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17 de septiembre de 2019

Hace más de medio siglo, en 1968, la Organización Mundial de la Salud (OMS), con sede en Ginebra, Suiza, puso en marcha el Programa Internacional de Farmacovigilancia, (WHO Programme for International Drug Monitoring, PIDM), motivada por la noción de una posible asociación causal entre medicamentos y reacciones adversas que se pueden suscitar, como la comercialización en 1961 del fármaco talidomida que ocasionó el nacimiento de miles de niños con severas malformaciones de carácter irreversible. Una reacción adversa es cualquier reacción nociva, no intencionada, que aparece a dosis normalmente empleadas en el ser humano. Treinta años después, en 1998, México se integra a dicho programa y es en 1999 cuando se le considera miembro oficial, junto a otros 120 países del orbe. 

Casi al mismo tiempo, la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP se convirtió en pionera de ese programa al crear el Centro de Información de Medicamentos (CIM) en septiembre de 1998, y un año después el Centro Institucional de Farmacovigilancia (CIFV), organismos que buscan garantizar el uso seguro de los medicamentos y apoyar a la OMS fomentando el conocimiento de las reacciones adversas medicamentosas. El servicio que se ofrece es una actividad de difusión y de vinculación de la Universidad con la sociedad, y un apoyo institucional para el Hospital Universitario de Puebla.

Asimismo, otra labor vital que ambos centros desarrollan es la de brindar información sobre cualquier tema de medicamentos, sin costo alguno, a estudiantes, investigadores, profesionales de la salud, derechohabientes y  público en general.

El maestro José Morán Domínguez, coordinador de los dos centros, ubicados en el Área de la Salud de la Universidad, recuerda que, a finales de los años 90, el acceso a la información biomédica era muy reducido, por lo que la fundación del CIM y el CIFV surgió como una alternativa viable para proporcionar información referente al uso correcto de medicamentos. 

“De esta forma fuimos creciendo, proporcionando información de las diferentes presentaciones comerciales de un medicamento, las reacciones adversas que se pueden presentar o la duración de un tratamiento. En el caso de los médicos, las posibles interacciones medicamentosas, actualidades en las terapias e incluso dónde se podría localizar un medicamento en el extranjero”, comenta. 

Sin embargo, tras el boom de Internet generado hace varios años, mucha gente tuvo acceso a la información de medicamentos, aunque el exceso de datos, remarca Morán Domínguez, paradójicamente trajo como consecuencia la desinformación, ya que muchas veces el paciente lleva un “diagnóstico” personal al médico, y presiona para que le prescriban un medicamento que considera le servirá para su enfermedad.

“Esa es una de las partes donde nos toca participar; proporcionar la información más certera sobre la medicación, sobre las terapias, sobre la seguridad de los medicamentos, ya que todo medicamento tiene cierto riesgo en su utilización y por eso debe de ser utilizado bajo supervisión médica”, explica.

La automedicación, un riesgo latente

Una de las situaciones que más atiende el Centro de Información de Medicamentos es la automedicación, un problema persistente, ya que hay personas que se dejan llevar por recomendaciones de familiares o amigos, o buscan un remedio para sus padecimientos en Internet.

“El tema es muy complicado, ya que, sin una adecuada vigilancia, se puede modificar la acción farmacológica de un medicamento y ocasionar su potenciación o inhibir su acción, pudiendo ocasionar una reacción adversa. Por ejemplo, alguien que tiene un tratamiento con algún antibiótico del tipo de quinolonas -utilizados contra un amplio espectro de infecciones bacterianas-, si el paciente consume productos lácteos o un suplemento alimenticio rico en calcio o en hierro se va a formar un compuesto que es difícil de absorber en el organismo”, explica el maestro en Ciencias Morán Domínguez.

Otro caso puede ser, explica, el de un paciente medicado con cierto tipo de antihistamínicos y que consuma jugo de toronja, que es un inhibidor enzimático, eso va a ocasionar que no se produzcan las enzimas necesarias para metabolizar el medicamento, entonces el antihistamínico va a permanecer más tiempo en el organismo, va a potenciar su acción y puede presentar un efecto adverso: una arritmia cardiaca, por ejemplo.

