Cabes a través de mis palabras,
tal cual,
entre el orificio de la “p” de podría
y entre las piernas de la “e” de ser.
Cabes por entre mis dedos,
desesperados y temblorosos por un suspiro tuyo,
cabes más en mi dedo meñique,
sujeto al tuyo en cada paso.
Cabes en mi oreja,
comenzando por tu lengua
y terminando por tu corazón.
Cabes entre mi brazo y antebrazo,
tu cintura cabe aún mejor,
cuando respiro en tu ombligo
y acaricio mi frente con tu vientre.
Te desintegras y te evaporas
y entonces cabes en mis fosas nasales,
ardes en el paso de mi garganta
te esparces y te extiendes en mis pulmones
hasta que ya no pueden inflarse más,
entonces sales y se queda tu esencia.
Cabes en el hoyito de mi muela
y entonces me dueles y te maldigo,
lloro y te escupo,
después lloro más y te bendigo.
Cabes entre mis cejas
como el tiro de gracia,
me fulminas con una mirada
y caigo muerto por un beso tuyo.
Cabes entre mis labios,
de los pies a la cabeza,
caben tus rodillas, tus muslos,
tus nalgas y toda tu columna vertebral,
tu cuello y tus mejillas…
cabes en mi alma y mi espíritu,
es una lástima que hasta ahí
ya no quieras llegar…

Ricardo Bonilla es escritor y poeta autodidacta radicado en la ciudad de Puebla, Puebla, México.








