Terapias neurales ayudan a tratar y prevenir enfermedades
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BOGOTÁ D. C., 01 de septiembre de 2020 — Agencia de Noticias UN-

“Existen ayudas externas para estimular los mecanismos internos que fueron detenidos o limitados y se han expresado en enfermedad; así, está la terapia vagal (estimulación del nervio vago) invasiva, la transcutánea, el estímulo ultrasónico y la medicina neural terapéutica”.

Así lo explica la médica Laura Bibiana Pinilla Bonilla, magíster en Medicina Alternativa, vicepresidenta de la Asociación Colombiana de Terapia Neural y coordinadora del área de Terapia Neural de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

La inflamación, una respuesta de defensa del organismo que tiene como objetivo preservar la vida, inicia por un daño externo o interno que resulta en una lesión del tejido.

Resolverla es esencial, por eso se debe limitarla y restablecer la homeostasis (equilibrio) cuando el estímulo que hace daño se ha eliminado; de lo contrario, cuando este no tiene un límite llega a un punto en que se vuelve patológico.

Los indicadores de inflamación –identificables por muestras– se manifiestan en enfermedades inflamatorias del intestino, en el desarrollo de cáncer y en afecciones cardiovasculares más allá de las coronarias; también en la artritis y otros trastornos autoinmunes o que implican degeneración del sistema nervioso.

Aunque en las investigaciones previas de dichas enfermedades no se hacía mucha alusión al sistema nervioso central, este sí influye y “es el paso inicial para que enfermedades como la diabetes inicien su evolución”, explica la doctora Pinilla.

Posibilidades terapéuticas

“Con prácticas de autocuidado es posible estimular mecanismos internos, pues estas van a fortalecer nuestro terreno, a protegerlo, cuidarlo; lo ideal es no requerir ayudas externas, ya que el poder antiinflamatorio está dentro de nosotros, es necesario investigar para potenciar estas capacidades”, afirma la doctora Pinilla.

Por ejemplo, debemos evitar alimentos que generan una carga ácida alta en el cuerpo, como por ejemplo los derivados cárnicos (carnes rojas y cerdo) que producen inflamación, al contrario de alimentos alcalinos como los vegetales.

Otra forma es el tratamiento de traumas emocionales que pueden generar alteraciones del sistema inmune, la promoción de la actividad física, el buen hábito del sueño y la modulación del estrés, pues también podrían frenar los mecanismos propios antiinflamatorios.

Por otra parte, y desde una perspectiva de intervención, es posible estimular el nervio vago para disminuir los marcadores de la inflamación y prevenir enfermedades como la epilepsia, además de tratar la depresión crónica, sepsis, fibromialgia, migraña, lesión pulmonar, asma, diabetes, alzheimer y obesidad, entre otras.

“También existen aplicaciones para la enfermedad renal, cuyo tratamiento es costoso; en algunos casos los trasplantes fallan por inflamaciones previas de los donantes de riñón, por eso es importante trabajar siempre en su prevención”, recomienda la especialista.

Agrega que también se han diseñado dispositivos de estimulación ultrasónica pulsante, que van dirigidos al sistema nervioso de un órgano en particular, por ejemplo el bazo, que juega un papel importante en enfermedades autoinmunes e inflamatorias.

En constante estudio

Ha habido un cambio de paradigma en cuanto a lo que se pensaba sobre el origen de las enfermedades, que se remonta al siglo XX en el que se destacan los aportes de Iván Pávlov, Nobel de Fisiología o Medicina 1904, quien inspirará la psico-neuroinmunología.

Este avance ha desencadenado la fundación de dos escuelas de fisiología en el mundo: la analítica –biomedicina o medicina convencional– y la sintética,escuela del nervio o medicina neuralterapéutica, que tiene mucha influencia de la escuela rusa.

Toda esta información fue integrada en la UNAL gracias al profesor Eduardo Beltrán, oncohematólogo que reconoció su importancia y quiso integrarla en la academia.

Así, en 2006 se creó la Maestría en Medicina Alternativa en la Facultad de Medicina, con su primera cohorte en 2009.

En este sentido, desde la UNAL se han realizado publicaciones que aportan al área de terapia neural, entre ellas Medicina neuralterapéutica, una aproximación basada en sistemas médicos complejosEstudio anatómico y técnicas de actualización dirigidas al nervio vago (una investigación cadavérica) y Niveles séricos de TNF en pacientes con enfermedades inflamatorias tratados con terapia neural; en estas dos últimas ha participado la doctora Pinilla.

Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co
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