Así de claro
Minuto a Minuto

Hayamos emigrado
De un región del Cosmos
En la que no había pensamiento,
(Quién lo sabe);
Nos hayamos fugado
De una prisión remota
De la que nada ya sabemos,
(Quién la ha visto);
Nos hayamos rehusado
A vivir en penumbras
O junto a un fuego calcinante,
(Es posible),
 O nos hayamos inventado
A si mismos
(Tal vez),
Birlando a la materia
El principio vital
Y la estructura de la mente,
(Puede ser),
Lo innegable, lo real,
Es que aquí estamos,
Que a diario nos hacemos la pregunta
Cada uno
En la penumbra de la alcoba,
O tal vez del retrete,
A veces con vergüenza
A veces con descaro:
¿Es, el otro, mi esclavo,
Me ha designado un ente
Según dicen, viviente
Más allá de las nubes,
Para ser yo el que reine
Sobre negros y blancos,
Sobre amarillos y cobrizos
Sobre la membrecía
De uno y otro sexo?

No obtenemos respuesta,
Pero aparece ese fantasma,
El que nos justifica,
El  que lleva por nombre racionalización,
Y dice: sí, tú puedes
Posar si lo deseas
Tu bota, impunemente  
Sobre el cuello o la testa
De este, de aquel otro,
Del que  duerme en su lecho
Del que en vigilia te alimenta;
Puedes porque eres fuerte,
Puedes porque eres sabio,
Porque tienes poder
Que el mismo candidato
A siervo esclavizado
Te ha donado;
Puedes, claro que puedes
Porque en tu mano tienes un revolver,
A tu disposición diez mil cañones
Y un instrumento,
El más perverso,
Pero con peso de un millón
De toneladas métricas.
¿Sabes como se llama
Desde hace tres mil años?
LEY.
Lo puedes manejar como tú  quieras,
Como un garrote
O como una espada.
Y si el esclavo dice
Que el instrumento que manejas
También a el le protege,
Le dirás: si yo quiero;
Porque si no, te pudres
En la mazmorra o en la tumba,
Pues el poder lo tengo yo.

Ricardo Montes de oca, Puebla, Pue.,    8-9-2011

Ricardo Montes de OcaRicardo Montes de Oca ha escrito novelas, ensayos, cuentos y poesía. Ricardo ha cursado estudios profesionales en México y Rusia.