A nada
Minuto a Minuto

Si nada nos detiene,
Ni puede detenernos
Cuando nuestro armadura
Ya se ha resquebrajado;
Cuando ya hemos dejado
De sentir el deseo
De engullir la manzana.
Cuando aun sin pensarlo
Ya dijimos adiós
A todas las mañanas
Que fueron y serán,
A qué temer, si el rayo
Que alumbrará mañana
Ni cuenta se dará
Que entre sus súbditos,
Ya no habrá de sumar
Al que se fue,
O está por irse.

A qué temer si ya la luz
Que nos dejaba ver
Lo que ocurría,
Ha sufrido el colapso
Del que nada ni nadie
La salvará jamás.

A qué temer,
Si es un doble sufrir
Padecer el futuro
Fatal e inevitable,
Y sufrir el momento
Cuando ya están presentes
Los que conducirán
El carro de la luna,
La carroza del sol
Y la alfombra del viento
Hacia la sombra universal.

A qué temer
Si no te llevas,
Porque no servirán en tu periplo
Ni el beso primerizo
Ni el suspiro inicial;
Ni la primera noche
O el primer día
Cuando al fin conociste
Cuando al fin disipaste
El gran misterio
Del estertor inaugural
De la fuente de vida

A qué temer
Si no es al miedo,
Por las leyendas y consejas
Que te hablan de otro pago,
De una región desconocida.
Y has descubierto que ese infundio
Se lo sacó de la chistera
Un aprendiz de mago,
Que dice poseer
El secreto absoluto
Que está detrás de la barrera
Que habrás de trasponer.

A nada.
Si a la nada es que vas,
Si en ella quedarás
Hasta que todos vayan
A la misma morada
A darte compañía,
Si de ella no saldrás
Por más preces que eleves,
No vale desgarrarse
Ni vestiduras ni alma.

Te irás. Y tras de ti
En la noche que viene,
También morirá el sol.
¡Imagínate!, el sol.
Ese portento que hoy te alumbra
Amoroso o ceñudo.
Y morirá también la luna
Parsimoniosa y tan calmada
Que, es más que el arroyuelo
O la nube que pasa,
La que ha dado consuelo
A tus noches sin calma.

Se irán el colibrí
Y la rosa, tan breve.
Y no verás ya más

A los cocuyos tropicales
Ni a las luciérnagas lucientes
Que compiten aquí
Con las estrellas,
En las cálidas noches
Del silencioso capricornio.

Ricardo Montes de oca, Puebla, Pue., 30-4-08

Ricardo Montes de OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.