Todo dentro de la ley
Minuto a Minuto

Nublado el horizonte allá a lo lejos,
la llovizna empañando la montaña,
los vi venir, eran un par de viejos;
los azotaba el viento con cruel saña.

Venían a descubierto y sin abrigo
resistiendo la lluvia pertinaz
de la que soportaban el castigo
despiadado, constante, y tenaz.

Me ablandaron sus rostros macilentos,
sus espaldas de cansancio encorvadas,
su fatigado andar de pasos lentos,
sus castigadas voces ya gastadas.

Quise informarme de su itinerario
quería conocer el porqué de su viaje,
la causa de su errante calendario
de su periplo y su peregrinaje.

El hombre dijo: no tengo que hablar,
la pobre vieja en silencio escuchaba
y daba la impresión de no pensar,
para ella el mundo no avanzaba.

No insistí en arrancarle su secreto
sus razones tendría para no hablar
para portarse siempre tan discreto
concretándose solo a contemplar.

Transcurrieron tal vez dos o tres años
para saber la causa de la huída
de aquellos viejos que sufrieron daños
sin fin, originados por la vida.

Que sufrieron castigo sin pecado
sin haber hecho males o perjuicios:
Por cargar un destino tan pesado
cual corresponde a seres sin prestigios

venían huyendo por salvar la vida
por conservar, al menos, la existencia
cuya base estaba ya perdida
porque ellos carecían de subsistencia,

los arrojaron al vagabundaje,
los hicieron pasar por excrecencias
los sometieron al mas vil ultraje,
los despojaron de sus pertenencias.

Y ahora, ya perdida la esperanza,
sin poder laborar para el sustento
vagabundeando piden la pitanza,
envidiando la vida del jumento

que aunque con malos tratos y trabajo,
dispone de comida y de cobijo,
mientras que a ellos la vida ni un carajo
les ha dejado, ni siquiera un hijo.

Al último los tiras lo acusaron
de que andaba sembrando marihuana;
en la cárcel también lo destrozaron
a golpes y con toques de picana.

Es la justicia, dijo un personero,
pero nunca explicó la vesania
en el trato aplicado al prisionero
como acostumbra aquí la policía.

Ricardo Montes de oca, Puebla, Pue. Dic.18-2006

Ricardo Montes de OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.