
14 de febrero de 2017
Hay una serie de síntomas que el morenovallismo debe tomar en cuenta con respecto al escenario electoral que viene para el 2018.
El primero de ellos, y el más importante, es que MORENA luce más fuerte que nunca rumbo al proceso electoral para elegir al próximo presidente de México y Andrés Manuel López Obrador se perfila como el aspirante a vencer.
Y Puebla es uno de los bastiones de López Obrador, por lo que su arrastre político pondrá en serios aprietos a la candidata del PAN a la gubernatura de Puebla, y desde luego, al candidato a la Presidencia Municipal de Puebla.
La encuesta que dio a conocer este lunes la empresa MAS DATA y Diario Cambio refleja que en este momento el PAN va en retroceso en las preferencias electorales al bajar de 55.1 a 38.6 puntos y MORENA creció de 14.8 a 26.7 de puntos en el periodo de noviembre del 2016 a enero de 2017.
Otro síntoma que el morenovallismo no deben perder de vista es que han victimizado a Eduardo Rivera Pérez y le están haciendo gratis la campaña al colocarlo como el centro de atención de los ataques mediáticos.
Es evidente que Martha Erika Alonso tiene totalmente controlado el PAN y en una elección abierta ganaría a Eduardo Rivera Pérez la candidatura a la gubernatura de Puebla.
¿Entonces para qué tanto golpe mediático?
El morenovallismo pierde tiempo y esfuerzo en tratar de sacar desde ahora a Eduardo Rivera Pérez de la contienda electoral del 2018 y, en cambio, descuidan a su principal rival electoral que es MORENA y sus prospectos de candidatos.
En el caso del PRI y de su inevitable declive, el morenovallismo también perfila erróneamente sus ataques hacia la figura de Alejandro Armenta Mier.
El PRI está metido en un desgaste propio, los priistas se apuñalan entre ellos y el morenovallismo pierde su tiempo al ocuparse de los aspirantes tricolores.
Es urgente para el morenovallismo definir a sus potenciales candidatos a la gubernatura, presidencias municipales, diputaciones locales, diputaciones federales y senadores.
Si el morenovallismo no es capaz de hacer un reparto justo de las posiciones entonces entrará a un desgaste innecesario y corren el riesgo de que MORENA capte a los desertores del PAN para poder competir en el proceso electoral del 2018.
En pocas palabras, MORENA es un serio peligro para el PAN y el morenovallismo, sin embargo, se distraen en otros factores.
Andrés Manuel López Obrador va con paso firme a la Presidencia de la República y Puebla es una de sus plazas más fuertes.
Por eso es que muchos priistas han comenzado a buscar un lugar dentro de MORENA.
Si el morenovallismo no cambia de estrategia, entonces dejará crecer a MORENA y sus candidatos.

Carlos Gómez (@gomezcarlos79) es director del periódico ContrastesdePuebla.com








