26 de julio del 2011
He aquí mis últimas palabras, mi última perspectiva de este mundo, el mundo al que pertenezco, el mundo del que desapareceré.
Tú, hijo mío, que lees estas palabras pon atención a lo que te diré, pues de ti depende el que pueda permanecer en este mundo, yo soy aquella energía que hace a la tierra tener colores y paisajes y no sólo áridos desiertos, soy por el que viven y el que devora los cuerpos de los muertos digiriéndolos y transformándolos en la tierra, la tierra de la que fueron hechos. Soy la muerte y a la vez soy Dios, pero no soy el Dios que tú crees puesto que no soy inmortal, todo lo contrario, mi mortalidad se agota, el reloj de arena está a punto de tirar su ultimo grano, he vivido más que ninguna otra cosa en esta tierra, soy una parte esencial de ella.
Desgraciadamente los pobladores, los humanos, no lo entienden y han logrado quitarme gran parte de mí, me han amputado mis extremidades, han generado cáncer en mis senos, mamando hasta la última gota de leche, han contaminado mis pulmones, me han violado haciéndome contraer SIDA, han hecho mi sexo estéril, cada minuto me destruye, destruyen aquello de lo que dependen tanto, han intentado sustituirme de distintas formas, pero no se dan cuenta que soy un Dios irremplazable, me han contaminado el alma.
Mis brazos fueron arrancados brutalmente para hacer insignificancias, fueron mutilados para hacerse ricos, ricos de algo material, ricos psicológicamente respaldados por simples papeles y monedas, que no es más que eso, pero que ellos consideran más importante que sus propias vidas. Esa riqueza lleva el nombre de “dinero”, “economía”, “varo”. Varo, varo por el que han arrancado mis brazos, mis piernas y mi orgullo. Ellos llaman a mis extremidades “arboles”.
Contaminan la leche sagrada que les doy, que ellos comúnmente llaman “agua”, el cáncer avanza y mis pechos fallan, pierden la vitalidad, me causa dolor, me humilla, me atormenta, pero tengo la esperanza de poder curarme, que el hombre se dé cuenta de el mal que me causa y en vez de intentar exterminarme me intente curar, sanen mis glándulas mamarias para que yo recupere mi leche sagrada y la tomen sabiendo valorar cada gota.
Mi sexo estéril “tierra muerta” dañado por la radiación de las bombas que han tirado en mi cuerpo, por la basura que ellos desechan por toneladas en mi, por la inconsciencia humana y la falta de cultura acerca de mi existencia, gracias a eso no puedo generar a mis pequeños retoños, no puedo tener herencia.
Mis pulmones contaminados con smog, de su quema de basura (entiendo que haciendo esto creen ayudarme ¿pero no se dan cuenta que me hacen lo doble de daño?), de sus camiones cuando pueden caminar o usar las bicicletas, hasta se harían un bien a ellos mismos.
El SIDA, el SIDA son ellos, me dejan indefenso ante cualquier adversidad y luego se quejan de que yo los destruyo, pero no se dan cuenta de que ellos generan su propia destrucción, si tiemblo por el frío en donde han arrancado mi piel, sus ciudades caen, si me da calentura mueren de insolación, pero ellos han secado mis senos y es su culpa el no poder hidratarse, si lloro por el dolor que me causan, se ahogan, yo sólo quiero poder vivir en armonía con ellos pero yo no los puedo forzar a hacerlo, ellos tendrán que darse cuenta y llevarlo a cabo por su propia conciencia, sólo deseo que no sea muy tarde cuando lo puedan ver.








