
7 de febrero del 2021
Es tan sutil y banal
a la muerte, este preámbulo,
y pareciere a veces intimidante,
a pesar del camino seguro.
Es acompasada esta mi senda,
que me quisiera en los brazos,
en los labios y tal vez;
en el corazón de un apasionado...
Este arrullo que hipnotiza,
e incluso pincha con certeza,
inquietud, dolor, desconcierto;
ululando al viento; quejidos en silencio...
Vierten a mi cuerpo como lluvia,
destellos de olvido, y heridas permanentes,
me visten de azul los sueños de día,
y el dolor; teje invisible mi hermetismo...
Tan delicada y segura,
me jala de la mano,
perdiendo cada instante el miedo,
sin saber el cómo y el cuándo
me olvido de esta andadura,
recordando tus labios…


V. Yamel Mendoza Valdez, Integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin






