Dos cuentos del "Yo mentiroso"*
Minuto a Minuto

 

 

La anguila gigantesca y la antorcha inapagable

Yo cuando voy a pescar siempre pesco lo mejor de lo mejor, como aquella vez en que fui al ríoe intenté pescar desde por la mañana, y era por la tarde y no había pescado nada. Pero yoesperaba y esperaba porque estaba seguro de que a un pescador como yo la fortuna siemprele reserva lo mejor de lo mejor. Y así fue, ya de noche pesqué una anguila, una anguila gigantesca,medía... ¡cuatro metros! Quizás a alguien le pase por la cabeza decir que no existenanguilas de cuatro metros, sin saber que eso no fue lo más extraordinario... Como el fuego queyo enciendo no se apaga, la antorcha, que yo había encendido para seguir pescando, se mecayó al río al pescar la anguila y se hundió en las aguas, pero... no se apagó. La antorcha siguiódando luz allá abajo y yo pude marcharme, cargado con la anguila de cuatro metros, viendobien que muy bien por donde pisaba para encontrar el camino.


Yo sé muy bien que lo que no hay que hacer es quedarse quieto


¡Yo sé muy bien que lo que no hay que hacer es quedarse quieto! Como aquella vez, que estando yo en el medio del monte se me apareció un toro bravo. A tan sólo unos pasos, el toro bravo me miraba y yo miraba al toro bravo. A los ojos. ¡Justo justito a los ojos nos mirábamos! Cuando me di cuenta de que el toro había decidido embestirme, me eché a correr. ¡Y corrí y corrí y corrí! ¡Que, entre otras virtudes, también tengo la de buen corredor! Hubiera dejado atrás al toro bravo, pero de pronto una enorme pared de piedra me cortó la huida. Recta y alta, altísima, la pared de piedra. ¡Me sentí perdido! ¡Pero allí estaba, allí estaba un chorro de agua cayendo desde la cima! ¡Sin pensarlo dos veces comencé a subir por el chorro! ¡Aferrándome al agua subía y subía! Pensé que ya estaba salvado. Sólo que al mirar hacia atrás, el toro bravo venía subiendo también. ¡Yo sé muy bien que lo que no hay que hacer es quedarse quieto! ¡Sin pensarlo dos veces me agarré al chorro con una sola mano y con la otra saqué mi machete, corté de un tajo el chorro y el toro bravo se cayó! ¡El toro torito se cayó!

* Gaviotas de Azogue 133

francisco garzon cespedes**De la tradición oral reinventados por Francisco Garzón Céspdes.
Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España, 1947) es escritor, director escénico, periodista, comunicólogo, profesor, teórico de la oralidad y artista oral, vive en Madrid y en el mundo. Desde los sesenta son publicados sus textos brevísimos, primero de poesía experimental y, desde los setenta, de narrativa. Desde esos años su obra literaria gráfica ha sido expuesta en galerías profesionales, e incluida en libros y revistas de arte de: Bélgica, Cuba, España (Barcelona, Madrid), Francia, Italia, México, Uruguay, Venezuela, Yugoslavia, entre otros. Es uno de los escritores que más ha trabajado el texto hiperbreve: ha escrito cientos, muchos más de quinientos, reunidos en muy diversas colecciones. Y han sido impresos muchos de ellos en libros y antologados (entre otras en la reconocida La Mano de la Hormiga, España). En el 2002 publicó, primero como carpeta y de inmediato como libro de arte, la colección de cuentos de una palabra: “La burbuja de la síntesis” y la primera colección visual de textos narrativos de una letra (la acción en el verbo del título) “Cuentos de una letra”, ya en las Bibliotecas Nacionales y otras de varios países. Ha trabajado además otros varios géneros de la hiperbrevedad: un alfabeto literario visual, las definiciones, las sorpresas, los dichos, los pensamientos… De sus treinta y dos libros impresos en países de tres continentes se han vendido más de medio millón de ejemplares. Desde el año 2000 creó en Madrid el Taller de Escritura Creativa del Cuento Hiperbreve especializado en los textos de entre una letra y cincuenta palabras, el primero en su género. Entre otros premios, condecoraciones y reconocimientos es Premio Iberoamericano Ollantay. Dirige la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica y eventos internacionales de este arte en cinco países, del Teatro Vuotalo y la Universidad Tecnológica de Helsinki a la Casa Museo de la Obra Pía de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, del Teatro Fernán-Gómez / Centro de Arte a la Universidad Complutense de Madrid y al Teatro Calderón de la Barca de Valladolid. En el 2006 fueron editados dos libros suyos en Argentina y tiene varios inéditos. Julio Cortázar dijo de Garzón Céspedes: “entrega el prodigio de cada una de las palabras”.
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En cuanto al universo de la hiperbrevedad, los libros de cuentos y relatos, específicamente breves y brevísimos –o que contienen microficción–, de este autor dados a conocer por las editoriales son para adultos: Amor donde sorprenden gaviotas (Letras Cubanas, 1980), “Cuentos del narrador oral escénico”, en El arte escénico de contar cuentos (Frakson, España, 1991; en árabe, Ministerio de Cultura de Egipto, 1996), Cuentos para aprender a contar (Libros del Olmo, Colombia, 1995; Ediciones Antonio F. Prado, España, 2003), Cuentos para un mordisco (OEYDM, México, 2001); La burbuja de la síntesis / Cuentos de una letra / Alfabeto de la lucidez (Tres colecciones de textos visuales. CIINOE, México, 2002), Una historia improbable y otros textos (Ciudad Gótica, Argentina, 2006). Y para niños: Cupido Juglar, el niño más travieso (EDUCA, Costa Rica, 1985; Gente Nueva, Cuba, 1987); y para adolescentes y jóvenes: Cupido Juglar mensajero de la ternura (Amaquemeca, México, 1986).

En el 2007 Thule Ediciones (Barcelona) en su Antología Los mil y un cuentos de una línea incluyó la mayor parte de los doce textos de la Colección “Los cuentos del loco”. Y en el 2009 la revista Asfáltica 6 (México D. F.), en un número antológico sobre microficción iberoamericana, publicó cinco de los cuentos hiperbreves inéditos de Garzón Céspedes.

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