Ésta es la regla 20 - 20 - 20 que reduce el cansancio ocular por uso de la computadora
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13 de agosto de 2020

Luz natural y menos uso del computador protegen salud ocular

Limitar los tiempos de uso del computador, aplicar la regla 20-20-20 y configurar el brillo de los dispositivos reducen el cansancio ocular.
BOGOTÁ D. C., 12 de agosto de 2020 — Agencia de Noticias UN-

Según el profesor Marcel Yecid Ávila, médico y doctor en Oftalmología, se sugiere suspender el uso del computador al menos tres horas antes de ir a dormir, y en la coyuntura actual de confinamiento es esencial exponerse a la luz natural, no solo por salud visual sino también por la producción de vitamina D para mantener un sistema inmune adecuado y un sistema óseo muscular eficiente.

La luz solar diaria garantiza los ciclos naturales del cuerpo, como el circadiano (que permite descansar correctamente), explicó el docente durante una sesión de #SaludUNALContigo.

Cuando los niños no se exponen a la luz solar se predisponen a tener miopía, “ellos deben tener la mínima exposición a dispositivos –máximo 4 horas diarias– y exponerse a la luz solar y al medio ambiente durante 1,5 horas al día; esto se puede hacer en las ventanas, donde pueden desarrollar alguna actividad visual como lectura, pintura o dibujo, lo mismo pueden hacer los adultos en sus actividades diarias”, explica el doctor Ávila.

Para estudiantes, profesionales e independientes, quienes se ven en la necesidad de usar computadores gran parte del tiempo en casa, hay algunas recomendaciones para evitar o disminuir los efectos negativos sobre sus ojos en esta temporada de cuarentena.

Como el sistema visual tiene músculos extraoculares –que mueven el ojo– e intraoculares –que permiten la acomodación y el enfoque–, con el uso o sobreuso se produce una acomodación inducida, y en algunas situaciones un espasmo similar al de otras partes del cuerpo, o cefaleas difíciles de explicar.

Síntomas de sobreexposición a dispositivos

Los síntomas que revelan sobreexposición a pantallas son: dolor de cabeza al usarlas, ojos irritados o secos, visión borrosa, dificultad de enfoque al pasar la mirada del computador a otro objeto, visión doble ocasional, cambios en la percepción del color o dificultad de ver a la distancia después de usar el computador.

Se recomienda regular el uso en espacios de una hora con periodos de descanso de 10 a 15 minutos y con un máximo de entre 8 y 10 horas al día; por otro lado, se sugiere usarlo en un ambiente con adecuada iluminación y humedad, parpadear frecuentemente y tener presente que en la noche se disminuye la producción de lágrimas.

Otras sugerencias son: “tener en cuenta ajustar el brillo y el contraste de la pantalla, si esta brilla más que el ambiente, los ojos tendrán que esforzarse más, es importante ajustarla al entorno, reducir el destello de la pantalla y la luz azul; algunos dispositivos –incluyendo teléfonos móviles– tienen esta opción”, enuncia el profesor Ávila.

Correcciones y alivios para la vista

Los implementos predilectos para ajustar la visión son las gafas, en las que se encuentran fórmulas que permiten correcciones para distancias largas, cortas y medias. Estas deben permitir ver sin esfuerzo y en el computador, sin necesidad de alejar el cuello, ya que se pueden producir alteraciones y cefaleas al realizar este movimiento.

El profesor Ávila señala además que “lo ideal es tener una fórmula única para el computador, diferenciada de los demás usos”.

Por otro lado, inconscientemente, el ritmo de parpadeo cambia frente al computador; en este sentido, se requiere conciencia sobre esta acción y realizarlo al menos 15 veces por minuto para garantizar una correcta lubricación del ojo.

“La regla 20-20-20 consiste en realizar un cambio de enfoque cada 20 minutos, a 20 pies (6 metros), por 20 segundos”, ya que además de aliviar la visión, disminuye las probabilidades de fatiga ocular y el uso de gafas con filtro para los computadores.

Para el ardor y picor, que son consecuencias de la resequedad del ojo, aunque las lágrimas artificiales funcionan no son suficientes; se deben acompañar de una limpieza de párpados, compresas, geles o paños tibios y un masaje suave para producir grasa desde las glándulas propias, que son un excelente lubricante natural.

“Las lágrimas artificiales deberían ser indicadas por un profesional previa valoración y evaluación de la causa de sequedad; con estos cuidados y pausas la mayoría de las personas no requieren el uso de lágrimas artificiales”, agrega el profesor Ávila.

Por último, se recomienda una visita oftalmológica de control cada 2 años, o cuando haya alguna afectación o sintomatología visual, la visión no sea pareja, o exista un diagnóstico de diabetes, hipertensión o enfermedades autoinmunes.

Créditos: Agencia de Noticias UN. N.° 798
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