28 de julio de 2013
En ciertos días al parecer todo lo que gira y llega a nuestro alcance tiende a modificar en gran medida no sólo nuestro comportamiento, también termina alterando nuestras acciones y con ello la forma de expresarnos con nuestros semejantes.
Me vienen a la mente esos capítulos en los que ya sea al salir del cine después de la película de terror todo se convierte en suspenso, nuestra mente ha sacado todo el ambiente de la sala de cine; o bien cuando salimos de un encuentro amoroso o fraterno y caminamos por las calles todo a nuestro alrededor es color de rosa.
Me causa asombro mi manera de reacción, ya sea por la película de terror o bien por no recibir una palabra de amor, en ese caso no afectará el efecto y espero entre en razón...









