La felicidad como responsabilidad propia (Artículo)
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23 de junio de 2022

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Cuando los Dioses crearon a los seres humanos, se dieron cuenta de que los habían dotado de tantas virtudes que eran muy semejantes a ellos. Entonces decidieron esconder la felicidad para que pasaran tiempo buscándola. Pensaron esconderla en el fondo del océano, o en la punta de una montaña, pero gracias a la inteligencia y agilidad que les habían otorgado, sería muy fácil encontrarla. Después de mucho pensar, uno de los Dioses dijo: hay que esconderla en el único lugar donde nadie va a buscarla: dentro de sí mismos. Desde entonces, el hombre busca la felicidad en el exterior sin saber que se encuentra dentro de sí. Fábula popular

Todo lo que hacemos en nuestra vida tiene un motivo: ser felices. Pero ¿qué es la felicidad?

Me gusta la definición de la Real Academia Española, pues dice que la felicidad es un estado de grata satisfacción espiritual y física. Esta frase parece un verso extraído de un poema. No podía ser de otra manera.

Seguramente, querido lector, tú identificas este estado. Quiero pensar que a todos nos ha sucedido algo maravilloso, que nos coloca en el plano de la felicidad aunque sea por un breve lapso de tiempo.

Es en ese momento cuando todo lo que vemos parece perfecto, no hay lugar para pensamientos negativos ni rencores. ¿Alguna vez has pensado en tus enemigos, o en alguna persona que odias, cuando te encuentras en el estado de felicidad? Si no lo has hecho, te invito a hacerlo. Porque cuando estás verdaderamente feliz, amas la existencia, te conmueves de tus agresores, perdonas y no hay nada en el mundo que deba ser cambiado. Creo que la perfección de la existencia solo se aprecia desde este estado.

Si buscas en el lugar correcto puedes alcanzarlo rápidamente pero también puedes perderlo con facilidad. Es por esto que se dice que la felicidad es efímera y que no se puede estar permanentemente feliz. Yo creo que sí se puede.

Para lograrlo hay que trascender a los acontecimientos externos y aprender a transitar las emociones con mucha consciencia. Además, tu felicidad no debe depender de nada ni de nadie. Si te sientes feliz porque lograste comprar una casa pero un día la pierdes, y te sientes totalmente destruido, triste y sin entusiasmo, entonces no eres verdaderamente feliz. Solo estabas contento o alegre.

Para hallar la felicidad nos debe bastar el solo hecho de existir, nos debería bastar con nosotros mismos para ser felices. Alcanzar ese estado implica dejar de esperar que otros nos hagan sentir bien.

Hay mucha gente que vive en circunstancias crueles y dolorosas. Personas que se enfrentan a acontecimientos muy duros, ¿Cómo podría, una mujer que perdió a su hijo a causa de una enfermedad, ser feliz? Son estas personas las que tienen una gran misión en esta vida: afrontar el dolor y, a pesar de él, encontrar la felicidad.

Bien dicen que la felicidad no es un derecho, es una responsabilidad, porque cada quien puede elegir permanecer en ese estado, pese a las adversidades.

Lo que es importante considerar es que la felicidad sí depende en gran parte de nuestros pensamientos.

Constantemente nos roba la atención todo lo malo que sucede en el mundo, directa o indirectamente, como las propias deudas, las rupturas con nuestra pareja, o la guerra y la hambruna en otros países. Cuando estamos intranquilos, generando miedo a través de las noticias, o nos hundimos en el dolor ante una pérdida, estamos enfocando nuestros pensamientos en cosas negativas y alejándonos del estado de la felicidad.

Si bien la alegría no es lo mismo que la felicidad, sí puede ser un primer paso en esta búsqueda. Piensa en alguien a quien, estando completamente deprimido o triste, le han hecho reír por un momento. Esa sonrisa que se dibuja en su rostro, o una breve risa, es un primer paso para volver a conectar con emociones positivas y a partir de ello generar los pensamientos correctos que le llevarán a encontrar la felicidad.

Alcanzar este estado es un proceso, pero es un proceso voluntario, en donde la única persona que puede llevarnos somos nosotros mismos.

Cuando asumimos esto, dejamos de esperar que otros nos hagan felices, dejamos de culpar a las circunstancias externas por nuestra infelicidad, y tomamos cartas en el asunto para tomar el camino que nos conducirá hacia este estado.

El trabajo con los pensamientos puede ayudarte a lograrlo. Recuerda a alguien que alguna vez te haya dicho palabras de aliento, que te haya hecho sentir mejor con una plática, un mensaje o todo un discurso. Bueno, pues ahora tú eres ese salvador, tú debes hablar a tu interior, decirle que eres un ser especial y único. Si hallas dolor, debes abrazarte y decirte que pasará. El dolor, la tristeza, la rabia, son emociones naturales del hombre, pero pasan.

Cálmate y sánate a ti mismo. Cuando sientas que te pierdes en pensamientos de doloroso o culpabilidad, observa las cosas buenas que tienes en tu vida y cambiará tu estado de ánimo.

Las visualizaciones son muy poderosas y son una herramienta útil para mantenerte en la felicidad. Visualizarte en un lugar hermoso, en paz y rodeado de naturaleza te llenará de vida.

Hay muchas técnicas que te pueden ayudar a permanecer en el estado de la felicidad, pero, sin duda, el primer paso es aceptar que sólo tú eres responsable de ser feliz.

En el próximo artículo mencionaré algunas de estas técnicas, pero por ahora, te invito a que medites sobre qué estás haciendo tú para alcanzar el estado de la felicidad.

 

Bibliografía:
Real Academia Española. Definición de Felicidad. https://dle.rae.es/felicidad
Una pequeña Fábula sobre la felicidad. https://feliciteca.com/una-pequena-fabula-sobre-la-felicidad/
Bucay Oficial. ¿Qué es la felicidad? Marzo 2018 https://www.youtube.com/watch?v=C0w-O4xslBI

 

Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.

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