Ella lo abraza como si aferrara su último refugio, después se separa y lo ve a los ojos. Él evita aquella mirada que le lleva a casa aunque, en realidad, su casa sea una foto con dos desconocidos. Él ya no es, desde que ella colorea su rutina.
¿No la vas a dejar? –suplica ella en blanco y negro.
Él evita el verde de sus ojeras felinas. Vuelve a enmarcarse en la imagen de dos, dos ya en color sepia.
Ella llora arcoíris.
Él evita el verde de sus ojeras felinas. Vuelve a enmarcarse en la imagen de dos, dos ya en color sepia.
Ella llora arcoíris.
Escrito en el Café Comercial / Glorieta de Bilbao, Madrid, 23 de Enero, 2012.
Gaviotas de Azogue. Los Cuadernos de las Gaviotas. Número 52/ 2012. Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica Comunicación, Oralidad y Artes (CIINOE)
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