Lo que debes saber sobre los síndromes laborales (Artículo)
Minuto a Minuto

 

 

 

9 de enero de 2022

 

Relájate, hay cosas que llevan su tiempo… y otras que el tiempo se lleva.
Anónimo

Después de algunos días de asueto en los que algunos de nosotros abusamos del descanso, sin perdonar la comida, hace que el regresar a nuestras labores habituales, se deba invertir algo de tiempo para volverse a acostumbrar a las actividades de todo aquello que volverá a ser nuevamente nuestro día a día.

En los últimos dos años esta terrible enfermedad denominada Covid-19, ha provocado que el regreso al trabajo tenga consecuencias aún más desfavorables, ya que la incertidumbre se presenta en nuestra práctica laboral puesto que no sabemos si seguiremos trabajando en casa o esa actividad ya será presencial, todo esto en caso de conservar el trabajo.

Vemos que los recortes de personal, que debido al Covid-19 se han hecho más frecuentes, se dan generalmente al inicio de año, y si no nos tocó a nosotros, hace que en el lugar de trabajo se tengan que realizar las mismas actividades pero con menor personal, lo que incrementa la tensión laboral en el trabajador, generándole lo que comúnmente se conoce como estrés (del griego stringere, que significa apretar, enfermedad dada a conocer en 1950 por el fisiólogo Hans Selye), lo cual es una reacción fisiológica del organismo para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

En el estrés se presentan síntomas como el nerviosismo, provocando esto la aceleración del corazón, se dilatan las pupilas y presentándose sudoración excesiva en el cuerpo.

Cuando esta respuesta de estrés se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo humano y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano bajando la productividad de la persona, lo que puede ser causa de un despido, no considerándose como una enfermedad laboral.

Otra enfermedad que se genera en el trabajo es la conocida con el nombre inglés de mobbing -asediar, acosar-, dada a conocer por el científico sueco Heinz Leymann en la década de 1980, fue él quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema. También es conocida como acoso laboral o acoso moral y se refiere a la acción de un hostigador tendiente a producir miedo o desánimo en el trabajador, recibiendo una violencia psicológica injustificada a través de actos dentro o fuera del trabajo por parte de sus compañeros, de sus subalternos o de sus superiores. Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado (incluso años), añadiéndose accidentes y hasta agresiones físicas.

En este caso, una situación de acoso muy prolongada en el tiempo, además de enfermedades o problemas psicológicos, puede desembocar en el suicidio de la víctima. Lo que se pretende con este hostigamiento, es el abandono del trabajo por parte del empleado, el cual es considerado como una molestia o amenaza para los intereses personales del acosador.

Estudios indican que la incidencia poblacional del mobbing, se calcula que se encuentra entre el 10 y el 15 % del total de los trabajadores en activo¹.

Otra manifestación patológica laboral denominada burnout -síndrome del trabajador quemado o de desgaste profesional- , con el significado literal burn-out; estar quemado o desgastado por características inherentes a la profesión o el trabajo, fue descrita por primera vez en 1969 por H.B. Bradley, posteriormente desarrollado en 1974 por el psicólogo estadounidense Herbert Freudenberger.

El síndrome de burnout es un padecimiento que consiste en la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores emocionales que se presentan en el trabajo, que incluye fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido.

En países europeos a los pacientes con burnout se les diagnostica con el síndrome de neurastenia siempre que sus síntomas estén asociados al trabajo, como: agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. El síndrome de burnout es muy frecuente en personal sanitario, docente, ingenieros, personal de las fuerzas armadas y en profesiones que requieren de una característica especial de observación y análisis.

Como verá usted, amable lector, el regreso a las actividades cotidianas implica una serie de recomendaciones que debemos acatar para evitar caer en alguno de los síndromes que nos pudieran acarrear alguna enfermedad laboral de esas que están de moda y en caso extremo el despido.

Twitter @jarymorgado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
conoSERbien; www.sabersinfin.com


1. https://cdigital.uv.mx/bitstream/handle/123456789/46955/ResendizBenitezAlejandra.pdf?sequence=1&isAllowed=y

next
prev

Hay 1341 invitados y ningún miembro en línea