El impulso de una vocación.
Cerca de la meta, en un recodo del camino, se topó con el obstáculo más
imponente al que se había enfrentado en su vida. Otro habría vuelto sobre sus
pasos en busca de una ruta menos accidentada. Otro, no él. Estaba en el ca-
mino que le conducía a lo mejor de sí mismo, y, además, era un lector vocacio-
nal. Así que, espoleado por su vocación, acarreó hasta el obstáculo todos los
libros que había leído y releído hasta la fecha, formó una montaña con ellos en
forma de escalera y ascendió hasta la cumbre. Allí, tomó impulso y saltó al otro
lado. Cayó sobre un lecho de hojas y plumas. El sueño de su vida lo había
acogido en su seno.
Salvador Robles Miras. Vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado una veintena de libros de ensayo, novela, cuentos y relatos.