“Según nuestra legislación, el responsable de la prescripción solamente es el médico; no puede ser el químico, no puede ser el farmacéutico; a estos profesionales la Ley los habilita solo para sugerir medicamentos clasificados como de venta libre por la Secretaría de Salud, pero no aquellos que requieren forzosamente de receta médica”, agrega.  Evitar adquirir medicamentos sin la receta correspondiente puede disminuir la automedicación.

Farmacovigilancia, esencial para reportar reacciones adversas

El Centro Institucional de Farmacovigilancia de la BUAP, fundado el 11 de junio de 1999, se apega a la Norma Oficial Mexicana NOM-220-SSA-2016, y se encarga de detectar todos los problemas relacionados con la medicación, en específico las reacciones medicamentosas adversas.

Luz María Méndez López, responsable del Centro, explica que la población en México es susceptible a la polifarmacia, es decir, que se consume más de un medicamento a la vez, lo que puede desencadenar una reacción adversa. Por ello es importante que los pacientes reporten estas reacciones al médico para que este decida si es necesario continuar con el medicamento o cambiar la terapia.

“La labor principal del Centro Institucional de Farmacovigilancia es la detección y notificación de reacciones adversas ocurridas por el consumo de los medicamentos; por ejemplo, si alguno ocasiona una erupción cutánea, podemos verificar a través de diversas bases de datos internacionales, si en México o en otras partes del mundo se ha reportado ese tipo de reacción. Posterior a un análisis detallado, se puede determinar si el medicamento sospechoso es el causal de esa reacción adversa”, asegura.

La química Méndez López señala que a través del centro se invita a los profesionales de la salud que atienden a pacientes hospitalizados y a los pacientes que acuden a consulta externa a reportar esas reacciones, las cuales se informan al Centro Nacional de Farmacovigilancia, reportando a su vez al Centro Internacional de Farmacovigilancia, ubicado en Uppsala, Suecia.  Todo reporte es confidencial y no representa responsabilidad alguna por la reacción adversa presentada.

Otro de los temas que se vigilan en el CIFV es el de la caducidad de los medicamentos, ya que si estos se consumen fuera de la fecha establecida pueden ocasionar complicaciones al organismo, desde un dolor de cabeza, náusea o vómito, hasta condiciones más graves, o quizás simplemente que el medicamento ya no tenga el efecto esperado.

“La fecha de caducidad la determina el laboratorio fabricante para que el medicamento tenga una estabilidad adecuada y que el principio activo se encuentre en buenas condiciones, si se consume después de la fecha, el laboratorio productor no se hace responsable de los efectos que pudiera ocasionar. El medicamento puede perder potencia y entonces no sirve para el efecto que fue elaborado; en otros casos puede generar un producto de degradación tóxico, es decir, el medicamento se puede descomponer y puede generar un producto que nos hace daño; por eso en ningún caso se debería tomar un medicamento fuera de esa fecha de caducidad, que de por sí, son periodos largos”, añade la química Méndez López.

Atención farmacéutica y vinculación con estudiantes

Además de promocionar la utilización segura de medicamentos y reportar a instancias nacionales e internacionales las posibles reacciones adversas de los mismos, la labor del Centro de Información de Medicamentos y el Centro Institucional de Farmacovigilancia de la BUAP se complementa a través de la Atención Farmacéutica a toda persona que busque asesoría, desde pacientes externos hasta derechohabientes del HUP. La atención farmacéutica incluye las actividades del profesional farmacéutico dirigidas al paciente, con la finalidad de obtener los mejores resultados de la terapia. Su objetivo principal es identificar, prevenir y resolver los problemas que impiden la optimización de la farmacoterapia de cada paciente.

