17 de marzo de 2015
Tu quoque, Brute, fili mi: Tú también, Bruto, hijo mío
Julio César
Idus, palabra latina que procede del antiguo calendario romano, con la que se designaba al día 13 de ocho de los doce meses del año, siendo estos: enero, febrero, abril, junio, agosto, septiembre, noviembre y diciembre, pero también de denominaba así al día 15 de los cuatro restantes meses: marzo, mayo, julio y octubre.
Según el antiguo calendario romano los idus de marzo eran unas fechas especiales que caían siempre el 15 del mes de marzo –llamado Martius, dedicado al dios de la guerra Marte, en la antigua Roma- y se consideraban días muy buenos y de suerte. Otras referencias del calendario romano eran las calendas: el primer día de cada mes y las nonas: el quinto día de cada mes excepto en marzo, mayo, julio y octubre, que era el séptimo día.
Aunque marzo fue el tercer mes del calendario juliano, en el calendario romano más antiguo, fue el primer mes del año. Los días de fiesta observados por los romanos desde el primero de los idus reflejan su origen como celebraciones del año nuevo. Los idus de marzo, en los calendarios más antiguos, habrían sido los días correspondientes a la primera luna llena del año nuevo. Aunque el calendario romano fue sustituido por los días de la semana modernos alrededor del siglo III, los idus se siguieron usando coloquialmente como referencia durante los siglos siguientes.
En los idus de marzo también se celebraba la Fiesta de Anna Perenna, la diosa del año (annus) cuya festividad concluía con las ceremonias del nuevo año. Una de las fuentes de la antigüedad también sitúa las Mamuralias en los idus de marzo. Las Mamuralias en origen estaban consagradas a Mamurio Veturio, orfebre artesano, que fue el encargado de realizar las 11 réplicas del escudo de Marte que cayó de los cielos para proteger a la ciudad de Roma. Se desconoce la causa pero Mamurio fue expulsado de la ciudad, en este detalle se desprende que alegóricamente con en este acto se simbolice el fin del invierno y el renacer de la primavera.
Los idus, eran comúnmente jornadas de buenas noticias, sin embargo, ¿por qué son tan temidos, cuando debía ser lo contrario? La respuesta se puede encontrar en la historia, ya que uno de estos días, 15 de marzo de hace 2059 años, el emperador romano Julio César fue asesinado. Según asentaba el propio escritor griego Plutarco, César fue
advertido del peligro, pero lo evadió y el idus de marzo del año 44 a.C. se tiñó de sangre. Según el texto de Plutarco, "Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, llamó al vidente y riendo le dijo: Los idus de marzo ya han llegado; a lo que el vidente contestó compasivamente: Sí, pero aún no han acabado".
Julio César fue víctima de una conspiración orquestada por un grupo de senadores opuestos a sus ambiciones. Longino Casio, Décimo Junio, Marco Junio Bruto y un gran grupo de senadores, los llamados Libertadores, materializaron su plan, durante los idus de marzo, cuando César se hallaba junto a la estatua de Pompeyo, a quien había derrotado cuatro años atrás en la batalla de Farsalia, en Grecia. Tras recibir 23 puñaladas, César cayó siendo sus últimas palabras frente al Senado en Roma: Tú también, Bruto, hijo mío.
Lo que llama la atención sobre el asesinato de Julio César es que no solamente las palabras de aviso del adivino fueron las únicas que escuchó César en los días previos al asesinato, sino que tuvo otras advertencias. Su mujer, Calpurnia, también había soñado esa misma noche que César sería asesinado y trató de impedir que ese día César acudiera al Senado, convocado para tratar la guerra contra los partos, hacia la que partiría César al día siguiente. También ocurrió otro hecho: antes de entrar en la sesión se le acercó un Senador y le dio un rollo de pergamino rogándole que lo leyera. En ese documento figuraban los nombres de todos los conjurados para asesinarle, pero César no tuvo tiempo de leerlo y entró en el Senado con el rollo en la mano, sin haberlo visto, y sin saber que si lo hubiera hecho, tal vez habría salvado su vida. Era tan grande su confianza que rechazó las advertencias, puede decirse en muchos aspectos que la de César fue una muerte anunciada.
Fue el mismo Shakespeare el que haría famosa la frase, en 1599, "¡Cuídate de los idus de marzo!" -Beware of the ides of March- a través de su obra Julio César, en la que recreaba la conspiración que acabó con el asesinato del mandatario. Desde entonces se ha venido popularizando la frase y muchas personas la emplean sin saber realmente lo que significan, ya que los temidos idus, no eran considerados fechas de mal agüero, al contrario, y se recuerda la fecha asociándola con ese evento, lo cierto es que para Julio César los idus de marzo no fueron nada favorables.
Cómo ve usted amable lector.
Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce: ConoSERbien enSabersinfin.com.








