

20 de junio de 2014
 
- La Historia Jamás Contada -

El pasado día 12 se instaló en el Senado de la República una curiosa “Comisión de la Familia y el Desarrollo Humano” (¿Integral?) -presidida por un panista, desde luego-. Fue la culminación de una insidiosa campaña que llevaba algunos años desarrollándose por lo bajo, al nivel de “conspiración de sacristía”: grupos de (siempre) fieles convocados por sus párrocos, que se manifestaban POLÍTICAMENTE al respecto aprovechando las numerosas procesiones que ningún legislador ha propuesto reglamentar, aunque ocasionen las mismas molestias a los transeúntes, comerciantes y habitantes en sus propias casas, que cualquier otra.

Pero hará unos cuatro años, una brigada religiosa antiabortista se introdujo en las escuelas secundarias PÚBLICAS de la Ciudad de Puebla para aterrorizar a las niñas con el “documental” EL GRITO SILENCIOSO, violando el precepto constitucional de LAICIDAD –separación de Estado e Iglesia- sin que la Secretaría de Educación Pública se diera por enterada. (¿O habrá salido de ahí la iniciativa?, porque con esto de las contrarreformas ya no se sabe.)

Hace dos, primero de julio, día de elecciones, aparecieron por estas calles unos “volantitos” a todo color que urgían a los católicos a NO votar por el candidato del Movimiento Progresista, pues si ganaba –decían-, en todo el País se despenalizaría el aborto y habría matrimonios entre parejas del mismo sexo: exactamente los mismos derechos que ahora pretende conculcar formalmente la neonata Comisión, indicando una idéntica autoría “intelectual”. (Un incidente relacionado aunque poco conocido ocurrió en 1982, cuando un poco antes del mitin “a puertas de fábrica” que realizaría la candidata ciudadana a la Presidencia en la armadora automotriz alemana, se presentó un niño a repartir unos “volantes” color de rosa supuestamente de la C.L.H.A.R.I. –Coalición de Lesbianas y Homosexuales que la apoyaban- entre los obreros, para provocar su rechazo “moral”.)

Este parece ser su único modus operandi, pues en 1972, aprestándose la Ultraderecha local a asestar el “bautistazo” –por Gonzalo Bautista O’Farril, entonces “Gobernador”- aparecieron en el Zócalo de esta Ciudad grupitos de niñas de Secundaria de colegios confesionales cercanos pidiendo cooperación para comprar revistas “pornográficas” y quemarlas después en una hoguera, como en los mejores días de los nazis. Las publicaciones no eran otras que las vulgares de nota roja - por otro lado tan populares-, pero a falta de pornografía genuina…

La intención detrás de actos tan morbosos es indignar “moralmente” a la población mojigata –que suponen mayoritaria- para que los apoye o se desentienda, pero no se oponga cuando cometan sus atropellos, es su estrategia usual de “legitimación”. Pero ahora con un elemento nuevo: la presencia de facto entre sus filas, de militantes de otras corrientes políticas –algunas diametralmente opuestas a la “panclerical”-, que lleva a pensar inmediatamente en una “red informal de poder”.

Ésta es una organización invisible cuyos miembros paradójicamente no lo son, pues se trata de individuos aparentemente sin relación alguna entre sí, incluso de ideologías antagónicas, pero conectados debajo por un entramado de relaciones –la red- que los lleva a actuar en una sola dirección bajo circunstancias especiales. Es lo que hay que buscar en casos tan extraños como el de la semana pasada, pues no es sólo ingenuidad o simple traición lo de estos “representantes”.
 
Fernando Acosta ReyesFernando Acosta Reyes (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es investigador independiente de fenómenos extraños, amante de la música y estudioso de los comportamientos sociales.