“El paciente nos informa qué medicamentos está consumiendo; al realizarle un perfil farmacoterapéutico -que consiste en revisar toda la medicación que está tomando y los horarios que le indicó el médico- le hacemos recomendaciones en cuanto a su prescripción. Por ejemplo, no consumir alimentos ricos en grasa, no consumir alcohol durante la medicación, evitar productos lácteos, dependiendo de los medicamentos que esté consumiendo en ese momento, y damos seguimiento a su tratamiento”, expresa José Morán Domínguez.

Otro servicio proporcionado es la vinculación con estudiantes. Ambos centros reciben alumnos de servicio social, de prácticas profesionales, así como para realizar tesis recepcionales. Los estudiantes realizan prácticas en los temas de farmacovigilancia, acuden al Hospital Universitario y ayudan con la detección de los problemas relacionados con los medicamentos. Cabe destacar que los egresados de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP se desempeñan en diversos nosocomios de Puebla con la implementación del Programa Nacional de Farmacovigilancia, ya que la Norma Oficial Mexicana establece que todos los hospitales deben contar con una Unidad de Farmacovigilancia para el reporte de estas reacciones adversas. 

“El Centro de Información de Medicamentos ayuda a aclarar cualquier duda que tengan los pacientes relacionada con los medicamentos, desde cómo tomarlos, si tiene alguna confusión con el horario indicado, cómo almacenarlos, o como aplicar un determinado medicamento, por ejemplo, un ungüento oftálmico que a algunas personas se les dificulta; todos los servicios son gratuitos”.

Fuente: buap.mx

 

16 de septiembre de 2019

 

En el marco del trigésimo quinto aniversario de la fundación de la UPAEP campus Tehuacán se realizó el evento, en el cual fueron elegidas Aline Nolasco Pérez y Donaji Peralta.

El pasado 13 de septiembre del año en curso, en las instalaciones de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), campus Tehuacán, eligieron a las representantes de dicha institución bajo el título Reina Noche Mexicana 2019.

El evento inició en punto de las 19:00 horas, con la asistencia de familiares, amigos, público en general, así como la comunidad estudiantil y académica.

La noche estuvo amenizada por el Mariachi UPAEP, quienes deleitaron a los asistentes con un amplio repertorio.

El certamen dio empezó a las 21:15 horas, después de presentar a cada una de las candidatas, dio inicio la pasarela con trajes regionales mexicanos.

En el certamen participaron siete candidatas, de las cuales tres cursan el bachillerato y cuatro el nivel licenciatura.

Los cinco aspectos que fueron tomados en cuenta por el jurado calificador integrado por catedráticos de la institución e invitados externos, fueron: activación, acción social, venta de boletos, el apoyo de la porra y el desempeño en la pasarela.

Donaji Peralta, representante del tercer grado del bachillerato internacional fue la elegida como Reina Noche Mexicana del nivel medio superior.

Por su parte, Aline Nolasco Pérez, estudiante de Comunicación fue la elegida Reina Noche Mexicana nivel licenciatura.

El premio para Aline y Donaji fueron: corona, cetro, tarjeta de regalo de un almacén y ramo de flores.

Cabe destacar que Aline se comprometió a desempeñar acciones a favor de la comunidad universitaria y su entorno.

Notablemente emocionada Aline agradeció el apoyo incondicional de su mamá, de su hermano, el comunicador, novel escritor y colaborador de Sabersinfin.com, Javier Nolasco Pérez, así como del resto de sus familiares, compañeros, amigos y profesores.

 

Redacción

13 de septiembre de 2019

Ante los impredecibles sismos tenemos que estar preparados. La mejor forma de hacerlo es conocer el fenómeno y saber qué hacer, afirmó Xyoli Pérez Campos, jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN).

“Si se pudieran predecir y nos dijeran que uno viene mañana, tomaríamos las medidas precautorias, ¿por qué no tomarlas con mayor razón si no se pueden predecir?”, cuestionó.

En conferencia de medios en la sede del SSN, organismo adscrito al Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, Hugo Delgado Granados, director del IGf, señaló que septiembre se ha convertido en México en el mes de los sismos, porque conmemora eventos importantes ocurridos este mes.

