Día Mundial del Libro
Minuto a Minuto

23 de abril de 2012
El día mundial del Libro fue instaurado el día 23 abril recordando justamente el día en el que murieron Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega y por la fecha de nacimiento de Maurice Dreno, K. Laxes, Vladimir Nabocoy, Joseph Pla y Manuel Mejía Vallejo, prominentes autores también.


Fue así como se eligió la fecha por parte de la UNESCO  con el objetivo de promover la lectura, la industria editorial pero también la propiedad intelectual a través del derecho de autor, “animando a todo el mundo, y en especial a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a respetar la insustituible colaboración de los autores al progreso social y cultural”.


Una novela que en los últimos tiempos llamó mi atención, porque refleja el sentimiento y aportación de las mujeres, es “Las Mujeres del Alba” escrito por Carlos Montemayor y publicada después de su muerte.


A un año justo de su muerte, con la publicación de Las Mujeres del Alba,  el autor cumple  la promesa que en vida hizo, cuando al presentar otro de sus libros Las armas del alba,  se le cuestionaba “que en ninguna de sus partes se miraban las mujeres” y se comprometió a escribir otro libro dedicado a las mujeres de esos guerrilleros; en toda su lectura subyace el papel que asumen las mujeres, cuando de defender sus causas se trata.


Esta novela es de obligada lectura  para todas las autoridades;  de todos los niveles pero especialmente para aquellas del gobierno federal panista, empezando por el Presidente de la República, los partidos políticos, pero también, por la sociedad en su conjunto de manera que  visualicen las reacciones que se provoca en las mujeres cuando son perseguidas, criminalizadas y hasta asesinadas.


Las mujeres del Alba nos traslada a conocer las historias de vida de personajes femeninos que encarnan y dan voz a  Herculana,  Monserrat la madre,  Albertina, Monserrat la hija, Estela la esposa, Carmen, Lupe, Esperanza, Alma la madre, Alma la hija, Paquita, Irene, Estela la hermana, Águeda, Nohemí, Bertha;  madres, hijas, esposas, hermanas, amigas de aquellos hombres que se unieron a una lucha social  que dio origen a los movimientos armados del México contemporáneo, en la década de los setentas.


Mujeres que nos narran sus sentimientos, sus preocupaciones, sus fortalezas para enfrentar la muerte de sus familiares.  Cómo el miedo a la muerte en lugar de frenarlas les daba más furia y más orgullo;  cómo vivían su duelo, muchas veces sin verlo, porque no sabían a donde se llevaban a sus familiares, pero sabían que estaban muertos; cómo no permitían que las vieran llorar, cómo guardaban su dolor ante sus hijos y no se dejaban derrumbar;  muestran también, cómo los acompañaban en sus vidas para infundirles vigor, cómo se amaban y se demostraban amor; y cómo después enfrentaban las persecuciones en su contra.


Todas ellas mujeres con plena conciencia que desde su vínculo con los seres queridos silenciosamente, solidariamente apoyaban a quienes ofrendaban sus vidas por defender su causa.


Por ello rescato esta lectura en la que una vez más, la acción de las mujeres se hace presente, como lo fue en el movimiento de la independencia y de la revolución mexicana;  como lo es en estas luchas sociales del México contemporáneo, narradas excepcionalmente por Carlos Montemayor; luchas sociales que son actuales, si tomamos como referente, a las mujeres víctimas de la “guerra” en contra del narcotráfico, que exigen justicia para sus muertos o aquellas mujeres que hoy, son criminalizadas por ejercer sus derechos, que permiten reconocer las luchas históricas de muchas mujeres, que ven violados sus derechos humanos, y arriesgan y pierden sus vidas, después de perder la de sus hijos e hijas, sin temer a la muerte y demostrando  que a veces con plena conciencia y a veces de manera espontánea e intuitiva, enfrentan. 


El libro de una lectura fácil con la excepcional pluma de Carlos Montemayor, demuestra que, entonces, las mujeres difícilmente pueden ser frenadas y que en la mayoría de las veces, cada una de nuestras historias de vida, nos da más fuerza y orgullo.


 

rociogarcialolmedo2

 

*Rocío García Olmedo (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)ha desempeñado diversos puestos públicos y políticos en el estado de Puebla, México.

Twitter: @rgolmedo  Facebook: Palabra de Mujer