
21 de febrero de 2017
Los árboles empiezan a volar como ángeles,
han dejado la tierra y se han llevado sus manantiales.
La tierra se vuelve seca, sus poros desiertos
y balbucea la ausencia de sus árboles.
A sus raíces llega una extrañeza,
un vértigo, un grito, un asomo.
Es un vuelo de polvo tibio,
de grandes hojas apoyadas en el viento,
tomo sus tallos y bebo agua serena.
Una fina lluvia, un verdor en las grietas del silencio,
un rumor de aves migratorias.
Imagen: elconfidencial.com
Saúl Aguilar Díaz es compositor y poeta, labora como docente en la facultad de Artes de la BUAP, autor de obras de dramaturgia, poesía y obras musicales de diferentes estilos, originario de Cuetzálan Zacapoaxtla Puebla.