David E. León Romero, coordinador nacional de Protección Civil, mencionó que, aunque “no podemos controlar la sismicidad, sí podemos controlar qué tan preparados estamos”.

La fecha, añadió, nos permite acercarnos a la ciudadanía para comunicarle lo que debe saber acerca de estos eventos, conocer las evidencias científicas y participar en actividades de protección civil que fomenten una cultura sobre el fenómeno sísmico.

Destacó la importancia del SSN, organismo que tiene 109 años de monitorear temblores e interpretar los datos que éstos producen. “El Servicio Sismológico es una de las grandes instituciones del país, emite información y conocimiento para que todos podamos tomar mejores decisiones”, subrayó.

A su vez, Pérez Campos comentó que además de informar sobre los sismos, el SSN colecta datos de forma constante, que son fundamentales para el estudio de estos fenómenos y de sus características. “Se estudia desde el origen y cuestiones técnicas, hasta cómo impactarán en nuestras ciudades, pasando por la caracterización de las entrañas de la Tierra, por debajo de nuestro territorio”, detalló.

La jefa del SSN aclaró que con estos datos no es posible predecir los sismos, “pero sabemos que nuestro país es altamente sísmico, que tiene potencial de presentar sismos de magnitudes mayores de 8 y que éstos no se concentran en un mes del año.

“Hemos seleccionado a septiembre como el mes de los sismos por una conmemoración, no porque tiemble más ni porque sólo en septiembre se presenten sismos grandes”, explicó.

Estos fenómenos no se relacionan con el calendario, con épocas del año, con el día o la noche. “Pueden presentarse en cualquier momento”, subrayó.

Lo que los científicos sí saben, continuó, es dónde se concentran. Los sismos grandes están sobre todo a lo largo de los márgenes de las placas tectónicas, desde el Golfo de California y la frontera con California (Estados Unidos), continúan por las costas del Pacífico, llegando hasta Chiapas, donde hay otro contacto importante.

“Son de magnitudes siete o un poco mayores, y pueden afectar a Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit”.

Por otro lado están los sismos de subducción, que ocurren en la costa del Pacífico y van desde Jalisco hasta Chiapas, y pueden alcanzar magnitudes mayores a ocho. “Son de gran importancia para el centro del país, sobre todo para la Ciudad de México”, precisó.

También hay sismos en la Placa de Cocos, de características diferentes, y ocurren hacia adentro del país, en sitios como Puebla. Pueden tener magnitudes arriba de ocho, como el del siete de septiembre de 2017. Se pueden presentar en Michoacán, Morelos, Puebla y Oaxaca, principalmente, y llegar a afectar a la Ciudad de México.

Hay otro tipo de sismos asociados con fallas geológicas que afectan al centro del país y no son cercanos a bordes de placa; “ocurren con menor frecuencia y tienen magnitudes menores, aunque algunos han sido cercanos a magnitud siete. Este escenario se puede esperar en Michoacán, Estado de México y Veracruz.

“Si bien se han dejado fuera varios estados de la República, eso no significa que ahí nunca tiemble”, destacó.

Semana de Protección Civil

Delgado y León comentaron la agenda conmemorativa por los sismos, que se llevará a cabo en los próximos días, cuando se realizará la Semana de Protección Civil.

Inicia el sábado 14 con una carrera atlética nocturna en Ciudad Universitaria, de 7.1 y 8.2 kilómetros (recordando las magnitudes de los sismos de 2017). El lunes 16, por primera vez la Coordinación Nacional de Protección Civil participará en el desfile militar con un contingente de 80 personas. Y los días 17 y 18 habrá un Día de Puertas Abiertas en la Coordinación Nacional de Protección Civil y en el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED).

Para el jueves 19 se realizará el habitual izamiento de la bandera, se entregará el Premio Nacional de Protección Civil (en dos categorías, a la ayuda y a la prevención) y habrá un macrosimulacro en todo México, a las 10:00 horas, con la participación de las 32 entidades del país.

También, el 19 y 20 de septiembre habrá un evento de reflexiones desde la sismología y la ingeniería sísmica, en el Palacio de Minería, y los días 20, 21 y 22, en el Zócalo capitalino habrá una Feria Nacional de Protección Civil, donde estarán diversas instituciones que participan dentro del Sistema Nacional de Protección Civil, con una exposición de equipos de rescate de los tres niveles de gobierno.

Los eventos concluyen el domingo 22 con un concierto, a las 13:00 horas, en la sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario, donde músicos reinterpretarán las señales sísmicas. “Es el resultado de un concurso entre estudiantes de música para que utilizaran las señales sísmicas y así queremos acercarnos a la sociedad. La ciencia básica es transversal y puede relacionarse con el arte”, concluyó Delgado.

Boletín UNAM-DGCS-640/2019

BOGOTÁ D. C., 13 de septiembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-

“A mitad de la vida él dejó de ser ese gran estilista, porque ya no tenía ni los ojos ni el tiempo para estar aplicado a la elaboración de cada frase”, aseguró el escritor colombiano durante la primera sesión del Seminario Borges 120 años, organizado por la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) con motivo de la conmemoración del nacimiento del autor argentino, quien jugó un papel fundamental en la renovación de la literatura de América Latina en el siglo XX.

Según el autor de El país de la canela, la pérdida de la vista le permitió a Borges –quien siempre había sido tímido, al punto de no dar conferencias– perder también ese terror escénico: “se fue convirtiendo en un gran maestro oral, empezó a dictar conferencias en toda su erudición y eso empezó a aflorar; ya no veía el rostro intimidatorio de este público que lo pone a uno nervioso, y su lenguaje se fue volviendo menos hermético y difícil, porque ese otro estilo exigía mucha atención”, explicó Ospina.

Y es que a pesar de la satisfacción que se puede encontrar en la riqueza y minuciosidad contenidas en las obras de la edad madura del argentino, no se trata de un estilo con el que sea fácil empezar a leer, una etapa en la que según el escritor Ospina se suelen buscar cosas más sencillas y fluidas, “cosas con menos filigrana verbal, no se quieren piezas de orfebrería”.

Por eso fue el arte oral de Borges de la segunda parte de su vida el que le dio su popularidad, dejando de ser solo el autor culto que fue durante la primera mitad de su vida, cuando solo lo leían los iniciados en la literatura y que a sus 45 años ya tenía veneradores en países como Francia y Alemania.

“La ceguera fue la que le trajo la popularidad y el éxito, porque gracias a las conferencias y a sus entrevistas –que son deleitables, maravillosas y muy formadoras– creció la leyenda de ese anciano ciego que era además un gran poeta y un gran erudito, que tenía detrás una obra admirable y extraordinaria en términos de los relatos y ensayos”, aseguró el escritor colombiano.

De esta manera Borges se convirtió en un doble fenómeno: el estilista autor de obras laberínticas, intrincadas y complejas, y el que buscó en la segunda etapa de su vida la sencillez en los relatos y la poesía, convirtiéndose con su arte verbal en un maestro más asequible que, según William Ospina, ya no necesitaba armar grandes metáforas del universo y un mundo literario hermético para transmitir emoción y sabiduría.

“Él trataba de bajarle volumen a su propio prestigio, decía ya en su vejez, ‘la gente me busca mucho y se interesa por mí porque como soy poeta y soy ciego piensan que soy Homero’”, recordó el escritor colombiano sobre el autor argentino, de quien hizo un recuento histórico alrededor del surgimiento de su obra literaria y su importancia para Latinoamérica.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co

12 de septiembre de 2019

La dieta keto y el ayuno intermitente representan riesgos para la salud y son poco eficaces. Por recomendar la ingesta de grasas y proteínas en exceso, se corre el riesgo de aumentar el ácido úrico, colesterol y los triglicéridos en el organismo, alertó Raquel Valenzuela Argüelles, nutrióloga de la Dirección General del Deporte Universitario.

