El universo chespiriano
Minuto a Minuto

13 de diciembre de 2014

"Popularidad es el número de personas que te conocen y te siguen y van a ver tus cosas…”
Roberto Gómez Bolaños (2003)

Chespirito -apodo de Roberto Gómez Bolaños, escritor, actor, director y comediante mexicano- ha dejado de existir y el pueblo de México se ha volcado a despedirlo. Miles de compatriotas se unieron al duelo y en diferentes lugares del mundo la gente de manera espontánea le rindió homenaje. El nombre profesional de Chespirito se debe al director cinematográfico Agustín Delgado, procedente esa palabra de la pronunciación en español del apellido de William Shakespeare -dramaturgo, poeta y actor inglés, conocido como el Bardo de Avon, considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal-, el cual fonéticamente se enuncia como Chekspir, agregando el diminutivo castellanizado al apellido en virtud de la baja estatura de Gómez Bolaños aunado al talento de éste para escribir historias que se asemejaban a las de Shakespeare.

Gómez Bolaños es recordado por haber creado múltiples personajes humorísticos de la televisión mexicana tales como: Chespirito, el Chapulín Colorado, el Chavo del 8 (un programa que debutó en 1971 y cuatro años después ya conquistaba a más de 350 millones de televidentes cada semana), el Doctor Chapatín, el Chómpiras, el Chifladito: Chaparrón Bonaparte -hombre bajito, con bigote estilo Chaplin, Vicente Chambón, el Chanfle, el Charrito, la Chilindrina y la Chimoltrufia, así como por la utilización de palabras características de esos actores como: el Chipote Chillón, la Chicharra paralizadora y las pastillas de Chiquitolina, Chusma, Chiripiorca y otras más.

Peculiaridad de Chespirito fue el utilizar, un dígrafo del alfabeto latino empleado en varios idiomas para representar diversos sonidos, la letra "CH" como su marca personal. Utilizando la CH, tanto para el inicio de los nombres de los protagonistas, como para las palabras características de los personajes. Él comentó que decidió usar palabras con CH porque ésta era usada en "muchas groserías en México", reveló que el nombrar a sus personajes con "CH" fue algo casual en un principio hasta que se percató de que el nombre de sus personajes coincidían, así que decidió seguir utilizándola para los demás. Pero aunque su apodo y sus primeros personajes fueron una coincidencia, otros sí tienen un significado y la "CH" terminó siendo utilizada también en el habla de sus personajes.

Rubén Aguirre (el Profesor Jirafales), Edgar Vivar (el Señor Barriga), Carlos Villagrán (Quico), María Antonieta de las Nieves (Chilindrina), Ramón Valdez (Don Ramón), Florinda Meza (Doña Florinda) y Angelines Fernández (La Bruja del 68), fue el equipo de trabajo que acompañó a Chespirito por más de 20 años. Gómez Bolaños llegó a decir que entre guiones, poemas y otros textos, escribió un total de 60,000 cuartillas. "Me da mucha envidia (Juan) Rulfo que con dos libros logró tanta fama… y a mí me ha costado 60,000 cuartillas", pero pese a que el prestigio no lo tuvo entre los grandes de la literatura, sí lo tuvo en la televisión.

Pero el gran mérito de Chespirito fue el haber logrado que sus programas infantiles llegaran a más de 40 años de éxitos en la industria televisiva, consiguió que las audiencias desarrollaran sus emociones, confirmando ser el programa más emblemático de todos los tiempos en Latinoamérica, logró mudar a la pantalla el lenguaje y código del vecindario. Chespirito, El Chavo, El Chapulín Colorado, El Doctor Chapatín, El Chompiras, se constituyeron en referentes culturales, cuyo discurso penetró en la mayoría de hogares con bajos niveles socioeconómicos.

Con su alias "Chespirito", creó personajes inmortales que permanecen en el inconsciente colectivo de los países de habla hispana y en los cuales hasta el día de hoy encuentran un espacio en la programación diaria de los canales televisivos del continente. Vaya esta reflexión como un modesto homenaje al comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños para quien la muerte era un pensamiento siempre presente en su vida, llegó a decir que para él era el acontecimiento más importante que puede tener un ser humano. Alguna vez retó a Dios en uno de sus poemas sobre la trascendencia del alma: después de la muerte: ¿morir significa dejar de existir? "No me vayas a salir con que aquí se acaba todo", cómo ve Usted amable lector.

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.com