Dos manos suficiente
arma que destornilla se ajusta y desprende
gran desgarre
del hueco mana la furia
universo oscilante
surge la nada después la distancia
la partícula divina engendra lo supuesto
espíritu apodíctico eres
el loco se apodera se objetiva
se atreve
teoriza a Dios
ingenuo hablador de metáforas
se piensa insertado en el cuerpo del agua
se dimensiona y emprende
dolor y sufrimiento dibujan su valor
en el devenir arroja el alma
trasmuta se vuelve ligero pasional
en la sombra es
fuerza oscura
el telón cae
hechizo de decoro
actor en descomposición
sin parlamento
estética genuina
el azar te constituye
el disfraz te vulnera
en tus manos el pecado
energía que libera
Big Bang
locura
afirmación dionisíaca
embriaguez.

*Leticia Díaz Gama es poeta residente en la ciudad de Puebla, México.