Este tipo de dietas son hiperprotéicas, es decir, se basan en el consumo abundante de proteínas, y son bajas en carbohidratos, cuyo consumo reducido conducen a un déficit de energía, explicó.

“Para que el cuerpo esté bien nutrido, primero se deben cubrir los requerimientos de energía, si no es así, el organismo echará mano de las proteínas, pero no sólo las que se ingieren en la comida, sino las que están en los músculos”.

Ante la popularidad que han adquirido, la universitaria aclaró: “estas dietas no promueven buenos hábitos de alimentación, que debería ser el objetivo a largo plazo, porque no se llevan a cabo por periodos prolongados. Pueden propiciar la pérdida de peso, pero no se pierde grasa, sino líquidos, masa muscular o tejido magro”.

Consecuencias en la salud

El consumo de proteínas en exceso (carnes, huevo y leche, entre otras) detonan el riesgo de aumentar los niveles de ácido úrico, colesterol y triglicéridos. “Este proceso se contrapone con el principio de búsqueda de la salud”.

A largo plazo, “dietas como la keto producen un efecto similar al que experimenta un diabético, que carece de la glucosa necesaria para llevar a las células. Como no hay carbohidratos, tampoco hay glucosa, y esto crea un efecto en el metabolismo llamado ‘cetosis’, mediante el cual el organismo produce acetona y sus compuestos derivados”, detalló.

En cuanto a los ayunos intermitentes, la nutrióloga destacó que su carta de presentación es desintoxicar el cuerpo, y aunque se asegura que son benéficos por esa razón, en realidad el organismo es sometido a un estado de estrés.

Entonces su reacción natural es protegerse: al continuar con las actividades cotidianas y carecer del combustible necesario, empieza a quemar masa muscular y a producir sustancias que tienen más efectos perjudiciales que benéficos para la salud.

Valenzuela Argüelles, quien tiene a su cargo la evaluación morfofuncional de los deportistas que acuden a Medicina del Deporte, indicó que el eje de estas dietas populares es comer menos, lo que hace al organismo bajar su metabolismo.

“En suma, el ayuno intermitente y la dieta keto no son sostenibles; es decir, no cumplen con el propósito de crear buenos hábitos de alimentación. Además, si se habla de costo-beneficio, también es importante prever el efecto rebote”.

En cuanto al riesgo de descompensación, recalcó que algunos efectos de la dieta keto son perder músculo y líquidos, aumentar ácido úrico, colesterol y triglicéridos en sangre. En cuanto al ayuno intermitente, produce sustancias tóxicas y desencadena reacciones químicas que, de otro modo, no se presentan en el cuerpo.

Al llevar la dieta, un efecto en el organismo es la cetosis, por lo que recomendó hacerse análisis en caso de tener malestares.

Las dietas personalizadas, las más seguras

La experta aconsejó buscar una dieta que promueva hábitos de alimentación sanos, que sea sostenible y equilibrada; es decir, que contenga todos los nutrimentos en las cantidades que cada persona requiere.

“Lo mejor es abstenerse de buscar en revistas sugerencias sobre alimentación. Lo más seguro es consultar a un especialista que indique una dieta individualizada, pues lo que es útil para una persona no lo es para otra. Debe ser calculada de acuerdo con las necesidades de cada individuo”.

Además, debe combinarse con el ejercicio para tener mejores resultados. “La gente se sentirá mejor, no será tan estricta y estará más a gusto”, insistió.

La dieta keto y el ayuno no toman en cuenta el estado de salud (si una persona es diabética, hipertensa, o padece alguna alteración, como síndrome metabólico), y se corre el riesgo de agravar algún padecimiento.

“Un especialista sabe que el objetivo principal es disminuir la grasa del tejido adiposo, no sólo bajar de peso por vanidad. Se busca también la salud, por lo que el tratamiento dietético y el ejercicio siempre tendrán que ir unidos”, concluyó Valenzuela Argüelles.

Boletín UNAM-DGCS-641/2019