Destino (Poema)
Minuto a Minuto

 

03 de octubre del 2021

Busco un destino,
un viaje de ida sin boleto de vuelta.
Abro la App predestinada
la playa envuelta en plástico
una montaña sin aroma sin gorjeos sin rugidos
ríos y arroyos en donde nada se ve claro…
escondrijos donde progresan y se agazapan
y se hacen fuertes las pandemias,
un truncado presente de un bosque agonizante
en donde “el verde que te quiero verde”
se convierte en arena.
Recurro a mi mirada ubicua.
Y ubicuado ubico mi desubicada demencia,
mirar a un mismo tiempo diferente,
diferentes lares en diferentes tiempos,
surge la curva, las curvas, las campanas
curvas que no se aplanan con discursos
y más allá del aquí y del ahora inasible,
en mi templo contemplo
el pasado cercano, el pasado lejano
el futuro inmediato más allá del futuro mediático,
camino por el futuro empacado en envoltura
de chatarra que le dejamos a nuestros hijos.
Ya conozco el destino de hoy el destino
de ayer el descarrile de mañana
un concierto de fiesta con anuncios de nimbo.
Dioses con el cerebro programado
caemos abatidos por la diarrea de consumo,
sin apenas darnos cuenta de ufanes
pesimistas y optimistas
discursos de optimates henchidos de esperanza
fake news or not, it´s the same!
confío en lo que mis ojos no me mienten
ni aun cuando una lágrima insista
en borrar mi intento de sonrisa
ya conozco el destino
lo veo todos los días
lo veo desde adentro de mi vida
y más allá desde antes de mi vida mucho antes
y mucho más allá de mi vida…
no hay mucho que mirar para mañana
ya conozco el destino,
aun así insisto y me trepo en mi nave
me elevo a través de los peces envueltos
dentro y fuera de su ser antes de ser pescados,
me elevo buscando ver más allá
de la barrera sinfín del smog,
me elevo y llego a la estratósfera, al espacio
y desde lo alto intento una vez más
antes desde lo alto se miraba mejor
ahora arrimo unos tornillos, proyectiles celestes
tolvas, bielas, flechas, cohetes, cubiertas
que circunnavegan, un casco de astronauta
arrimo lo que puedo y no veo
así que vengo de regreso
rebaso la chatarra espacial
entro al cinturón contaminante
atmosférico y no veo
al fin surgen entre sombras
las primeras montañas:
montañas en rojo óxido
ya sin árboles y sin raíces
superficie de roja arena interminable
me aproximo al destino del mundo
206.7 millones de estupideces con nombre
de progreso y desarrollo inversión, especulación,
utilidad fútil perfumada y encendida,
con combustible fósil prendo mis retrocohetes
tanto he viajado para llegar una y otra vez
al mismo lugar común
donde la inteligencia sin cerebro llega,
y ha llagado tantas veces,
letrero en rojo que anuncia el destino
del viaje del otrora mundo azul
territorio marchito, destino incierto
BIENVENIDOS A MARTE.

Macedonio Vidal, Integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin