
10 de julio de 2020
Mariposas blancas a nuestro lado
vuelan cada día,
cada luna que nace.
Andamos por regiones de sombras
con las manos vacías y mustias,
camino descalza,
de caricias no dadas.
La voz de mi lengua calla
el misterio crece,
el tiempo enmascarado
almas que gritan sin palabras;
seres fosforescentes
que viajan asesinando el pensamiento de infamias.
Cubrimos nuestros rostros,
silenciamos nuestras ganas.
Detenernos, quedarnos,
no continuar ....
apegarnos... nunca
calmar los temores
sin arrastrar la culpa,
Estamos sedientos,
sedientos de lunas
y de amaneceres plenos de luz,
que ilumine los rostros libres,
sin miedos,
miedos que atan y consumen.
Mariposas blancas volando a mi lado
quédense conmigo.


María Anger






