
14 de abril de 2022
Compartiendo tu opinión
“El cerebro contiene más neuronas que las estrellas existentes en la galaxia” (Facundo Manes, entrevista a BBC, 2020)
El proceso creativo requiere de un ejercicio cerebral tan estimulante como los procesos de reflexión y aprendizaje. Poder surcar la transpandemia con lápiz y papel en mano es un privilegio: sublima los más profundos sentimientos y mantiene la lucidez mental.
Basta con decir poesía, para que la mente, el cuerpo y el alma, se dispongan a conjuntar imágenes, aromas, emociones y sabores, en un exquisito juego de palabras.
Desde tiempos aristotélicos, la poesía ha sido el arte de la expresión por excelencia:
La historia cuenta lo que sucedió, la poesía lo que debió suceder (Aristóteles).
No es extraño encontrarse con poetas que dejaron un sensible legado literario, inspirado en experiencias dolorosas como enfermedades, guerras y pobreza. Esto es porque el arte en general y específicamente la poesía, nos permite experimentar la catarsis y sublimar el encuentro con la cruda realidad en hermosas creaciones.
Ante episodios traumáticos el hombre sublima o se destruye. Muchos de los hombres más nobles han tenido un pasado tormentoso, lo mismo que muchos de los más crueles asesinos de la historia. La diferencia es lo que han decidido hacer a partir de su experiencia.
Entonces, ¿qué haremos nosotros que vivimos la octava pandemia más letal de la historia? ¿Sublimaremos o nos destruiremos?
El acto de escribir es una salida que requiere poco más que honestidad y tiempo, trayendo consigo resultados terapéuticos y momentos de dicha.
La poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supo que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio. (Federico García Lorca)
Podríamos hacer un poema entero hablando de las bondades del proceso creativo en un plano emocional, psicológico y hasta espiritual. Pero, quiero abordar, además de esto, lo que representa el estado creativo para la lucidez mental.
Las neurociencias no dejan de sorprendernos y en el terreno de la creatividad no se han quedado atrás. A pesar de que se han obtenido algunos datos sobre lo que ocurre en el cerebro durante el proceso creativo, aún falta mucho por revelar.
Entre otros descubrimientos, se ha podido asociar la actividad creativa a determinadas áreas del cerebro, como los lóbulos frontales. Inclusive algunos científicos han encontrado que, las personas con un alto nivel de creatividad, tienen un incremento de materia gris en una porción del lóbulo occipital que recibe información visual.
“Los avances neurológicos sobre la creatividad han tendido a centrarse en la implicación mayor de los lóbulos frontales o de otras regiones más posteriores del cerebro durante el proceso de creación e, incluso, algunos han planteado la predominancia de estructuras subcorticales –como los ganglios basales, asociados al control de los movimientos– a la hora de ofrecer explicaciones neurológicas sobre esta capacidad humana.” (Francisco-J. Rodríguez-Muñoz. Universidad de Almería)
La neuróloga Alice Weaver, tras una investigación, propone que el proceso creativo esta soportado por las conexiones entre los lóbulos frontales y los lóbulos temporales. Estas mismas conexiones son las que se ven afectadas con la presencia de la demencia senil frontotemporal.
En cuanto a procesos creativos, podemos resaltar la música como uno de los más claros ejemplos de cómo el arte se asocia a la actividad cerebral, cada vez es más larga la lista de personas que reaccionan positivamente a una melodía a pesar de padecer Alzheimer o demencia senil avanzados.
Por si fuera poco, podemos resaltar otro de los múltiples beneficios del ser creativos. El cortisol es la sustancia que genera nuestro cerebro cuando experimentamos el estrés, esta sustancia está relacionada con afecciones del cuerpo como cambios en los niveles de azúcar, variaciones de la presión sanguínea, estreñimiento y pérdida de memoria. Crear arte reduce los niveles de cortisol en el cerebro.
Son muchas las actividades que los médicos y especialistas recomiendan para mantener la salud mental y la lucidez, entre ellos practicar cualquier tipo de arte y escuchar música.
Por todo esto es que he optado por el estado creativo permanente. No solo por la satisfacción personal y el bienestar emocional que me genera, sino también por ser la creatividad la mejor medicina preventiva para mi salud física y mental.
Seamos francos, acabo de cumplir 78 años, optar por el estado creativo y poético permanente es parte de mi herencia, de mi ejemplo, de un intento para que otros más de mis cercanos caigan en cuenta que la vida se vive intensamente hasta el último momento.
Que yo lo estoy haciendo como una ruta para evitar enfermedades que les acarrearían contratiempos, distracciones, quizá preocupaciones.
Los amo tanto que no quiero ser una carga, por ello, intento ser un gimnasta cerebral, una persona saludable gracias a los beneficios de la creatividad.
Regreso a la línea que vengo desarrollando.
Hoy, cuando estamos expuestos a tanto sufrimiento, cuando nos hemos enfrentado a momentos traumáticos, de angustia y hasta pérdidas familiares, la poesía viene a ser generadora de alegrías, sanadora de heridas y vehículo de las emociones que hemos acumulado.
Escribir poesía activa nuestro cerebro, nos ayuda a mantenernos lúcidos y reduce la hormona del estrés.
En este momento que la transpandemia nos exige una respuesta inmediata ¿por qué no entintar nuestras emociones y mantener activo nuestro cerebro a través de la creatividad?
Sé que muchas personas perdieron empleos, negocios y familiares, y no han tenido tiempo de transitar el duelo, especialmente a quienes se encuentran en esta situación, les invito a explorar el mundo de la creatividad y a desahogarse en la poesía.
Y no me refiero a las formas específicas del poema, se puede optar por el verso libre, o la poesía reflexiva. Hay que cambiar la idea de que solo los grandes poetas pueden hacer poesía y hay que atrevernos a empuñar el verso. La poesía es más que una forma, se alcanza cuando se sublima a través de diversas estructuras.
Deshaced ese verso, quitadle los caireles de la rima, el metro, la cadencia y hasta la idea misma. Aventad las palabras, y si queda algo todavía, eso será la poesía. (León Felipe)
El Ser creativo habita de manera natural en el ser humano. Hay que desarrollar nuestras habilidades creativas para favorecer nuestra salud física, emocional y mental. La poesía es, sin lugar a dudas, un as bajo la manga que puede contribuir ampliamente en nuestro bienestar, y no solo durante la transpandemia, permitirnos escribir un poema es también una inversión a futuro.
Yo doy fe de ello. Lo aseguro.
Referencias:
Francisco-J. Rodríguez-Muñoz. Universidad de Almería. Contribuciones de la neurociencia al entendimiento de la creatividad humana https://www.redalyc.org/pdf/5135/513551280004.pdf
Bibliografía:
W. Flaherty Alice. La enfermedad de medianoche: el impulso de escribir, el bloqueo del escritor y el cerebro creativo. Houghton Mifflin Harcourt, 2004
Olena Klimenko. Bases neuroanatomicas de la creatividad. Revista
KATHARSIS, N 24.
Artículo. BBC: 8 maneras de aumentar tu poder mental. https://www.bbc.com/mundo/noticias-45301669
Dra. Maritza Fuentes, AARP, actualizado el 10 de marzo del 2021.¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando tienes exceso de cortisol? https://www.aarp.org/espanol/salud/vida-saludable/info-2019/exceso-de-cortisol-en-el-cuerpo.html
Lo dice la Ciencia: El arte beneficia al cuerpo y al cerebro. Artículo de José Ferrada. https://www.futuro360.com/data/lo-dice-la-ciencia-el-arte-beneficia-al-cuerpo-y-al-cerebro_20200623/#:~:text=Otro%20estudio%2C%20indica%20que%20el,secretadas%20por%20la%20gl%C3%A1ndula%20suprarrenal.




Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.






