La posesión de Anneliese Michel
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RADIO Sabersinfin.com

 

 

25 de julio de 2015

Uno de los casos más impactantes que ha dado la vuelta al mundo y ha inspirado algunas películas, entre ellas la titulada: EL EXORCISMO DE EMILIE ROSE.

Como recordarán quienes disfrutaron esta interesantísima película, la joven víctima  de los poderes demoníacos veía caras infernales por casi todos lados, como si mirara a través del aspecto normal de ciertas personas y descubriera lo negras que tenían sus almas. Y no solo eso, la joven estudiante quien en realidad se llamaba Anneliese Michel, veía y escuchaba en el campus de la universidad de Wurzburg, Alemania, seres salidos del averno y oía voces sobrenaturales.

Había nacido en una población de Baviera, Alemania y su familia era muy católica, pero se enfrentaron con algunas dificultades al tratar de encontrar alivio para la chica. Suponiendo que ésta era dominada por algunos demonios (Anneliese decía que eran seis demonios) platicaron con algunos exorcistas, pero algunos hacían caso al diagnóstico que los médicos dieron en 1968, cuando Anneliese tenía sólo 16 años: suponían que sus frecuentes ataques y las voces extrañas y graves que salían de ella no eran sino síntomas de epilepsia. Pero al parecer de la ciencia no convencía a sus padres, pues ellos mismos habían sido testigos de hechos extraños en el hogar cuando Anneliese era víctima de convulsiones y hablaba con un tono distinto al habitual. Por ejemplo, en las terribles circunstancias que ella vivía, los señores habían visto extrañas sombras por las paredes de la casa.

Pese a ello, los exorcistas de la iglesia católica insistieron en que en realidad no estarían seguros de que Anneliese estaba poseída hasta que no se presentaran señales claras de intervención demoníaca, como la xenoglosia (hablar en lenguas que desconocía) o alterar las leyes de la naturaleza, como sin que hubiera contacto físico de por medio, mover cosas o dañar a las personas que se hallaran cerca de ella; además, debería demostrar completa aberración a objetos religiosos. Sobre todo en este último caso, era evidente la contradicción entre las actitudes de la chica y la supuesta posesión diabólica, pues Anneliese adoraba hincarse ante la imagen de la virgen o ante un crucifijo, y lo hacía tantas veces que, tras su muerte algo que sorprendió a los médicos fue que sus rodillas estaban destrozadas.

En 1973 el párroco Ernst Alt, que habría cobrado fama como experto exorcista, accedió a ayudarla. Apegado al RITUALE ROMANUM, que en latín daba las reglas para expulsar a satanás y los ángeles caídos, consiguió información importante acerca de lo que le pasaba a la chica. Sucedía que, por ser una buena católica la habían poseído los espíritus malignos de Caín, Nerón, Judas Iscariote, Lucifer, Hitler y un profanador de tumbas, que se alternaban con otros seres maléficos para torturarla y hacerle renegar de su fe. Tras darse el caso de Anneliese Michel, el texto del RITUALE ROMANUM, descuidado por la iglesia católica desde principios del siglo XVII, fue traducido a casi todos los idiomas.

Las sesiones dirigidas por el exorcista duraron todo un año, y fueron grabadas para tener un testimonio, muy inquietante, de esta posesión diabólica.

Pese a los esfuerzos del párroco, los resultados no fueron los esperados. Víctima del poder de los seres que la habitaban, Anneliese Michel dejó de comer. Insistía en que los espíritus maléficos la lastimaban si intentaba hacerlo. Así fue perdiendo peso y debilitándose gradualmente. Durante los días previos a su muerte, los crucifijos de la casa según palabras de sus padres, daban vueltas sin que nadie los tocara y los espejos se rompían sin explicación alguna.

Anneliese murió de inanición el 1 de julio de 1976, pesando tan sólo 31 kilos. En realidad era muy joven, faltaban dos meses para que cumpliera los 24 años. Antes de expirar, tomando con firmeza las suaves manos de su madre, le expresó con un hilito de voz: - ¡MAMÁ, TENGO MUCHO MIEDO…!

Su angustia ante todo era causada por ignorar su destino luego de que muriera: Su alma había sido ganada por las huestes del infierno, o bien, su entereza y lealtad a la iglesia católica, pese a las torturas que recibía de los demonios, ¿la hacían merecedora del cielo? Después de todo, ¿Acaso no fue su fe inquebrantable similar a la demostrada por Job, quien no dejó de amar ni respetar a Dios tras perder sus posesiones materiales, su salud y hasta su familia?

En realidad nada puede saberse. Lo que parece ser cierto es que la familia de la chica no volvió a tener contacto con fuerzas salidas del infierno después de la muerte de la valerosa Anneliese Michel.  

Imagen: taringa.net

David Flores es conductor de radio e investigador del fenómeno paranormal y sobrenatural. Radica en Puebla, Puebla, México.

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