Un libro para el mendigo.
El niño se acercó al viejo mendigo y depositó un libro en el gorro de marinero
que hacía las veces de caja.
–No tengo otra cosa, señor.
El mendigo ojeó la portada del libro, “El Principito”
–Es lo mejor que me han dado nunca, hijo. Toma.
Y el mendigo dio unas monedas al niño, todas las monedas que había recolectado durante ese día.
Salvador Robles Miras.
Vive en Bilbao desde los diez años. Ha publicado una veintena de libros de ensayo, novela, cuentos y relatos.
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