Valsequillo: Laboratorio Ramsar.
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

8 de agosto de 2014
 
- Diálogos con la Naturaleza -
 
Valsequillo, no obstante la extrema e irresponsable contaminación, tiene un especial significado: es un laboratorio extraordinario a punto de desaparecer debido a la voracidad de especuladores e ignorancia de autoridades y comunidad. Valsequillo recibió la denominación de “Humedal de Importancia Internacional”, o sitio Ramsar, una denominación que proviene de la ciudad iraní donde se realizó la primera declaratoria sobre humedales en 1971, patrocinado por Unesco. Humedal Ramsar significa una región con biodiversidad caracterizada por plantas, insectos, aves, reptiles y con clima adecuado para soportar poblaciones de aves migrantes. Sin embargo, la región se encuentra amenazada por la creciente presión urbana. Valsequillo, además, es una región con evidencias fósiles y geológicas que extienden la importancia regional como uno de los laboratorios naturales relevantes para el continente Americano, no sólo por la biodiversidad alojada en la región, que lo convierten en un sitio esencial para investigar el intercambio de poblaciones de fauna y flora entre Norte y Sudamérica, también adquiere una especial importancia por las evidencias de investigación paleoclimática, es decir, el estudio de los climas prevalecientes en el pasado. Los climas en la región, y la Mesa Central de México fueron afectados al menos por cuatro periodos glaciares mayores y veinte procesos de avance retroceso de las cubiertas de hielo que avanzaron por Canadá y Estados Unidos. Los climas templados con regímenes pluviales mayores a los actuales y, fluctuaciones frías que prevalecieron durante un periodo geológico denominado Pleistoceno, favorecieron el desarrollo de una gran población de animales y plantas, muchas de estas especies se extinguieron en un periodo sorprendentemente breve. Aun ignoramos los mecanismos de extinción.
 
Desde que el muy famoso y extraordinario paleontólogo norteamericano Edward Drinker Cope, describió, a finales del siglo XIX, restos de Mammuthus americanus, proveniente de Valsequillo, le sucedieron notables trabajos que daban cuenta de la riqueza fosilífera de la región. A estos hallazgos, se sumaron las descripciones de los geólogos alemanes Johannes Felix y Hans Lenk quienes realizaron notables descripciones de restos de mamut y de otros fósiles provenientes de la región de San Juan Raya al suroeste de Tehuacán. Por los años 30 del siglo pasado, el paleontólogo alemán Wilhelm Freudenberg señaló claramente la importancia de Valsequillo como un sitio de formidable importancia paleontológica.

Pertinente es recordar que la represa de Valsequillo comenzó su construcción a finales de los años 30 y, se inauguró en noviembre de 1946. Años antes, un notable poblano, Juan Armenta Camacho dotado de curiosidad insaciable, formado como autodidacto, dedicó parte de su tiempo y sus magros recursos a explorar las faldas de la Malinche, el valle Poblano Tlaxcalteca y Valsequillo.

En agosto de 1960, la revista Life publicó algunos de los hallazgos de Juan Armenta que despertaron un inmediato interés (y envidia), debido fundamentalmente al anuncio de indicios de convivencia humana con fauna del Pleistoceno, periodo muy frío que favoreció el descenso del nivel del mar y la formación de puentes naturales. Estos corredores naturales facilitaron la migración animal y humana de Eurasia a América por el estrecho de Bering. Armenta había anunciado que en diferentes sitios, se encontraban evidencias claras de herramientas de caza, es decir, puntas de flecha, raspadores y percutores asociados con restos de mastodonte, un primo hermano de los mamutes. En particular destacaba un fragmento de pelvis de mamut que sugería grabados con figuras de animales. La búsqueda de evidencias en Norteamérica relacionadas con los primeros pobladores, ha sido una fuente constante de controversias y exploraciones importantes, sin embargo, no ha sido posible establecer de manera indiscutible las rutas y las fechas de la llegada humana al continente. Es problema clásico de la arqueología americana aun no resuelto. En 1962 un grupo de expertos norteamericanos encabezados por la doctora Cynthia Irwin Williams cómo jefa arqueóloga, el mexicano Juan Armenta Camacho en paleontología, Virginia Steen McIntyre, geoquímica, Clayton E. Ray, paleontología, Harold E. Malde y otros expertos provenientes de diversas instituciones comenzaron una temporada de excavaciones basadas en las excavaciones previas realizadas por Armenta. Irwin Williams, estableció cuatro sitos de interés en los cuales Armenta, había hallado evidencias de restos fósiles asociados con elementos culturales. Los sitios del más viejo al más reciente fueron excavadas cerca de la población de Tetela: El Horno, que es una isleta en ocasiones cubierta por las aguas de la represa, El Mirador, en la falda sur del volcán Toluquillo, Tecaocoxco y esencialmente Hueyatlaco. Los resultados despertaron una ruda controversia entre arqueólogos y geólogos que ha continuado hasta hoy.
 
Valsequillo es un gran laboratorio. No dejemos que los tenebrosos ignorantes de siempre lo acaben. Volveremos con este tema la siguiente semana.
 
alejandro rivera perezAlejandro Rivera Domínguez (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es director de la Estación de Satélites Kosmos Puebla.
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