La guerra, la seguridad jurídica y el pacto
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El reclamo del fin de la guerra no se debe confundir con la complacencia o el retiro del Estado, en tanto Estado de derecho al cual le asiste el ejercicio legítimo de la violencia, de la fuerza. Mientras que la propuesta foxista de –pactar y hasta amnistiar al crimen organizado, sí raya en el absurdo de la existencia de todo Estado, entendido como comunidad políticamente organizada.


El reclamo de declarar el fin de la guerra en contra del crimen organizado, se da en razón de una consecuencia natural del hecho de haber sido declarada formalmente por el presidente de la república en un acto protocolario, ante testigos militares del mundo, en el contexto de la celebración de. CXLV aniversario del triunfo de la Batalla del Cinco de Mayo de 1862. Ahí, a seis meses de inicio de la presente administración presidencial – la guerra- como concepto político fue convertida en política pública para frenar al crimen organizado. Sobre el concepto se debatió suficiente, el cuestionamiento más marcado fue el hecho de que con la declaración de guerra, a los criminales se les otorgaba un estatus de grupo beligerante, cuando en realidad eran simples criminales; pero no obstante las críticas, el poder público federal se impuso por continuar la lucha. Es más, dentro del contexto de las críticas a la guerra, los críticos al presidente de la república voltearon a calificar a México como un Estado fallido.


Por supuesto que después del debate generado en torno al concepto de Estado fallido y de ubicar a México lejos de los niveles de gravedad para los institucionalistas y muy grave para los críticos; con el impulso de una nueva ley de seguridad pública nacional, en la cual dentro de una república federada (de federalismo dual) se impulsa por el gobierno de la república un mando único federal y treinta y dos mandos estatales, intentando aniquilar la histórica lucha por el municipalismo mexicano, la cual se encuentra paralizada y no sólo porque el PRI se oponga, sino porque el movimiento social encabezado por el poeta Sicilia, abierta y directamente está en contra. En el inicio del primer periodo ordinario de sesiones del tercer año de la LXI legislatura federal, se ve poco alentador en camino a re-institucionalizar la vida nacional mexicana abriéndose un camino nada alentador hacia el futuro inmediato si no existe la voluntad política de escuchar a todas la voces ciudadanas.


Por supuesto que pactar con criminales representaría momentáneamente la derrota del Estado, lo mismo representaría pensar en la irracional idea de amnistiar a criminales. Empero, porque no pensar en impulsar acciones para restablecer la descomposición  institucional puesta de manifiesto en el lenguaje doble de la existencia inexistencia de la guerra, esta tarea es única y exclusiva del presidente de la república y de nadie más. Sí la CONAGO, a través de la decisión responsable de los gobernadores han apuntalado la autoridad del presidente y han asumido el compromiso de responsabilizarse a fondo de la seguridad pública en las entidades federativas, debe asumirse el reto de cancelar el concepto de guerra e incursionar de forma responsable en una histórica lucha en contra de todo acto de corrupción que se vislumbre dentro de los tres niveles de gobierno, como un camino para recomponer la desinstitucionalización del Estado mexicano.


Porque si desde la cúpula del poder el principio de constitucionalidad y de legalidad no se acata: si el consejo del IFE está incompleto; si los actores con responsabilidad pública soterradamente vulneran al artículo 134 Constitucional; si policías o comandantes  se les encuentran armas prohibías y no se sanciona o se sancionan poquito, la descomposición lamentablemente seguirá erosionando el principio de seguridad jurídica y esto no tiene más camino que una situación caótica. Ojalá este artículo esté totalmente equivocado.

 

raymundo_garcia_garcia_3 *Raymundo García García es mexicano, catedrático, investigador y doctor en Ciencia Política.


M ás de la obra de Raymundo García García: