Cuando ella accede a entrar a la casa de él, se asombra de las velas en el salón y de los maniquíes desnudos que fantasmagóricos, sin cabeza y con los brazos extendidos, fríos, rígidos, le dan la bienvenida.
Entonces ella abre la maleta, saca las prendas y, profesionalmente, los viste.
Entonces ella abre la maleta, saca las prendas y, profesionalmente, los viste.
Escritos en el Café Comercial / Glorieta de Bilbao, Madrid, 23 de Enero, 2012.
Gaviotas de Azogue. Los Cuadernos de las Gaviotas. Número 52/ 2012. Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica Comunicación, Oralidad y Artes (CIINOE)
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