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09 de septiembre de 2019

En México existe disparidad respecto al capital de origen de las empresas dedicadas a la exploración del subsuelo, pues sólo ocho por ciento de ellas son mexicanas, afirmó Aleida Hernández Cervantes, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM.

Esa situación afecta de manera primordial a pueblos y territorios indígenas, por lo que es importante conceptualizar y sistematizar las estructuras jurídicas del despojo. También, analizar actores económicos y sociales de la actual fase de acumulación por desposesión, como las empresas transnacionales, los organismos económicos internacionales, los Estados nacionales las organizaciones sociales y los pueblos.

De las 476 compañías establecidas en el país para realizar dicha actividad, 437 son de capital extranjero: 336 de inversión canadiense y 44 estadounidense, según datos del Anuario de Actividades Extractivas de 2018, de la asociación civil FUNDAR, Centro de Análisis e Investigación.

Además, los proyectos mineros en nuestro territorio pasaron de 667 en 2010, a mil 531, en 2018, es decir, más del doble en ocho años, señaló la universitaria.

En la presentación del seminario internacional “Derecho, despojo y luchas sociales”, indicó que existen 312 proyectos en operación vinculados a rubros como transporte, electricidad e hidrocarburos. Por ejemplo, hay 21 parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec, operados por empresas como Iberdrola, Peñoles, Eólica de Francia y Gamesa.

El seminario se realiza con el propósito de conceptualizar y sistematizar “las estructuras jurídicas del despojo que vivimos, para ubicar sus características, fuentes jurídicas y los efectos de su aplicación”, remarcó su coordinadora.

En el encuentro, que reúne a especialistas de instituciones internacionales como las universidades de Berkeley y York, de EU, el análisis se contextualiza en torno a megaproyectos de desarrollo y políticas privatizadoras de lo público y lo común en México y otros países de América Latina.

Por ello, “ha sido preocupación fundamental de este espacio escuchar las voces de la academia y de los movimientos y organizaciones sociales”.

Al hablar de la desregulación como herramienta estatal para el despojo, Marisol Anglés Hernández, del Instituto de Investigaciones Jurídicas, explicó que el nuevo movimiento neoliberal denominado acumulación por desposesión busca allegarse de la política interna del Estado para colocar a los bienes públicos en el mercado, a efecto de que el capital acceda a ellos de manera preferente.

“Así lo vemos en la nueva terminología que hoy se usa, como ‘utilidad pública’, ‘interés social’ y ‘actividades estratégicas’. Antes, cuando se hablaba de las dos primeras se visualizaba el bienestar de las mayorías; hoy hace referencia a los intereses de las empresas. Además, en el pasado era impensable que una actividad estratégica estuviera en manos privadas, y ahora lo están”.

La especialista definió desposesión y despojo. La primera se relaciona con el fin de la relación de posesión del sujeto con el objeto material o con un derecho. Los pueblos pueden ser desposeídos de su cultura, territorio, creencias, valores, espacios o relaciones; ello puede ocurrir por un acto voluntario del titular o en contra de su voluntad.

En la mayoría de los casos ocurre en contra, y puede ser por un acto lícito y pacífico que puede incluir actos de simulación que hacen sentir a las comunidades que son consultadas o consideradas. Pero también pueden llevarse a cabo por hechos violentos o fraudulentos, y entonces se llama despojo. “Nuestros pueblos están siendo despojados y desposeídos”.

Anglés Hernández subrayó que la violencia no es sólo física y evidente, sino simbólica, por presiones indirectas, por controles a través de subsidios y formas de criminalizar a las propias comunidades.

Por último, expuso que en la lista de herramientas estatales para el despojo se incluyen reformas constitucionales, legislativas y reglamentarias; celebración de consultas a modo; otorgamiento de concesiones, permisos y licencias; decretos expropiatorios e, incluso, declaratorias de áreas naturales protegidas, que pueden violentar derechos de los pueblos y comunidades.

