Liderazgo femenino avanza en un entorno machista
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31 de enero de 2022

Las últimas generaciones perciben el liderazgo de la mujer como un debate constante entre la crianza y las arraigadas concepciones machistas, sobre todo en la región Caribe, en donde su papel ha trascendido de ser dadoras de vida o cuidadoras, a ser tejedoras y cuestionadoras de la sociedad.

Estas fueron algunas de las conclusiones del encuentro entre jóvenes, académicas y lideresas del territorio, en el marco de “La noche de las ideas”, un evento promovido por la Embajada de Francia en Colombia, celebrado de manera presencial en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz, con participación de la Sede Bogotá.

Desde 2016, este evento se realiza en todos los países del mundo de manera simultánea, como una noche abierta a toda la sociedad, dedicada al debate de ideas, al intercambio de conocimiento, experiencias, las artes y la cultura, y en esta oportunidad bajo la temática de “Reconstruir juntos”.

“En cualquier contexto, ser líder en un país como Colombia en los últimos años es casi una marca de muerte, y lo que ha ocurrido con líderes sociales, jóvenes que se siguen asesinando todos los días, es problemático. Para una docente como yo es un reto grande formar líderes indígenas o afrodescendientes, porque juntos tratamos de subvertir visiones de mundo, o al menos tratar de hacerlo; tratamos de demostrar otros mundos posibles, de resignificar cosas que se han mostrado sin opción de cambio. Hoy tenemos estudiantes que en el quinto semestre ya tienen una nueva visión de la vida, entendimiento de problemáticas locales, y eso ya es un gran efecto de la presencia de la Universidad en la región”, afirma la antropóloga Lucía Meneses, doctora en Antropología y docente de la UNAL Sede de La Paz.

La mujer como bandera de liderazgo

Para la psicóloga y lideresa Yerlis Albarado, “la mujer de la región es un estandarte de liderazgo en los hogares, desde su labor principal como cuidadora y bajo la propensión de buscar siempre la paz y la armonía. Estamos tomando un papel importante en la reconstrucción de paz y tratamos de que las personas entren en esa armonía; y aunque estamos a mitad de camino debemos seguir luchando y no esperar a que sean los gobernantes quienes definan el destino de nuestras comunidades, sino que sean más mujeres quienes quieran cambiar la situación de nuestro territorio”, subrayó.

Por su parte, la profesora Jaidy Díaz, investigadora de la Escuela de Artes Plásticas y Visuales de la UNAL, asegura que “además de ser consideradas como cuidadoras, las mujeres tienen la necesidad de debatir y reforzar las leyes y las consideraciones de lo que está normalizado, y no es una responsabilidad solo femenina, sino que debe contar con el apoyo de todas, todos y todes”.

Acciones hacia la reconstrucción de paz

Oriana Rojas, estudiante de la UNAL Sede de La Paz y líder juvenil, señala que “el diálogo es una de las principales estrategias para lograr un cambio verdadero en las comunidades”.

“La diversidad que lleva a dialogar con diferentes personas permite construir tejido de sociedad, generar cambios no solo en esferas de la paz que busca Colombia, sino también en otras como transformar los roles de género, visualizar un bienestar social, desear una sociedad más incluyente, propiciar el diálogo en todas las esferas e invitar a la reflexión y al cambio”.

Otras acciones encaminadas a reconstruir la paz son lideradas por la organización Son de Paz, que surge de la unión de comunidades víctimas del conflicto y excombatientes. “El ejemplo que queremos dar es que sí es posible, mientras mantengamos el liderazgo de los jóvenes para que se empoderen con esos procesos de reconstrucción de tejido social para que comunidades diferentes se puedan reconciliar”, señala Yerlis Albarado.

Por su parte, la profesora Meneses resalta el caso de Asoprocafé, una asociación de jóvenes productores de café en el municipio del Copey, en donde hubo una fuerte presencia del paramilitarismo que dejó una desmovilización de células militares.

“En esta asociación, los hijos de cafeteros se unieron para pensar cómo el cultivo del grano podía ser algo más de lo que había sido históricamente para sus padres. A través de la construcción de la Asociación, y dinamizando este cultivo, se han vuelto líderes en términos económicos, llevando a otros jóvenes a la Universidad, haciendo pensar y reflexionar a sus padres sobre cómo transformar sus viviendas y modelos de producción, entre otros”, destaca la docente de la UNAL.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co