13 de abril de 2022
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Hay que ser conscientes de que las nuevas formas de violencia requieren nuevas estrategias de seguridad y mayor atención a la educación en casa.
Con la pandemia, niños y adolescentes se adentraron por completo al mundo digital y para evitar que éste los consuma es urgente tomar las medidas adecuadas.
Ya no hay vuelta atrás en el mundo virtual. Los términos policía cibernética, sala virtual y video-conferencia, son parte de una larga lista de conceptos que utilizamos en nuestras actividades día con día.
No podemos culpar por completo a la llegada del COVID-19, pero sí es cierto que el confinamiento propició la aceleración del proceso de digitalización de la humanidad. Con mayor o menor facilidad, niños, jóvenes y adultos, han adquirido nuevas habilidades tecnológicas.
Es irreversible -y quizá irrefutable- el discurso de que la tecnología es una herramienta para la expansión de las capacidades humanas. Y tendría que ser asumida desde este punto de vista para hacer uso de ella con fines curativos, altruistas, humanitarios y filantrópicos. Pero la realidad es otra.
La tecnología vino a construir su imperio sobre una humanidad poco sensible, es por esto que se ha hecho tan mal uso de los medios tecnológicos.
Hemos trasladado el plano de la realidad a un teléfono o una computadora. Citas sociales o de trabajo, entretenimiento y hasta encuentros sexuales tienen lugar en el mundo virtual. Asimismo, delincuentes y agresores sexuales, han encontrado en las redes sociales y sitios web un terreno óptimo para efectuar sus atrocidades.
El bullying no se ha quedado atrás. Dicha práctica, ha expandido sus fronteras y ahora se ha apropiado de la tecnología. Con la introducción de las clases en línea el bullying cibernético incrementó considerablemente. Para 2021, según datos de la UNICEF, dos de cada diez adolescentes eran víctimas de ciberacoso.
Mucho se ha dicho acerca del bullying. “Este se puede definir como la intimidación, el abuso, el maltrato físico y psicológico de un niño o grupo de niños sobre otro u otros”. (Antonio Gómez Nashiki. 2012).
Pero, bullying cibernético va todavía más allá, porque mientras el hostigamiento verbal o físico se da en el salón de clases, en el patio de la escuela o en las calles de la colonia en determinados horarios y bajo condiciones específicas; el ciberacoso puede darse a cualquier hora, cualquier día y desde cualquier lugar.
Además, una de las satisfacciones del acosador es la exhibición pública de su víctima, demostrar su poder de dominio y saber que toda la población estudiantil lo está mirando y reconociendo. El bullying cibernético le abre las puertas a los acosadores para actuar frente a una audiencia de talla mundial.
Hacerse viral es uno de los sueños más frecuentes dentro de la población infantil y adolescente, pero la mayoría de ellos llegan a popularizarse a raíz de escándalos que terminan por destruir su autoestima y en muchos casos les lleva a quitarse la vida.
Años de estudio han permitido comprender cuál es el interés del acosador: ganar respeto, reconocimiento y sobre todo, poder. La lucha de poderes entre niños y adolescentes es cosa de todos los días y no se debe pasar por alto la necesidad de atender estas actitudes.
Los niños agreden y humillan porque de esta manera garantizan que no vendrán otros a agredirlos y humillarlos a ellos. Por su parte, los agredidos se asumen inferiores y se someten porque son incapaces de hacer frente a quienes tienen mayor poder y popularidad.
Por mucho tiempo se creyó que estas dinámicas eran normales en la interacción de los niños y adolescentes, y que reforzaban el carácter de los estudiantes, sin embargo ahora sabemos que una constante exposición al acoso y la discriminación pueden generar heridas difíciles de sanar y cada vez son más las víctimas fatales.
Pero hay en esto una cuestión que a mi parecer se debe abordar inmediatamente, no solo para disminuir el acoso escolar y el bullying cibernético, sino también para disminuir el impacto de la violencia por Internet.
Y es que tanto víctimas como victimarios comparten un sentimiento: la inseguridad. Cada cual la manifiesta de manera distinta, pero ambos se sienten amenazados por el exterior.
Vale la pena echar un vistazo a la autoestima de nuestros hijos. Si se sienten inferiores al resto de los compañeros, si se sienten inconformes con su cuerpo o bien, si están mostrando actitudes agresivas para evadir el concepto que tienen de sí mismos.