Boletín UNAM-DGCS-626/2019

09 de septiembre de 2019

Educar para la separación, manejo, transformación y aprovechamiento de los residuos orgánicos domésticos, a fin de contribuir en la solución de problemáticas ambientales, es una tarea que diariamente desarrolla la BUAP a través de su programa de lombricompostaje, el cual brinda a productores de al menos seis estados de la República, un paquete tecnológico llamado VermiBUAP que mejora las propiedades de los suelos y nutre las plantas.

La basura orgánica nadie la quiere, además de la contaminación que genera por las filtraciones de lixiviados que ocasionan en los mantos freáticos, señala el doctor José Cinco Patrón Ibarra, del Centro de Agroecología del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), quien impulsa desde hace siete años el lombricompostaje dentro de la Universidad.

“Este proyecto es muy noble porque ayudamos al medio ambiente, nos vinculamos con la sociedad y la gente ve a la BUAP como una institución que está resolviendo un problema como es el manejo de residuos orgánicos. La verdad es que al pet, las latas o el plástico, todos los quieren porque se venden, pero los desechos orgánicos nadie los ocupa”, declaró el investigador.

Qué está pasando con la basura orgánica

La Semarnat define a los desechos orgánicos como aquellos residuos de origen biológico, que en su conjunto constituyen casi el 50 por ciento de basura que se genera en las viviendas. En este sentido, la dependencia estima que una persona en promedio puede generar hasta un kilo de desechos orgánicos por día.

Según un informe del Banco Mundial (BM), publicado en septiembre de 2018, los desechos que había en el planeta en 2016 alcanzaron un volumen superior a 2 mil millones de toneladas; para el 2050 se prevé que está cifra se incremente 70 por ciento. En México, por ejemplo, se generan diariamente hasta 100 mil toneladas de basura.

En este escenario, el problema en nuestro país se agrava porque el 87 por ciento de los tiraderos son a cielo abierto, además de que carecen del tratamiento adecuado de residuos, lo que produce el incremento en los índices de contaminación, debido a los gases que generan, como el metano.

El trabajo de la Universidad

En 2012, el doctor Cinco Patrón Ibarra observó una oportunidad en la separación y manejo de residuos orgánicos. Él y sus estudiantes se dieron a la tarea de realizar labor desde sus propios hogares para separar correctamente los desechos. El resultado fue que mediante el lombricompostaje, una metodología sencilla, económica y limpia, se pudo producir un fertilizante sólido y líquido que mejoró las características de las plantas y cultivos donde fue probado.

A un año de iniciar este proyecto, la producción de este fertilizante sólido fue una realidad, su nombre: VermiBUAP, una marca registrada de la Universidad desde 2015. Con el tiempo este fertilizante se ofertó en dos versiones: sólido, el cual nutre, abona y fertiliza el suelo, mientras que el humus líquido se enfoca más en la nutrición de las plantas.

La ventaja es que en comparación con otros productos del mercado, VermiBUAP, en sus dos versiones, es orgánico y por eso apto para la producción de alimentos, porque no contiene patógenos ni sustancias dañinas para los seres humanos que lo aplican y los alimentos que se producen.

Esta característica, explica Cinco Patrón, se debe a que previamente se enseña a las personas a separar de forma adecuada sus residuos, de tal forma que no se aceptan desechos como materia fecal, servilletas con secreciones, ni animales muertos como ratas o perros, esto reduce los riesgos sanitarios porque la recepción se enfoca a desechos prácticamente limpios.

VermiBUAP se consolida así como un ejemplo de transferencia tecnológica de la Universidad en favor de cientos de productores de maíz, frijol, jitomate, lechuga, calabaza, chile, árboles frutales, flores, etc., que han podido reducir el uso de fertilizantes químicos hasta en un 50 por ciento.

