Formular e Implementar en Politing: Para cerrar la brecha
Minuto a Minuto

carlos salazar vargas-  POLITING -

“Dame señor serenidad
para aceptar las cosas que no pueda cambiar,
valor para cambiar las que pueda
y sabiduría para conocer la diferencia”. Marco Aurelio

Algo que -desafortunadamente- es muy nuestro, de nosotros los latinos y por lo cual nos conocen y así nos designan, es el hecho de que «pensamos con el deseo», lo que los estadounidenses (“usanians") ahora llaman “Wishfull Thinking”, para significar  aquellas acciones que no se concretan, siempre se posponen y nunca se realizan a pesar de que nos gustan, agraden, nos convengan...

Muchas veces se quiere ganar una lucha electoral, salir victorioso de una competencia política, pero el gerente de Politing no se preocupa por  poner en marcha aquello que previamente ideó, pensó y planeó. Si bien es importante que formule sus estrategias, es tanto o más importante que también las convierta en realidad, que no se quede en las intenciones, en los planes, en las ideas. Debe convertir sus planes en realidad, sus intenciones en prácticas concretas, sus ideas en acciones tangibles.

De ahí la conveniencia de tener clara la distinción entre formular e implementar. La primera como un ejercicio eminentemente mental, en tanto que la segunda, como el proceso de convertir en realidad lo previamente establecido. A pesar de que sólo hasta hace poco el anglicismo implementar (implementation) ya fue aceptado por la Academia de la Lengua, hay quienes proponen reemplazarlo por la expresión poner en obra, poner en marcha, poner en práctica, que proviene del francés (mise en ouvre). De todas formas, implementar no es implantar.

Esta última se entiende como la acción y efecto de establecer e instaurar doctrinas, instituciones, prácticas o costumbres nuevas. Así, si formular es reducir términos claros y precisos, implementar es poner en práctica o en obra, lo que previamente se pensó, estructuró, diseñó, preparó, es decir, se formuló. Por lo tanto, no basta conocer las funciones del Politing, es necesario además, convertirlas en realidad.

Si la formulación en Politing se ocupa del ¿qué? y del ¿por qué? de las actividades, la implementación tiene que ver  con el ¿quién?, ¿dónde?, ¿cómo? y ¿cuándo?. Es la puesta en marcha de las acciones necesarias encaminadas al alcance de  los objetivos previstos.

Para evitar morir en el intento, es bien importante saber cómo hacer para no desfallecer, qué hacer para no fallar, aquello que hay que evitar, realizar, hacer, dejar de hacer o terminar. Ahí radica precisamente, la gran importancia de muchas cosas aparentemente sin importancia.   

Las organizaciones son el medio –hasta ahora el único conocido- para la implementación, a partir del estudio de las relaciones de autoridad. Las campañas electorales -como organizaciones temporales- llevan a cabo, implementan, ejecutan, gestionan y  administran, aquellos proyectos que el gerente de Politing propone con un fin preciso: alcanzar el número de votos necesarios para que su candidato salga electo.  

La implementación en Politing, sigue –por lo general- un proceso integrado por 3 etapas: la elaboración de lineamientos, la distribución de recursos y la supervisión. Es tan importante este proceso, que muchos problemas de ingobernabilidad tienen su origen en dificultades de implementación que no se alcanzaron a resolver.

Como en cualquier campo, también en Politing soñar no cuesta nada. Lo que realmente cuesta, es realizar los sueños, poner en práctica lo planeado, tangibilizar lo ideado, poner en marcha lo pensado, concretar lo presupuestado.

Lo que se busca es que la intención se convierta en acto, porque del dicho al hecho hay mucho trecho; echarle ganas a la acción y convertir en realidad los sueños, deseos, pensamientos, intenciones, porque la historia es el resultado de los actos humanos, no de las intenciones humanas. Y es que la distancia entre sueño y realidad desaparece cuando se cumplen las metas. Por eso si es bien importante conceptuar creativamente las realidades de una campaña, indudablemente, en su desarrollo, puesta en práctica y concreción en hechos tangibles, radica su éxito futuro.  

Es común encontrar muchos anaqueles atiborrados de magníficos proyectos electorales, donde el concepto de Politing -muy bien pensado, concebido, formulado y planeado- nunca se puso en práctica. Y es que si la fe mueve montañas, las ideas mueven naciones, pero sólo si se convierten en realidad, porque si la palabra convence, el ejemplo arrastra. Como aseveran nuestras abuelas, el infierno, como el fracaso, está lleno de buenas intenciones.

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