Detrás de la máscara
Minuto a Minuto

3 de noviembre de 2013

El espectáculo de la lucha libre, es vistoso, genera gran expectación entre los chicos y grandes, crea ídolos y sobretodo muchos personajes dan identidad a la gente ante diversas situaciones.  Este deporte es un gran escaparate para los problemas de la sociedad, ayuda a pasar el trago amargo de una mala semana.

Actualmente ya no es el deporte de unos cuantos, ya no se marcan clases sociales, pues la pasión que se desborda no respeta ni géneros ni edades, mucho menos lo que traigas en las bolsas.

Pero, alguien se ha preguntado lo que está detrás de un luchador, ¿Cómo vive su familia cada lucha? ¿Qué sienten al verlo arriesgar la vida? Quien mejor para responder estas preguntas que quien vive en carne propia esta situación, el caso de Estefanía Vega quien tiene la dicha de tener un padre exitoso en este medio como lo es El Valiente (anteriormente Águila del Aire e Invasor Galáctico) , luchador perteneciente al Consejo Mundial de Lucha Libre,  que actualmente es de sus máximas estrellas.

Nacer en un hogar donde la lucha libre es el sustento puede ser difícil, pues si eres hombre y quieres ser luchador siempre tendrás la sombra de tu padre, muchas veces siendo inalcanzable el éxito logrado por el antecesor, aun sin ser luchador llevar una vida donde la lucha libre es la profesión que lleva el pan de cada día se torna difícil aun si naciste, creciste e hiciste de la lucha libre tu modo de vida

Lo que para algunos aficionados es emoción y adrenalina, para la familia de un luchador es nerviosismo y angustia, pues el público disfruta ver un lance o algo que ponga en riesgo la vida del luchador buscando la vistosidad, pero esos instantes se hacen eternos para quienes su ser mas allegado está portando un personaje y dejando lo mejor de sí en el cuadrilátero.

Lo más difícil puede ser cuando no acompañas a tu ser querido en la función, pues quedas inquieto ante la posibilidad de alguna lesión, dirían por ahí... “te dan las bendición y saben cómo te vas... mas no como regresas”, a palabras mismas de la propia Estefanía ver a su papá es un orgullo ver como lo idolatran, le gusta ver a su papá ganando, en revistas televisión y giras, no cambiaría por nada ser hija de tan valiente luchador.

Aunque pareciera que la fama de un luchador se disfruta como familia para ellos los momentos más felices son los que disfrutan sin el personaje, los que viven con el papá, hermano o hijo ya sea el caso, pues tienen la tranquilidad que el tiempo completo será para ellos, sin tener que dar un autógrafo o una foto, quizás lo más difícil para la hija de este luchador es la incomodidad de que mujeres jóvenes “se lancen” sobre el luchador aun estando la familia enfrente, quizá los celos de toda hija al ver a su papá asediado por jóvenes a veces de su misma edad. Pero a todo esto ¿qué tanto afecta para una joven tener un padre famoso? Ella nos lo describe así: “tal vez lo más desagradable de esto es que te juzgan sin conocer y piensan que por ser hija de un luchador eres déspota, payasa, es difícil tener amigos (as)”

A mi experiencia personal puedo sentir la otra parte, estar sobre el encordado y ver a tu familia comiéndose las uñas, tapándose los ojos y pidiendo termine la lucha, eso es un arma de dos filos, pues si eres novato e inexperto te cobra factura en tu accionar pues los nervios te comen, pero si ya tienes cierta lona recorrida esto se vuelve una motivación extra para dar lo mejor de ti ante tus seres queridos.

Espero con estas letras abrir un poco más el panorama para un aficionado, demostrar que la lucha es bella, pero para toda belleza debe haber un sacrificio y muchas veces ese sacrificio esta en el hogar con los seres queridos

DinamikooDinamikoo es luchador profesional adscrito al Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y conduce el programa radiofónico En sus máscaras listos... ¡fuera!