La metodología de colaboración

A la fecha, menciona el doctor Cinco Patrón, son aproximadamente mil familias las que están incorporadas al proyecto de donación de desechos orgánicos en tres sedes: las preparatorias Benito Juárez García –donde participan 500 estudiantes separando residuos orgánicos-, 2 de Octubre de 1968 y la regional de Tecamachalco, Enrique Cabrera Barroso, donde tienen una capacidad de recepción de 60 toneladas cada tres meses.

José Cinco Patrón Ibarra, profesor investigador del ICUAP, añadió que una vez que se tienen los desechos se colocan en unas camas de lombricomposta, las cuales solo contienen residuos orgánicos que se adicionan con un compuesto de bacterias que permiten acelerar el proceso de descomposición y en un periodo de 45 días se inoculan con lombrices rojas tipo California para que estas coman la materia presente. Posteriormente, transcurridos de tres a cuatro meses, se realiza un vaciado de las camas, cada una de 10 toneladas, se procede a un cernido y después se empaqueta el fertilizante.

“La lombriz excreta el material que justamente sirve como fertilizante, se trata de una ‘tierra’ rica en compuestos, la cual adicionamos con otras sustancias como son ácidos húmicos y fúlvicos que enriquecen el compuesto y potencializan los resultados. Esto lo hicimos porque tenemos que innovar para mejorar nuestro producto”.

Las personas que quieran adquirir VermiBUAP pueden acudir a la preparatoria Benito Juárez García de la BUAP, de lunes a sábado, de 8:00 a 15:00 horas, donde también se brinda asesoría para atender problemáticas específicas de cada productor. Los paquetes tecnológicos que se ofrecen sirven para todo tipo de cultivos, además pueden ir acompañados de un inoculante bacterial que fue producido también por el investigador del ICUAP, Jesús Muñoz Rojas, el cual ayuda al fortalecimiento de los cultivos.

Fuente: buap.mx

MANIZALES, 06 de septiembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales lidera un proyecto para usar ecomateriales para la construcción.

Uno de los resultados más recientes es la propuesta de Laura Alexandra Vallejo Navarro, estudiante de Arquitectura de la Sede, quien señala que los adoquines y bloques obtenidos a partir de tres tipos de plástico –polietileno tereftalato (PET), polietileno de alta densidad (PEAD) y caucho a base de sílice– se podrían utilizar en los acabados de construcción como pisos, ventanas, puertas, pintura y enyesado de paredes, y además poseen un óptimo aspecto estético.

Es importante recordar que la mayoría de los productos que se tienen en los hogares provienen de los plásticos PET (botellas y envases) y PEAD (tuberías y drenajes), y que con el caucho a base de sílice se fabrican los neumáticos de los automóviles.

La estudiante señala que escogió dichos plásticos por sus cualidades; además de ser resistentes e impermeables, sirven como aislantes eléctricos y térmicos, y toleran altos niveles de corrosión.

Con los materiales PET y PEAD se realizaron pruebas en las que se reemplazó entre 30 y 45 % de la mezcla del hormigón por plástico triturado, lo que equivale a una reducción de 264 g de cemento, 1.959 g de arena y 50 ml de agua de una muestra base.

Agrega que “con cada una de las pruebas se obtuvieron resistencias de entre 30 y 80 kg/cm2, un resultado relevante si se tiene en cuenta que la Norma Técnica Colombiana NTC 3937 exige una resistencia entre 25 y 80 kg/cm2 para prototipos de bloques de hormigón”.

Reutilización de los desechos

Con respecto al caucho a base de sílice, la estudiante utilizó desechos de recortes o sobrantes en la fabricación de separadores para baterías de carro.

Dicho desecho lo obtuvo de la empresa Cauchosol, que en la actualidad acumula 80 toneladas de este tipo de plástico cada año, lo que se convierte en un problema ambiental, ya que no se recicla y su disposición final es en el relleno sanitario de la ciudad.

