Salud y equilibrio emocional, vínculo indisoluble (Artículo)
Minuto a Minuto

 

6 de abril de 2022

Compartiendo tu opinión

La importancia de tomar consciencia de la relación entre salud física y estabilidad psicológica y emocional es vital, además de que actualmente ha ganado terreno en la opinión de distintos especialistas después del arribo mundial del COVID-19.

Me llama la atención algunas frases usadas comúnmente como: “Fue tanta su impresión que le dio un infarto”. Inclusive cuando queremos dar una noticia de mucho impacto a una persona, ¿acaso no le pedimos que tome asiento para que no se vaya a desmayar? Entonces, algo sabemos ya de la respuesta que puede llegar a tener el cuerpo cuando se transita una emoción.

Sin embargo, esto no ha sido suficiente para convencernos. Actualmente, cuando el cuerpo nos habla, con un síntoma o con una enfermedad, pocas son las personas que atienden al estado emocional en el que se encuentran que, por supuesto, está relacionado con la salud mental.

En diferentes comunicados, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha abordado abiertamente el tema, por ejemplo, en el documento Salud mental: fortalecer nuestra respuesta (who.int. 2018), se afirma: “La salud mental es parte integral de la salud; tanto es así que no hay salud sin salud mental”.

Hace poco vi una charla de Jorge Flores (consultable en bit.ly/35JJn7D), doctor en Investigación Biomédica y catedrático universitario, quien abordó el proceso natural que experimenta el ser humano cuando transita una emoción. Es un tema muy abordado desde las neurociencias, yo mismo en mis artículos te he hablado de ello, sin embargo, me pareció muy sencilla y clara su explicación.

Este proceso, dice Flores, requiere, en primera instancia, de un estímulo externo, éste genera un pensamiento y el pensamiento nos produce una emoción. La emoción genera sustancias químicas en el cerebro, y una vez que el cuerpo detecta dicha sustancia se dispone a asimilarla y se modifica. Esta última etapa es lo que podemos notar a simple vista: los cambios en el cuerpo.

Pensemos en una persona que se distrae al cruzar la calle y casi es atropellada. Ante ese estímulo se activa inmediatamente el pensamiento cuando es consciente del peligro. Con esta experiencia se producen sustancias en el cerebro ante las cuales reacciona el cuerpo inmediatamente. Cambia el ritmo de la respiración, los latidos se aceleran, y en las extremidades se siente un incremento de fuerza o energía.

Pero, hablando de estímulos externos, podemos decir que éstos son interminables y que estamos en contacto con ellos todo el tiempo, además, no todos son negativos, también respondemos ante experiencias y noticias favorables y, entonces, el cuerpo responde de manera positiva.

Es importante también mencionar que no todos los estímulos a los que estamos expuestos son de alto impacto, pero estamos viviendo continuamente con estímulos externos que están de manera casi permanente y son casi imperceptibles sus efectos en nuestro cuerpo, por ejemplo, la angustia por estrés o el miedo ante la inseguridad.
En ese sentido, el doctor Alejandro Lorente, en su libro ¿Tienes un minuto al día para mejorar tu salud?, hace una analogía entre el peligro que representaba el oso para nuestros antepasados y la amenaza del estrés para el hombre actual. La diferencia más importante aquí es que el oso era combatido a consciencia, era un riesgo explícito y por el instinto de supervivencia se hacía frente al animal.

Actualmente, el estrés es un enemigo silencioso que nos mantiene todos los días transitando en la angustia, el miedo y la frustración, pero poco se hace para enfrentar a esta amenaza.

Que las emociones tengan tanta influencia sobre el cuerpo físico me ha hecho reflexionar sobre el constante miedo que experimentó la mayoría de los habitantes del planeta, ante la noticia de un virus desconocido, que se propagaba rápidamente por el mundo y cobraba la vida de tanta gente. Esta exposición constante al miedo, la ansiedad, sumado a la incertidumbre y el estrés por la pérdida de empleos, debió causar un impacto a la salud que debe ser considerado.

Sí, debe ser considerado éste, como componente clave del constructo que venimos trabajando desde hace unas semanas: la transpandemia.

Porque no podemos quedarnos con los brazos cruzados lamentando algo que sucedió y que ha sido tan trascendente, que se seguirá hablando de esto por años.

Hay que ver en la transpandemia una valiosa oportunidad para dar ese paso tan importante y habituarnos a atender, ante una enfermedad, no solo la parte física sino la parte psicológica y emocional.

Hoy día hay avanzada información sobre esto, cada vez más doctores recomiendan a sus pacientes no exponerse a situaciones de estrés, tomar una terapia psicológica o estar en contacto con ambientes armoniosos que puedan generar una experiencia de paz y seguridad.

También hemos sido testigos de grandes movimientos en hospitales haciendo uso de terapias alternativas como la risoterapia, a fin de beneficiar a niños y adultos con enfermedades crónicas.

Ni se diga de la poesiterapia, la musicoterapia, la danzaterapia o la equinoterapia, todas estas actividades permiten que los pacientes transiten por emociones positivas que puedan generar una mejora a nivel corporal.

Con todo esto, tal parece que estamos cerca de dar el gran salto a una visión común y normal de comprender al ser humano como un ser holístico.

Cierro con esta breve reflexión: si una experiencia positiva o un estímulo favorable, puede hacer tanto por la salud, seamos pues, creadores de estímulos positivos, generando con ellos espacios armoniosos en casa o en el trabajo, siendo generosos con quienes nos rodean, promoviendo la alegría, el respeto y la caridad.

Quién diría que podemos favorecer la salud de quienes nos rodean, sin importar si es tu hermano, tu pareja o un desconocido; poniendo nuestro granito de arena podemos hacer mucho por su bienestar físico y mental. Lo único que tenemos que hacer es ser generadores de experiencias positivas en nuestro paso por la vida. Como ya lo he dicho antes: ojalá pudiéramos hacer un acto de bondad al día.

Referencias:
Salud mental: fortalecer nuestra respuesta. OMS. 2018. Consultado el 5/04/2022 https://bit.ly/3LJJsHT
Lo que pasa al cuerpo cuando tenemos miedo. Fernández, Carlos Francisco. El tiempo. 17/05/2018. Consultado el 5/04/2022 https://www.eltiempo.com/salud/lo-que-le-pasa-al-cuerpo-cuando-tenemos-miedo-218420
Las emociones modifican la bioquímica de las personas. Entrevista con el Dr. Jorge Flores. Aquarius, Fuente de Saberes. Consultado el 5/04/2022 https://www.youtube.com/watch?v=xocHiKj7fto
Bibliografía:
Pérez Rojas, Abel. ¿Heredaremos el miedo a la inseguridad? Sabersinfin.com. 11/XII/2013. Consultado el 4/04/2022 https://www.sabersinfin.com/articulos/educacion/8308-iheredaremos-el-miedo-a-la-inseguridad
Lorente, Alejandro. ¿Tienes un minuto al día para mejorar tu salud? 1ª. Edición. Editorial EDAF
Dethlefsen, Thorwald; Dahlke, Rüdiger. La enfermedad como camino. 1° ed. Colombia. Editorial DeBolsillo.

 

Salvador Calva Morales es rector del Sistema Universidad Mesoamericana.