Serenidad y paciencia
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

25 de octubre de 2014

Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas.
Reinhld Niebuhr

“Serenidad y paciencia, mucha paciencia”, frase utilizada por el personaje de un programa radiofónico de los años sesenta, que gracias a su gran inteligencia, a sus estudios y a su disciplina logra alcanzar, por medio de aquellas virtudes, todo el potencial que requiere un ser humano para lograr la perfección. Lo anterior viene al caso ya que hoy en día en nuestro país existen una gran cantidad de problemas por resolver, tales como: la obesidad, bullying, diabetes, narcotráfico, secuestros, seguridad, ninis, etc., problemas en los cuales en muchos de ellos ocupamos los primeros lugares a nivel mundial y no se les ha dado la atención necesaria.

En los últimos meses se ha sumado a la preocupación nacional, además de lo anterior, el brote más terrible en el mundo del virus del ébola (marzo), la masacre en Tlatlaya (junio), la aprobación del último de los dictámenes de la legislación secundaria en materia energética (agosto), la agresión a los normalistas de Ayotzinapa (septiembre), las protestas de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (septiembre), el descubrimiento de varias fosas con cadáveres, presumiblemente de normalistas (octubre), las protestas en 25 estados y en 15 países de Europa y América por la desaparición de estudiantes (octubre) y se aprecia que si no se toman las decisiones apropiadas, con las actitudes adecuadas, en corto tiempo, se podría complicar aún más el panorama en algunas regiones del país.

Parece imposible que en medio de tantas preocupaciones y contratiempos, podamos conservar la serenidad y la paciencia para resolver los problemas que nos aquejan sin caer en la desesperación. Sin duda, en estas circunstancias lo más común es sentirse nervioso, irritable o molesto, pero justamente es la actitud menos saludable. Es por ello que en estos momentos es preciso que se concientice a la población de los problemas que nos aquejan y se lleve a cabo una campaña de educación en valores para formar mexicanos comprometidos con una sociedad más justa, con el objetivo fundamental de trabajar en equipo e involucrarse como ciudadano para tratar de ayudar a resolver los problemas nacionales, adoptando una actitud más serena.

La serenidad (del adjetivo latino serenus –puro, sin nubes) es una sensación de bienestar que nos permite focalizar las cosas que suceden a nuestro alrededor de una manera más objetiva, logrando con esa actitud el pensar antes de decidir, ya que con el pensamiento y la voluntad acude el discernimiento (medio por el cual percibimos y a través del raciocinio declaramos la diferencia que existe entre varias cosas). Lo anterior no significa esperar que las cosas pasen o mejoren solas, se trata de actuar de acuerdo a lo que cada uno crea mejor para sí mismo y sus semejantes, así como lo que debe afrontar. La serenidad no es indiferencia, complacencia, ni ignorancia, es una virtud que nos abre la posibilidad de mejorar nuestra calidad de vida. El valor de la serenidad nos enseña a conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás.

Por otro lado, la paciencia (del latín patiens –el que sufre o soporta en sí la acción de algo o alguien, de aquí el nombre de paciente en medicina), no es pasividad ante el sufrimiento, es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos, es un rasgo de personalidad madura, lo que hace que las personas que la poseen sepan esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que las que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo. El discernimiento y la reflexión nos ayudarán a ser pacientes.

Es por ello amable lector, que en medio de esta vorágine de acontecimientos es prudente recomendar a los diferentes actores sociales, de ambas partes, a que adopten una actitud serena y paciente, para que esto les dé el discernimiento y les lleve a tomar las mejores decisiones que ayuden a solucionar los diferentes conflictos, permitiendo alcanzar nuevamente la tranquilidad ciudadana y lograr la armonía nacional, ¿O no lo cree así?

Jorge Rodriguez y Morgado 2Jorge Rodríguez y Morgado (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) es catedrático universitario, conduce:ConoSERbien en Sabersinfin.com

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