“Para mitigar el impacto ambiental que tendría esta cantidad de plástico, incluimos estos desechos en las pruebas e identificamos que es un material idóneo para utilizarlo en bloques de hormigón de uso estructural, ya que su resistencia es mayor a la exigida por la Norma Técnica Colombiana”.

Para la mezcla se utilizó el 50 % de tiras de sílice, lo que equivale a una reducción del 40 % de cemento y arena, en comparación con la mezcla base.

Según la estudiante, su propuesta “impactaría significativamente en el sector de la construcción, ya que los bloques y adoquines propuestos pueden ser hasta un 30 % más económicos que los convencionales”.

Cifras ofrecidas por National Geographic indican que en 2016 se fabricaron en Colombia 480.000 millones de botellas de plástico, de las cuales solo se recicló el 9 %, el 14 % se incineró y el resto terminó en basureros. Así mismo, cada año los océanos reciben unos 8 millones de toneladas de plástico, un material que tarda siglos en desaparecer.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

09 de septiembre de 2019

Para disminuir el riesgo de que la erosión en las fracturas del Arco de Cabo San Lucas colapse la estructura, es necesario un programa de prevención o mitigación del efecto del oleaje con algunas obras de ingeniería civil, aseguró Enrique Hiparco Nava Sánchez, investigador del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar), del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

El especialista en Geología Ambiental destacó que es difícil pronosticar cuándo colapsará el Arco, porque no hay estudios suficientes de la velocidad a la que se erosiona la roca granítica de ese lugar, pero confirmó que es tiempo de emprender acciones que logren reforzarlo con la participación de ingenieros civiles, ingenieros costeros y oceanólogos.

Nava Sánchez explicó que los huracanes que generan oleajes con alta energía, como “Odile” que afectó la zona de Baja California Sur en 2014, son la principal amenaza para el Arco, así como para las playas de San José del Cabo y Cabo San Lucas, cuyo nivel de erosión es de importancia.

“Las fracturas del Arco (que marca la separación del Golfo de California del Océano Pacífico), se hicieron desde su formación misma, pero el oleaje aprovecha esas fisuras y las características que tiene esa roca para ejercer una erosión diferencial, es decir que donde hay aberturas la erosión es mayor”, indicó.

En este compromiso del IPN con el país para poner la técnica, la tecnología y la ciencia como disciplinas fundamentales para generar bienestar y desarrollo, es que el científico politécnico dijo que es necesario investigar a profundidad respecto al tiempo de vida que pueda tener el Arco, a través de la velocidad de erosión de la roca granítica, la fuerza del oleaje en la zona, de los registros meteorológicos de huracanes categoría 4 y de la dirección del oleaje, entre otros aspectos que permitan planear estrategias para atenuar el daño.

Nava Sánchez, quien estudia los procesos y controles de cambio de la línea de costa del Golfo de California, reconoció que la intensidad de los huracanes también impacta en las playas. Informó que varias de ellas en Baja California Sur tienen un proceso erosivo significativo.

“Atrás de la playa casi siempre hay un cordón de duna y cuando éste se erosiona en su frente quiere decir que estamos en un proceso erosivo. En los Cabos tenemos varias playas con esas características”, informó.

Finalmente, el especialista del Cicimar exhortó a los representantes de la administración pública local, municipal y estatal a valorar el financiamiento público para realizar los estudios pertinentes que tengan como propósito reforzar el Arco y atenuar el efecto de los huracanes, los cuales son cada vez más intensos debido al problema del cambio climático.

Fuente: ipn.mx 

06 de septiembre de 2019

En México, es necesario diseñar estrategias de salud sexual y reproductiva diferenciadas para mujeres y hombres, con acciones que se adapten a cada contexto sociocultural, con énfasis en la población rural e indígena. La mejor manera de ejercer una sexualidad libre y responsable es teniendo conocimientos, además de respetar los derechos sexuales y reproductivos de adolescentes y jóvenes, afirmaron expertas de la UNAM.

