Poema a San Pedro Ixcatlán, Oaxaca, México
Minuto a Minuto

 

IXCATLÁN

Casa de la Lenguas

 

Hoy pude llegar a ti,

me fui a santiguar a tu templo centenario

y percibí el olor a cera de los años

que envuelve a tus santos, tu sagrario.

 

Volé a lo alto de tu campanario

¡para mirarte todo con afán!

se abrieron mis pupilas, cual brazos te rodearon

y te apretaron fuertemente ¡Ixcatlán, Ixcatlán!

 

Caminé por tus calles empedradas

para sentir la caricia de la roca siliente,

y en la alforja sensible de mi alma

guardé la casta sonrisa de tu gente.

 

Me sacié de tu paz que habla de siglos

"lugar de algodón", la hebra que no mengua,

y se vuelve una feria en el florido atuendo

al acorde sagrado de tu lengua.

 

 

Conocerte es amarte, sin espacio ni tiempo,

es gozar la silueta-mujer de paso vago,

es gozar ese místico andar que se retrata

en el inmenso jade de tu lago.

 

Felipe Matías Velasco