La inseguridad y baja autoestima también está orillando a cada vez más jóvenes, a caer en redes altamente peligrosas en donde, tras ser señalados y sentirse inferiores, recurren a grupos virtuales donde les incitan a lastimar su propio cuerpo e incluso a agredir a la gente que les rodea.
Actualmente, niños, adolescentes y jóvenes, están siendo absorbidos por la cultura del like, y son capaces de poner en riesgo su vida con tal de incrementar seguidores y reacciones en sus publicaciones. Para ellos, un mayor número de likes representa mayor aceptación entre su círculo social.
Existen diversos retos virales que se proponen en plataformas como tiktok o youtube, que han cobrado numerosas vidas. Lo más preocupante es que sean los mismos usuarios quienes, ante la presión social, acepten atentar contra su propia integridad.
Retos como dejarse morder por tarántulas venenosas, lamer animales altamente peligrosos o comer insectos por 30 días, a muchos nos parecerían absurdos. Para los chicos que están urgentes de aprobación y aceptación por una baja autoestima, estos retos son una salida fácil.
Autoridades y padres de familia advierten sobre retos como el knockout, el cual consiste en salir a la calle y golpear a cualquier transeúnte para conseguir un K.O. o el famoso reto de la ballena azul, el cual estaba dirigido a niños y en donde se les pedía realizar diversas tareas, entre ellas trazarse la silueta de una ballena con una navaja en la piel y asesinar a sus padres.
¿Cuánta necesidad de aprobación requiere una persona para llegar a estos extremos?
Hoy más que nunca, cuando nuestros hijos están expuestos al exterior sin tener que salir de casa, es indispensable mantener una estrecha comunicación sobre su estado emocional y psicológico.
Además de esto, no podemos perder de vista que siendo cuidadores de nuestros hijos, es nuestra obligación supervisar los sitios web que visitan y los grupos a los que se integran. Antes las interrogantes eran: ¿con quién sales? ¿a dónde vas? y ¿a qué hora llegas?, pero, ahora también debemos enfocar nuestra atención a lo que nuestro contexto histórico nos demanda: el mundo cibernético.
Así que, mientras esté en nuestras manos la educación de nuestros hijos, hay dos líneas de acción inmediata para prevenir el ciberacoso y la violencia en Internet. Primero, hay que empaparnos de los nuevos medios a través de los cuales se manifiesta el acoso y tomar medidas. Segundo, y creo que la más importante, ser padres o si es el caso, maestros presentes. Escuchar las necesidades emocionales de niños y jóvenes y reforzar el buen concepto que tienen de su propia persona.
Quizás desde nuestra perspectiva el mundo digital es solo entretenimiento, pero hay que comprender que para las generaciones más jóvenes representa mucho más que eso. No podemos quedarnos atrás, hay que armarnos de estrategias y herramientas para hacer frente a los peligros que conlleva el uso de Internet en la transpandemia.
Referencias:
Antonio Gómez Nashiki. Investigación. Bullying: El poder de la violencia. Una perspectiva cualitativa sobre acosadores y víctimas en escuelas primarias de Colima. (Rescatable en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-66662013000300008#:~:text=El%20bullying%20es%20una%20conducta,emprenden%20en%20el%20espacio%20escolar.)
Bibliografía:
Unicef. Campaña. Ciberacoso: Qué es y cómo detenerlo. https://www.unicef.org/es/end-violence/ciberacoso-que-es-y-como-detenerlo
Unicef. Estudio sobre el impacto de la tecnología en la adolescencia. https://www.unicef.es/educa/blog/derechos-infancia-entorno-digital
Unicef. Artículo. Mantener seguros a niñas, niños y adolescentes en internet. https://www.unicef.org/mexico/mantener-seguros-ni%C3%B1as-ni%C3%B1os-y-adolescentes-en-internet
Healthychildren. Megan Moreno. Acoso cibernético: información importante para los padres. https://www.healthychildren.org/Spanish/family-life/Media/Paginas/cyberbullying.aspx
Sabersnfin. Poblanos Podrían ser víctimas mortales del “Knockout”. Abel Pérez Rojas. https://www.sabersinfin.com/articulos/educacion/8167-poblanos-podrian-ser-victimas-mortales-del-knockout





Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.






