¿En qué consiste el síndrome de Diógenes? (Artículo)
Minuto a Minuto

 

14 de marzo de 2022
Cuanto más conozco a la gente, más quiero a mi perro.
Diógenes de Sinope

ConoSER Bien

 

El término síndrome proviene de la palabra griega “syndrome” con el significado de “reunión, conjunto de circunstancias, acción de juntarse, simultaneidad" y se define como un estado patológico asociado a una serie de síntomas simultáneos, generalmente tres o más.

La utilización de esta palabra solía tener un carácter provisional, con la esperanza de que, una vez confirmado ese estado, se remplazaría por un término más preciso. Los síndromes pueden estar relacionados con una o más enfermedades. Esto implica que síndrome y enfermedad no son sinónimos y, de hecho, son conceptos diferentes.

Entre los síndromes más conocidos tenemos: Síndrome de Down; síndrome de colon irritables; síndrome de Tourette; síndrome de abstinencia; síndrome de asperger; síndrome de desgaste; síndrome de fatiga crónica; síndrome de Estocolmo; síndrome de Peter Pan; síndrome del ama de casa; síndrome de Jerusalén; síndrome del mayordomo; síndrome de Diógenes y muchos otros más.
El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que suele darse en las personas mayores de 65 años y que se caracteriza principalmente por la acumulación de objetos, desperdicios y basura en la propia casa y el abandono de su persona. El término se acuñó en 1975 haciendo referencia a Diógenes de Sinope, un filósofo de la antigua Grecia.

Diógenes de Sinope, el Cínico, maestro del histrionismo, fue uno de los exponentes más representativos de la escuela cínica. Esta filosofía consideraba que la civilización y su forma de vida era un mal en sí mismo y buscaba alcanzar la felicidad deshaciéndose de todo lo superfluo.

Fue uno de los filósofos más honestos de todos los tiempos, alguien con una verdadera voluntad de entender la realidad y llegar a la verdad, sin ningún interés adicional que el amor mismo por la verdad. Consideraba que la virtud del ser humano residía únicamente en la propia virtud, para lo que había de liberarse de cualquier lujo innecesario.

Este filósofo llevó al extremo las ideas de su maestro Antístenes y se entregó a una vida de rigurosa austeridad. Vivía prácticamente desnudo dentro de un barril abierto que pertenecía al templo ateniense dedicado a Cibeles, comía junto a los perros y caminaba descalzo provisto solamente de una capa. Cuando vio a un niño bebiendo solo con sus manos destruyó lo único que poseía, un cuenco de madera, por considerarlo superfluo. Despreció cualquier tipo de comodidad y no tuvo consideración ni siquiera con Alejandro Magno.

Diógenes gozaba de gran popularidad como filósofo, por lo que Alejandro Magno, conocedor de la fama del filósofo, lo buscó y se puso frente a él y dijo: "Soy Alejandro", a lo que Diógenes respondió: "Y yo Diógenes, el perro". El emperador le expresó “Quería demostrarte mi admiración. Pídeme lo que tú quieras, puedo darte cualquier cosa que desees”, ante lo que Diógenes respondió: “Por supuesto. No seré yo quien te impida demostrar tu afecto hacia mí. Querría pedirte que te apartes del Sol. Que sus rayos me toquen es, ahora mismo, mi más grande deseo”. El rey de Macedonia quedó tan impresionado que expresó “Si no fuera Alejandro, me gustaría ser Diógenes”.

El nombre y las características del síndrome de Diógenes se basan en el estilo de vida misantrópico y solitario de este filósofo griego, aunque estos pacientes están justo en el polo opuesto a su filosofía, ya que lo básico de este síndrome es el de no poder desprenderse de nada y acumular objetos, ya que se da en personas que tienen una dificultad muy grande para deshacerse o separase de sus bienes y posesiones sin importar el valor real que tengan estos objetos ya que para ellos son muy importantes, aunque para el resto de las personas no les parezca.

Uno de los rasgos de este trastorno es que suele acarrear graves problemas de convivencia con los vecinos. El aislamiento social es otra señal ya que de forma paulatina van perdiendo el contacto con todo su entorno, incluso con los familiares cercanos y en las fases más avanzadas sólo mantienen contacto con las personas con las que interactúan para adquirir comida o algún otro producto necesario para sobrevivir.

Además de su apariencia descuidada por la falta de higiene, suele aparecer pérdida de peso y deterioro físico, porque no mantienen unos patrones alimenticios correctos.

Existen dos denominaciones para el síndrome de Diógenes: El síndrome de Diógenes activo: quien lo padece sale activamente a buscar basura y objetos que no necesita para amontonarlos en su vivienda y el síndrome de Diógenes pasivo: la acumulación se da de forma casual, como consecuencia de una falta de interés por el orden y la higiene, que deriva en una acumulación, los objetos y basura que la persona va generando invaden el espacio de quien padece el trastorno sin que él sepa frenarlo.

El síndrome de Diógenes que, a simple vista, parece una patología relacionada con la pobreza es cada vez más frecuente en nuestra sociedad, por lo que es importante estar atentos para poder detectarla a tiempo en nuestro entorno más cercano y evitar así que llegue a extremos más difíciles de tratar.

 

Jorge A. Rodríguez y Morgado
Twitter @jarymorgado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
conoSERbien
www.sabersinfin.com