Datos de pozos petroleros ayudarían a predecir salinidad del agua
Minuto a Minuto

 

 

BOGOTÁ D. C., 11 de agosto de 2021 — Agencia de Noticias UN-

Así lo evidencia la investigación del geólogo Eduardo Torres Rojas, candidato a magíster en Ciencias - Geología, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en el marco del Proyecto de Investigación Megia (Modelo multiEscala de Gestión Integral del Agua).

Para su estudio seleccionó un área que tuviera alta densidad de pozos petroleros perforados, con el fin de establecer de forma indirecta la salinidad de las aguas subterráneas y conocer cuál es el límite aprovechable, cuyo contenido debe ser igual o menor a 4.000 miligramos por litro.

“Escogí el campo petrolero Yariguí-Cantagallo y sus zonas aledañas. Luego seleccioné los pozos que contaban con la información suficiente para usarlos, y realicé cálculos a partir del registro de potencial espontáneo para aproximar la salinidad, y por último hacerr una interpolación en 3D. Para validar los resultados del método indirecto se utilizaron análisis químicos de agua subterránea”, detalla.

Dentro del área de estudio se identificó que la falla de Cantagallo separa dos bloques que tienen un comportamiento diferente en la distribución espacial de la salinidad del agua subterránea. Al oriente de la falla –en el área de Puerto Wilches– el límite de los acuíferos aprovechables para el consumo humano está alrededor de 792 m de profundidad, mientras que en la segunda zona –al occidente de la falla, en el municipio homónimo– ese límite está en promedio a 220 m.

El investigador también estableció que el río Magdalena tendría influencia en la salinidad del agua almacenada en las rocas más cercanas a la superficie, haciendo que se recarguen o “llenen” de agua dulce, específicamente en el sector de Puerto Wilches (Santander).

Comportamiento salino

En 2014 el Ministerio de Minas y Energía expidió la Resolución 90341, cuyo objeto es “establecer requerimientos técnicos y procedimientos para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales (YNC)”.

Así mismo, el pasado 7 de julio expidió la Resolución 40185, por la cual “se establecen lineamientos técnicos para el desarrollo de proyectos pilotos de investigación integral (PPII) en YNC”. Dentro de los requerimientos está proteger las aguas subterráneas que se consideran aprovechables, teniendo la salinidad o el contenido de sólidos disueltos totales (SDT) como factor determinante.

Sin embargo hoy no se tiene mucha la información sobre cómo se comporta espacialmente esta salinidad. “Después de cierta profundidad en el subsuelo se encuentra agua, situación que es conocida y aprovechada por las comunidades para realizar perforaciones y construir aljibes o pozos para satisfacer sus necesidades de consumo humano y para sus cultivos o ganado”, observa el investigador.

Señala además que “debajo de esas perforaciones, aún superficiales –a unos 2 km de profundidad– existe agua con salinidad mayor incluso a la del mar (50.000 mg/L), por lo que conocer cuál es el límite del agua aprovechable ahorraría inversión en tiempo, recursos y tecnología”.

“Estas medidas indirectas de salinidad también les sirven a las autoridades ambientales para replicar la metodología en otras áreas y definir hasta qué profundidad se debe proteger el agua subterránea, y a la comunidad para evaluar el posible uso de las aguas subterráneas salobres hacia el futuro, algo que está siendo explorado por países que deben buscar alternativas para abastecerse de agua.

La investigación fue posible gracias al Convenio 730/327-2016 suscrito entre la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y MinCiencias, que financia el proyecto Megia: “Modelo multiescala de gestión integral del agua con análisis de incertidumbre de la información para la realización de la evaluación ambiental estratégica (EAE) del subsector de hidrocarburos en el Valle Medio del Magdalena” (contrato 157-2018).

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
next
prev

Hay 301 invitados y ningún miembro en línea