El polvo limerente me corroe
Minuto a Minuto

3 de diciembre de 2015

 

¿De qué sirve trabajar por años intentando cultivar virtudes,
sí la voluntad y los valores se derriten
cuando las endorfinas manifiestan su camino?

¿Dónde quedan los frutos de una vida
que buscando cosechar la luz,
encontró que los caminos sinápticos
y el dulce aroma de las endorfinas
mellan de súbito una imagen
construida con el esfuerzo del silencio y la oración?

¿A dónde se va la sabiduría, sí, de súbito,
el polvo limerente me corroe...
y pierdo la conexión con este mundo?
O ¿era acaso este el camino verdadero
para alcanzar justo ese estado
que sólo hoy se manifiesta con tan sólo atisbar
la simple sombra de tu recuerdo?

El Nirvana no llegó en el claustro y la penuria.
¡Bastó un minuto de escuchar tu mirada y saborear tu voz,
Y ante todo, el suave aroma de tu tacto
para alcanzar el místico sentido del camino¡

¡Imaginar tus labios barriendo la moral y mis principios
es dignificar la poesía por la poesía!

La claridad se ausenta cada vez que me pregunto:
¿Es sólo confusión o quizá es lujuria teñida de misticismo?
O ¿es la sombra de la humedad que se profana?

¡Años de privaciones y mesuras!
¡Una parte de mi vida se fue en la búsqueda
y tan sólo una palmada basto para derrumbarlo todo!
Pero ¿qué hubiese sido sí ante la decepción de lo religioso
no encontrara la espiritualidad en tus efluvios?

¡En definitiva no fueron ni las flores ni las postraciones!
¡No fueron las luces del altar
ni el apartar mi mente de todo lo visible!
!Fue tan sólo el incienso de tu presencia
la que encarnó de súbito el Nirvana!

¡De inmediato asocio tu voz escuchando cualquier sonido!
¡Cuando miro el mundo me miro en tu mirada!
Y en ti aún persiste la frialdad so pretexto del sin tiempo!

Sin embargo sé que, irremediablemente,
cada vez que te vea en una simple fotografía
seguiré avanzando hacia el monte Merú,
¡Y sin tener que dar un paso!

Investigo que me sucede y en definitiva
¡la ciencia no basta para sacudir
el polvo limerente de cuanto pasa!
¡Paradoja cruel! Este mismo polvo que me corroe me inspira!

¡Tan sólo el contemplar tu imagen cristificada
me hace sudar embrujos de Norepinefrina!
El deseo de la obsesión y el no tenerte se manifiesta
bajo el lente de la Oxitosina, y la lupa de la Dopamina
me embriaga hasta saber que mi vida cotidiana
tiene hoy una razón de ser.

¡Tu nombre es un mantra que rompe mi rutina
y tu figura un mándala donde el centro
es aún un extraño personaje
que se resiste a salir del tiempo y su pasado¡

Todo esto lo sé y sin embargo
¡No basta porque aún sigues y me persigues
instante tras instante!
¿O es acaso que la voluntad y los valores se derriten cuando las endorfinas manifiestan su camino?

Imagen: flickr.com

Lic. Juan Carlos Martínez Parra,
Director Sahasrara Yoga.