Esto implica involucrarlos de manera activa para que, mediante su participación, los contenidos y materiales logren la pertinencia necesaria y lleguen a los grupos más desatendidos, dijeron Mónica Aburto Arciniega, Claudia Díaz Olavarrieta y Angélica Arce Cedeño, del Programa de Prevención de Embarazos en Adolescentes de la Facultad de Medicina (FM).

En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, que se conmemora hoy, 4 de septiembre, refirieron que de acuerdo con la Secretaría de Salud (SS), entre 1983 y 2013 se registraron tres mil 651 casos de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) en población de 10 a 19 años de edad.

En 2012, para el grupo de edad de 10 a 14 años, las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes fueron el virus del papiloma humano (VPH), el chancro y la infección gonocócica; y en el grupo de 15 a 19 años, las más frecuentes fueron el VPH, la infección asintomática por VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y la sífilis adquirida.

Mónica Aburto Arciniega, coordinadora del Programa de Prevención, indicó que debe lograrse el empoderamiento de las mujeres y el involucramiento de los varones en este ámbito, especialmente en la prevención de embarazos no planeados, de la transmisión del VIH y otras ITS.

Para Claudia Díaz Olavarrieta, profesora afiliada al mismo programa, la mejor manera de ejercer una sexualidad libre y responsable es teniendo conocimientos necesarios, confiables y actualizados, además de respetar los derechos sexuales y reproductivos.

En su oportunidad, Angélica Arce Cedeño, coordinadora técnica del programa, expuso que la educación sexual no sólo debe incluir información de corte biológico, sino temas relacionados con la afectividad, manejo de emociones y toma de decisiones. “Una sugerencia sería hablar al respecto de la manera más natural posible, para que niños y adolescentes tengan confianza y acepten su sexualidad”.

Aburto Arciniega dijo que el programa a su cargo tiene el objetivo de crear conciencia sobre los riesgos y efectos negativos de tener un embarazo a edad temprana.

En tanto, Díaz Olavarrieta indicó que “como institución, tenemos la responsabilidad de difundir esta información para lograr un impacto favorable en la población. Así, desarrollamos proyectos a partir del análisis de los principales indicadores sobre fecundidad, preferencias reproductivas, anticoncepción y salud materna infantil”.

La académica subrayó la importancia de garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, pues se consolidan como derechos humanos al proteger la vida y la integridad de las personas.

“Incluyen la facultad de todos a acceder a la salud sexual; a métodos anticonceptivos seguros, eficaces, asequibles y oportunos; a solicitar, recibir y difundir información relacionada; a la educación sexual integral; al respeto a la integridad corporal y la elección libre de pareja”.

Finalmente, Arce Cedeño exhortó a los padres de familia a mostrarse interesados ante las dudas de sus hijos, evitar asustarse o enojarse, dar respuestas directas y adecuadas, y mostrar seguridad al hablar.

Efeméride

Desde 2010, la Asociación Mundial para la Salud Sexual (AMSS) estableció el 4 de septiembre como el Día Mundial de la Salud Sexual, que se rememora en 35 países, como un esfuerzo para promover mayor conciencia social mediante actividades en escuelas, hospitales, universidades y redes sociales. El objetivo de este año es resaltar que todas las personas, de todas las edades, deben tener acceso a la educación sobre sexualidad.

Con el fin de ofrecer información al respecto, la UNAM cuenta además con el Centro Médico Universitario, que tiene un servicio de orientación en salud; también, con el Grupo de Investigación de Psicología y Salud Sexual, y con el Centro de Apoyo y Orientación para el Estudiante, ambas en la FES Iztacala.

Asimismo, está disponible la Consejería en Salud Sexual y Reproductiva, de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia; el Programa de Orientación y Salud Emocional a Estudiantes, y el Centro de Orientación y Formación Integral Estudiantil, en la FES Zaragoza.

Boletín UNAM-DGCS-620/2019