Yo tenía mi real y
medio
y con real y medio
compré una pava,
la pava puso su
huevo, tengo mi pava tengo mi huevo
y siempre me queda
mi real y medio.
Yo tenía mi real y
medio
con real y medio compré una vaca,
la vaca tuvo un
becerro, tengo mi pava, tengo mi huevo,
tengo mi vaca,
tengo el becerro
y siempre me queda
mi real y medio.
Yo tenía mi real y
medio
y con real y medio
compré una yegua,
la yegua tuvo un
potrito,
tengo mi pava,
tengo mi huevo,
tengo mi vaca,
tengo el becerro,
tengo mi yegua,
tengo el potrito
y siempre me queda
mi real y medio.
Yo tenía mi real y
medio,
y con real y medio compré una pata,
la pata tuvo un
patito,
tengo mi pava,
tengo mi huevo,
tengo mi vaca,
tengo el becerro,
tengo mi yegua,
tengo el potrito,
tengo mi pata,
tengo el patito
y siempre me queda
mi real y medio….
Y allá, por el río se empezaba a
escuchar un triste sonido de violín que, le indicaba a Froylancito que los
músicos acababan de llegar y pronto disfrutaría de una comida muy tezoateca….
Continuará…
Más de la obra de Graciela Solano Méndez:
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