28 de febrero de 2013
Bajo el argumento de ineficiencia del gobierno federal y de los Estados, en el Estado de Guerrero, surgieron los autodenominados Grupos de Autodefensa. Agrupaciones calificadas institucionalmente fuera de la ley; provocando este fenómeno político disposiciones encontradas: por un lado, quienes exigen su extinción ante la amenaza que representan al statu quo, acusados como entidades obscuras, con posible financiamiento ilegal, quizá formados para servir a intereses de grupos del crimen organizado. Por la parte contraria, se consideran organizaciones ciudadanas legítimas y por ende se pretende su reconocimiento institucional. No olvidar que el Municipio mexicano es la base de la organización política del país, y también es el territorio en el cual llevan a cabo las actividades sociales, económicas, culturales y políticas en las que la relaciones entre gobierno y sociedad son cercanas; por ello, estos grupos no asumen una representación mayor.
Se debe tener presente que a pesar de tres décadas de neoliberalismo, más la integración con América del Norte, las políticas públicas no han sido capaz de eliminar las raíces de nuestra cultura política precortesiana de solidaridad comunitaria. Acciones reivindicadas por el surgimiento del ejido en 1917, el asambleísmo que este propició, y la reivindicación de representaciones comunitarias naturales y únicas, donde la asamblea toma decisiones para el bienestar de la comunidad a través de representes que gozan del poder para actuar en nombre de la comunidad y sobre todo, de requerir de ella para el caso de que se pongan en riesgo las decisiones colectivas.Así, miles de comunidades mexicanas por semana o por mes, reunida la comunidad en asambleas públicas, nombran responsables para las distintas actividades del funcionamiento comunitario, entre ellos se nombran policías con la obligación de cumplir con las decisiones de la asamblea comunitaria.
En días recientes se conoce la creación de grupos de autodefensa, empero, bajo distinta denominación, siempre han existido organizaciones de responsabilidad comunitaria para velar por la comunidad, que lo mismo cierran caminos, cobran peaje, persiguen a gente extraña, e inclusive alientan formas particulares de justicia, impuestas por decisiones comunitarias; es más, los partidos políticos nacionales, en particular el PRI, sabe de la importancia y papel político que representan estas comunidades y el roll que juegan sus representantes, que en coyunturas electorales asumen roles de actores políticos de relevancia.
Por ello, no es casualidad que los grupos de autodefensa emerjan en Estados en los cuales existe una población indígena importante como: Oaxaca, Chiapas, Puebla, Michoacán, Guerrero, entre otros. Por lo que toca al armamento, se une como antecedente, los grupos denominado “Los rurales”. Organizaciones comunitarias de la era del PRI, dotadas de armamento con el fin de preservan el orden en las zonas rurales. Lo interesante de este fenómeno es el papel de la organización comunitaria para defender su territorio y a sus integrantes, relacionada con el espacio del Municipio, por esto, la autoridad municipal y grupos de autodefensa, mantienen comunicación y actuación coordinada y reciproca; esto es, los grupos de autodefensa están ejerciendo y actuando dentro de la autonomía de su Municipios, con autorización de las autoridades municipales, mostrando un ejercicio de defensa no solo de la libertad municipal, sino de reivindicación de cohesión y solidaridad comunitaria; de defensa del federalismo, coadyuvando con los gobierno estatales y federal, ante la ineficiencia que estos han demostrado en la tarea de garantizarles seguridad pública. Porque que el servicio de policía y buen gobierno, constitucionalmente es una atribución de las autoridades municipales. Los grupos de autodefensa, finalmente pueden ser un movimiento de protesta contra el proyecto de Mando único.

*Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.








